martes, 12 de diciembre de 2017

ARTÍSTICA TALA.





ARTÍSTICA TALA
Juana Rodríguez


Desolación!...  Es lo que se respira al acercarse uno al campo de fútbol de nuestra Escuela de Enfermería UCV. No es para menos. Hay doce árboles caídos, así como un gran muro de bambú. Doce árboles y un muro de bambú talados, para dar paso a la ejecución del proyecto, orgullo de la Fundación Fondo Andrés Bello  “Centro Deportivo Ciudad de las Artes Sebucán.





Esta barbaridad, bajo la denominación de “reparación y recuperación, de las canchas deportivas”.

 



Si todavía no se entiende, el proyecto de desarrollo sostenible con cultura y educación como lemas de esta Ciudad de las Artes, en su capítulo deportivo, está reparando y recuperando la cancha deportiva talando árboles y bambúes a su alrededor, y  no se trata que de esta manera están haciendo el espacio para la cancha. Definitivamente, NO! 




El espacio de la amplia cancha está hecho desde hace ya muchos años, pero esta obra está reñida con el ambiente. Los pocos árboles que quedaron a uno de sus lados pareciera que interesan de manera ornamental ó para sombra ó sabe Dios porqué no forman también parte de los desechos arbóreos.



De manera que, sobre estos cimientos de destrucción, se desarrolla el “concepto de ciudad educadora”, “el libre ejercicio de la ciudadanía”,  se “llama a la reconciliación social” y se hace “promoción deportiva y ambiental”, mientras se “adecuan y acondicionan las  instalaciones”.

 


Existen proyectos en los que intervienen profesionales que no edifican destruyendo, que respetan el ambiente y hacen uso de él para engrandecer su obra. No es este el caso.








Empezaron con muy mal pié, señores, Fundación Fondo Andrés Bello. No reconocen ni respetan el entorno, la vida vegetal de nuestra Escuela, particularmente forestada





¿Entienden ustedes que no podemos celebrar un Proyecto que podía armnizar el ambiente con la construcción pero que comienza artísticamente talando?





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lunes, 11 de diciembre de 2017

LA GRAN COMPONENDA CRIMINAL



LA GRAN COMPONENDA CRIMINAL:
EL REPARTO DE VENEZUELA ENTRE CÚPULAS MILITARES Y “REVOLUCIONARIAS”
Humberto García Larralde

Si en los ’60 se nos hubiese dicho a quienes militábamos en la izquierda que nuestra prédica serviría décadas más tarde para encumbrar una dictadura militar, habríamos reaccionado indignados. En esos años la izquierda asumía posturas insurreccionales en distintos países de América Latina, enfrentada violentamente a quienes eran percibidos como el “brazo armado de la opresión”. Los militares eran visto como autores de la represión, tortura y muerte de decenas de jóvenes -en su mayoría, universitarios- insuflados de una fe ciega en su misión “histórica” de “liberar” a la patria.

Paradójicamente, esta prédica era a su vez militarista. Fidel, con la autoridad que le envestía haber conducido una revolución victoriosa en las narices del imperialismo, insistía una y otra vez en que “el deber de un revolucionario era hacer la revolución”. ¿Y cómo se hacía eso? Pues, por la violencia militar, agarrando un fusil y alzándose contra el gobierno. Las objeciones de la ortodoxia marxista, que señalaban la inexistencia de condiciones objetivas y subjetivas para el éxito de tal empresa, desaparecían ante la tesis esbozada por Regis Debray: la pequeña rueda del foco guerrillero activaría, cual engranaje revolucionario, a la gran rueda de la insurrección popular. El voluntarismo, con la fuerza de las armas, sustituiría a las luchas sociales.

Además, había un militarismo “bueno” y uno “malo”. Las intentonas de Barcelona (1961) y Puerto Cabello (1962) en contra de la democracia venezolana caían dentro del primer grupo por haber sido instigadas por el PCV, la de Castro León -derechista- (1960), dentro del segundo. A principios de los ’70 el golpe del Gral. Velazco Alvarado en Perú era “progresista”, igual que el de Juan José Torres en Bolivia. Pero el gobierno del Gral. René Barrientos, antecesor de este último, era “reaccionario”, pues bajo su mandato fue apresado y asesinado el “Che” Guevara gracias, en no pequeña medida, a la animadversión que le mostró un campesinado boliviano congraciado con Barrientos por el apoyo que éste les ofrecía. 

Los dueños del país

La llamada Revolución Bolivariana se disfrazó de alianza cívico-militar. Chávez, invocando la gesta emancipadora, le endilgó a la Fuerza Armada que había derrotado a la guerrilla treinta años antes, la condición de heredera del Ejército Libertador. Le fue entregando parcelas de poder para asegurar su lealtad, sobre todo después del efímero golpe que lo destituyó en 2002. Hoy la FAN, a la que se le ha adjudicado el cognomento de “Bolivariana”, es dueña de astilleros, instituciones financieras y de seguros, empresas agrícolas, de construcción, bebidas, ensamblaje de vehículos, transporte, alimentos, armamento y televisoras, entre otras, y de la Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petroleras y de Gas, C.A. (Camimpeg), constituida recientemente para intermediar en las subastas y demás negocios relacionados con la riqueza petrolera y minera del país, de cuyo manejo, de paso, los militares saben lo mismo que yo de aeronáutica espacial. Adicionalmente, están al frente de la CVG, de los puertos y aeropuertos, de Minerven, Corpolec, Pequiven, Edelca, Enelven y ahora, de la joya de la corona --con gran pérdida de lustre, es cierto-- PdVSA. Según Impacto CNA (Citizen News Agency), los militares controlarían no menos del 70% de la economía venezolana[1].

Una idea de la extensión de este control lo ofrece el portal Armando.info, que publica un reportaje de periodistas de investigación que cruzaron datos referentes a los contratos públicos del actual gobierno con la nómina de la alta oficialidad de la FF.AA., para encontrar que “al menos 785 oficiales activos” están al frente de empresas de construcción, servicios de seguridad, suministros médicos, alimentos, transporte, comerciales, informática y más, que contratan con el estado[2].

Además, militares ocupan numerosas gobernaciones y hoy controlan 12 de 32 ministerios, en particular los relacionados con la economía. En total, entre activos y jubilados, cerca de 2.000 oficiales han pasado por posiciones de alto mando en la administración pública bajo los gobiernos de Chávez y Maduro.

Ahora, con la Gran Misión Abastecimiento Soberano, monopolizan la importación y distribución de alimentos y medicamentos esenciales, para lo cual tienen acceso a dólares a la tasa DIPRO (10 Bs/$). Adicionalmente, custodian las fronteras y las aguas territoriales, más allá de las cuales el precio de la gasolina se multiplica por centenas. Amparados en leyes punitivas como la de “precios justos”, ejercen acciones policíacas contra comerciantes, propensas a prácticas de extorsión y confiscación.

En un ambiente de opacidad total en los asuntos públicos, de no rendición de cuentas, de cercenamiento de la libertad de prensa y de anulación de la función controladora de la Asamblea Nacional, las oportunidades para lucrarse, arbitrando entre los abismales diferenciales de precio que resultan de los controles y del disparatado régimen cambiario, o inventando negocios ficticios para ponerle la mano al dólar barato, son sencillamente monstruosas. ¿Y qué hay con el Arco Minero y, ahora, con los negocios de PdVSA, sin mencionar a los que han sido señalados de estar incursos en narcotráfico?

La “revolución” celestina

¿Qué papel juegan los “revolucionarios” en todo esto? Justificar “Históricamente” tal entrega. La prédica original, neofascista, de Chávez pronto entendió, bajo la tutela de Fidel Castro, la funcionalidad del discurso comunista en el sojuzgamiento del país. Aunque ya no es capaz de legitimar ante las masas un proyecto político en pugna con otras opciones de poder, sirve de credo para invocar lealtades y reclamar obsecuencia de sus partidarios. El chavismo dejó de cautivar a vastas capas de la sociedad para movilizarlas en batalla contra fuerzas “contrarrevolucionarias”, para transformarse en una secta de fanáticos que usan las categorías de la retórica comunista como “verdades reveladas” que la eximen de toda necesidad de entender la realidad tal cual es y encontrar “justificación” de sus ejecutorias.

La ideología se orienta ahora a fomentar un espíritu de cuerpo y a forjar un sentido de pertenencia a una causa trascendental en la que un Chávez endiosado es el alfa y el omega. De ahí el culto a su persona y el afán de mantener viva su memoria con todo tipo de invocaciones, simbolismos maniqueos y clichés. El campo de influencia del chavismo requiere para su sobrevivencia de lo mágico-religioso.

Emerge así una construcción valorativa cerrada sobre sí misma, blindada contra toda increpación externa, que da cobijo y seguridad a quienes militan en las filas oficialistas. La veracidad de los hechos pasa a un segundo plano ante la funcionalidad del discurso para con los intereses del chavismo y así lo entienden los jueces abyectos que usurpan el TSJ para sentenciar siempre a favor del poder. Como ilustrara magistralmente Orwell, el totalitarismo se afianza en la disolución de toda distinción entre la realidad y sus ficciones retóricas. De ahí tanto disparate, sin el más mínimo sentido del ridículo, en los discursos de Maduro y de sus ministros.

La ideología sirve deliberadamente para obnubilar la capacidad de discernimiento de aquellos a quienes va dirigida, cual “falsa conciencia” (Marx dixit). De esta manera, aun no creyendo los simplismos que profesan, los dirigentes chavistas logran blindarse y aislarse de la dura realidad que contraría sus pretensiones de dominio sostenido. El mundo ficticio así construido es un refugio necesario para evadir el mundo circundante y no tener que enfrentar sus propios atropellos. Lo más insólito es que se sienten asistidos de una pretendida “superioridad moral”, pues sus designios están avalados por la providencia (la Historia con mayúscula). 

La importancia de la ideología no reside en que Cabello, Maduro, El Aissami y Padrino López la crean –obviamente no es el caso-, sino porque sirve de referencia o de señuelo para bloquear toda reprensión a sus actuaciones que pueda hacer dudar a partidarios. Los conmina a cerrar filas para compartir el usufructo, sin cortapisas, de una Venezuela que machaconamente proyectan como suya. La lealtad así planteada no es un asunto de mística revolucionaria: es más afín a la que prevalecía en la mafia clásica, con sus códigos y juramentos de obediencia (Omertá) para la depredación excluyente de zonas consideradas su particular coto de caza.

La cúpula militar se ha apoderado de esta representación, con todos sus clichés y giros idiomáticos, para avalar su dominio del país. El responsable en última instancia de la masacre de decenas de jóvenes en las protestas cívicas de 2014 y 2017, de los atropellos perpetrados en edificios residenciales, de la tortura de presos políticos y de la violación extendida de los derechos humanos --el general Padrino López-- se rasga las vestiduras para denunciar que detrás de la ayuda humanitaria extranjera que aliviaría el hambre de muchos, se agazapa una conspiración internacional de la “ultra-derecha” (¡!).

Conspiraciones contra la “revolución” se descubren bajo cada piedra para justificar la persecución de la disidencia y más de un alto representante de la casta militar que usufructúa hoy el poder libra sus culpas proyectando en los demócratas su propia condición fascista. ¡Cosas veredes, Sancho!

¿Y qué obtienen los auto-postulados “revolucionarios” civiles de esta alcahuetería? Desde luego, son cómplices en el reparto del botín. En momentos en que el apoyo de Maduro se reduce a una minoría sectaria, cuentan con la protección de quienes monopolizan las armas, como lo revela la trágica represión a sangre y fuego de las protestas cívicas durante estos últimos años.

Disfrutan, además, de una patente de corso para saborear los placeres del poder: carro -camioneta blindada- con chófer, guardaespaldas, secretaria, viáticos en dólares, viajecitos en avionetas de PdVSA, abastecimiento seguro de alimentos y medicamentos, pasaporte diplomático y de posiciones privilegiadas desde las cuales “meterle la mano” en cuanto negocio pasa por su jurisdicción. Pero, sobre todo, está el irresistible goce de mandar, ¡mientras más abusiva y arbitrariamente, mejor! Un verdadero apartheid.

La verdadera naturaleza de la revolución chavista

La oligarquía militar civil necesita de una narrativa que disuelva sus atropellos y les allane toda resistencia moral o de conciencia a aplicar medidas represivas y/o a cometer las injusticias que demanda su expoliación de la riqueza nacional. Es este el papel de ese menjurje ideológico “fascio-comunista”. Al denostar del capitalismo y de las relaciones mercantiles que regulan el intercambio, “legitima” (¿?) prácticas de apropiación y usufructo de bienes, servicios y dineros basados en las relaciones de poder dentro de, o en relación con, el aparato de Estado.

Y como dijera Mao, el poder emana del cañón de un fusil. Con el amparo de la fuerza de las armas se fue conformando lo que Max Weber denominó un Estado Patrimonialista, es decir, aquel en el que se confunde el patrimonio público con el privado. Bajo la predica socialista, la oligarquía justifica hoy su apropiación (privada) de la cosa pública.

Quienes han estudiado el fascismo clásico reconocen su naturaleza revolucionaria. Se propuso destruir el estado liberal burgués, igual que el comunismo. Pero a diferencia de éste, el foco de su atención en Venezuela no ha sido la expropiación de los capitalistas -que sí lo ha habido en no pequeña medida- sino la expropiación del pueblo, en tanto que soberano de cuya voluntad debe responder el ejercicio del poder público (Art. 5 de la CRBV). En jerga marxiana se ha revolucionado, no la propiedad sobre los medios de producción, sino la propiedad sobre el Estado.

No otra cosa es el desmantelamiento del Estado liberal de Derecho, con sus contrapesos al poder central y sus garantías individuales, civiles y sociales. El último zarpazo usurpador de la voluntad popular fue crear una asamblea “constituyente” fraudulenta. Han sido subvertidas las relaciones de producción capitalista, no por la apropiación de fábricas por parte de una clase obrera consciente --como soñaban los marxistas--, sino por relaciones de depredación de una oligarquía atrincherada en los nodos del poder y, entre ellos, por quienes alardean de su monopolio de la violencia: “esta revolución es armada”.

La contraparte de esta depredación es la terrible situación a que se han visto obligados a vivir contingentes crecientes de venezolanos. Cuentos espantosos sobre niños que fallecen de hambre, de muertes por no disponer de los medicamentos prescriptos, aparecen en las redes con alarmante frecuencia. La Comisión Permanente de Economía y Finanzas de la Asamblea Nacional acaba de revelar que la inflación de noviembre fue del 56,7%, un alza de precios acumulado de 1.351% en el año.

Con ello el poder de compra del salario mínimo integral, luego del último ajuste decretado por Maduro el 1° de noviembre, es apenas un 25% del existente a finales del año pasado. Obviamente, todo aumento administrativo de salarios, mientras se reduce la producción y decae la productividad, es combustible para más inflación. También lo es la carrera desmedida por emitir cantidades crecientes de dinero sin respaldo por parte del BCV. ¡Ha aumentado casi 16 veces en lo que va del año, unos Bs. 30 billones (30 x 1012) solamente en noviembre!

De no haber una rectificación perentoria y a fondo de las políticas del gobierno, el año venidero será literalmente dantesco. De proyectarse un alza mensual de precios del 50% a lo largo del año, la inflación terminará en un 13.000% a finales de diciembre, 2018. Y con la destrucción de PdVSA, el excesivo endeudamiento en que incurrió el régimen chavista --quintuplicó la deuda pública externa entre 2005 y 2016-- y el riesgo-país prohibitivo de Venezuela en los mercados financieros internacionales, no habrá conque pagar las importaciones, que habrán de reducirse aún más. Es sumamente doloroso tener que anunciar que, si no hay cambios, nos espera más hambre y miseria, mayor cantidad de muertes evitables y la proliferación extendida de insuficiencias y padecimientos de todo tipo vinculados a la desnutrición.

Y he aquí una de las manifestaciones más deplorables y perversas de la ideología encubridora fascio-comunista del chavismo: la arrogación de una pretendida superioridad moral que hace desaparecer, por voluntad de la Historia, toda consideración por los sufrimientos de sus víctimas. De ahí la insondable crueldad conque la negativa a rectificar condena a los venezolanos a penurias que no se sufrían desde la Guerra Civil.

Y tanta malignidad no es explicable sólo por el interés de una oligarquía en defender sus privilegios frente a una población depauperada. Denota a mentes enfermas que, cínicamente, consiguen amparo en un imaginario nefasto --en el que dejaron de creer hace mucho-- que condona a conveniencia sus atropellos. Una nueva versión de la controversial “banalidad del mal” conque Hannah Arendt abordó la incomprensible crueldad de Adolf Eichmann y los de su calaña en el exterminio del pueblo judío. A Stalin se le atribuye la afirmación de que, si bien la muerte de un individuo puede parecer una tragedia, la muerte de millares es sólo una estadística. No importan, “La Historia me absolverá”.

Muchos podrán argüir que lo examinado fue práctica común del “socialismo realmente existente”, es decir, de los regímenes comunistas que dominaron distintos países. Y, ciertamente, lo que busca afianzarse en Venezuela es el modelo implantado por Raúl Castro desde el MinFAR, que entregó a los militares cubanos el control de la economía cubana a través de la creación de GAESA (Grupo de Administración de Empresas, S.A.) y les otorgó otros monopolios. No por ello se incurre en un error al calificar al chavismo de neofascista; más bien confirma que entre fascismo y comunismo se ha borrado toda distinción.

Paradójicamente, denunciar a esta oligarquía depredadora de comunista la enaltece, pues le ofrece posibilidades de cobijarse en un ideario redentor que cuenta con la anuencia de cierto pensamiento de “izquierda” y en el que todavía creen algunos, condición absolutoria que hace tiempo perdió el fascismo clásico.

Pero la complicidad criminal entre las cúpulas militares y civiles empieza a hacer aguas. El botín se les achica cada vez más, ya que destruyeron la economía. Y con las sanciones internacionales, no pueden “bicicletear” papeles en busca de financiar sus insaciables apetencias. La defenestración de Rafael Ramírez y de sus protegidos en PdVSA es señal de que la guerra entre las mafias se agudiza. Las fuerzas democráticas tienen que esforzarse en resquebrajar aún más esa complicidad, denunciando atropellos, defendiendo a la Asamblea Nacional y a los derechos civiles ante la opinión pública nacional e internacional, y definiendo claramente una política frente a la Fuerza Armada.

No es que me ilusione con la posibilidad de un militar redentor que nos rescate de este abismo, pero tengo la convicción de que, sin cercenar la anuencia de las mayorías castrenses con este régimen expoliador, difícilmente podremos salir de este despotismo. Las fuerzas democráticas no cuentan con las armas. Maduro y Padrino López por ahora si, y han mostrado no tener escrúpulo alguno para usarlas contra su pueblo.

Humberto García Larralde
economista, profesor de la UCV
humgarl@gmail.com





[1] http://impactocna.com/el-ejercito-de-ocupacion-que-opera-en-venezuela/
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viernes, 8 de diciembre de 2017

EL PETRO: UN POTE DE HUMO Y ALGO MÁS



EL PETRO: UN POTE DE HUMO Y ALGO MÁS
Carlos Hermoso 

Como era de esperarse, ya calculado por el Gobierno, el anuncio de la moneda virtual, Petro o petrocoin, ha causado revuelo. En medio del desconocimiento natural al respecto, pesa mucho el ambiente político y de una economía catastrófica sin que el Gobierno cambie para nada su orientación. Por lo que el Petro nos obliga a dar respuesta. A fijar posición con la rigurosidad que demanda.

Partimos de la consideración de que, en buena medida, hay que especular. En las primeras de cambio, apenas se ha hecho el anuncio con agregados que hacen desconfiar. Solo podemos decir cuestiones generales y algunas precisiones acerca de este tipo de instrumentos, en términos abstractos.

En primer lugar, la moneda virtual, desde que aparece el bitcoin, supone atender su análisis desde el pensamiento económico. Lo que supone una determinada perspectiva acerca de las mercancías en general y del dinero en particular. Los subjetivistas, quienes enarbolan la teoría subjetiva del valor, analizan el asunto indicando que será la confianza, refiriéndonos al petrocoin, lo que determinará su precio y perspectivas, en la relación individuo y bien. Se insiste, desde esta perspectiva, en la idea de que el precio obedece a la valoración psicológica del individuo frente a un determinado bien que tienen frente a sí, que satisface una necesidad en un estado específico. Apenas se quedan en la superficie del fenómeno, en lo aparente, sin poder ir a lo esencial, guiados por axiomas y dogmas configurados para tales efectos.

La realidad es que los precios obedecen al trabajo objetivado en una mercancía. Lo que explica que las mercancías son competitivas en la medida que tienen bajo precio y más calidad, lo que es resultado del desarrollo científico tecnológico, bajo precio de la fuerza de trabajo, materias primas y auxiliares, a pesar de que se trate de bienes que satisfacen necesidades de primera necesidad o subalternas. Si no, veamos cómo los chinos avanzan en la consolidación de la primacía mundial en manufacturas.

La teoría objetiva del valor, desde Petty hasta Marx, pasando por Smith y Ricardo, nos señala que toda mercancía tiene valor en correspondencia con el trabajo que demanda su producción. Así, si el bitcoin o cualquier criptomoneda, es una mercancía, cuenta con valor de uso, esto es, tiene utilidad, satisface una necesidad, y cuenta con valor de cambio, determinado por el tiempo de trabajo socialmente necesario. Valor que va a estipular su precio, a menos que se produzcan cambios en la oferta o demanda del producto, que rompan con la anulación que se hacen una a otra cuando son de fuerza similar. La mercancía, esto es, todo lo que se produce para ser transada en el mercado, es el resultado de un proceso de trabajo y de producción. Analizar el proceso que requiere la producción del bitcoin o de cualquier moneda virtual, basada en la cadena de bloques (Blockchain), nos resulta inextricable en las primeras de cambio.

Eso sucede con cualquier evento desconocido. Se trata de una forma de dinero de estos tiempos. Si es tal, su principal valor de uso es que sirve para equivalenciar las mercancías. También, por tanto, es dinero mundial. Tiene valor en sí mismo producto de que es el resultado de un proceso de trabajo, minado, así sea en una oficina con aire acondicionado a todo dar, computadoras cada vez más avanzadas, con un consumo de materias auxiliares bastante elevado, principalmente electricidad, claro está, y con una fuerza de trabajo de especialización en correspondencia con la naturaleza del proceso y de quienes cumplen labores subalternas de mantenimiento, por ejemplo. De allí el valor de cambio del bitcoin y de cualquier criptomoneda.

No es papel moneda. Es una mercancía concreta cuyo valor de cambio tiende a incrementarse en términos relativos, por lo que su precio se eleva en correspondencia con el desarrollo del algoritmo en juego para el minado. A mayor tiempo de trabajo socialmente necesario, esto es, a mayor valor de cambio, mayor será el precio. Consciente o sin querer, esto fue establecido por Sakamoto al hacer cada vez más complejo el algoritmo que entra en juego. Limitar la oferta manteniendo la producción a límites predeterminados, mientras la demanda se incrementa en la medida que gana confianza y que se debilita el dólar, ha conducido a convertir este dinero virtual en un refugio, de allí que su precio ya supere los 11 mil dólares.

Así, su precio ha crecido de manera cada vez más desproporcionada, hasta convertirse el bitcoin en burbuja, por ser refugio por antonomasia de capitales diversos, hasta de los de dudoso origen. Burbuja, sí, pero no es el tulipán, la primera burbuja especulativa analizada por la economía moderna ocurrida hace más de tres siglos. En cualquier caso, las criptomonedas cumplen con funciones propias para el intercambio, el atesoramiento y la especulación.

Ahora bien, desconociendo detalles de la propuesta, salvo el supuesto respaldo que debe tener el petrocoin y otras generalidades controvertibles con este aspecto, es muy poco lo que podemos decir. El petro, si es una criptomoneda, debe ajustarse a este proceso de trabajo indicado líneas atrás para que tenga valor. Debe cumplir con la función de todo dinero, equivalente universal, atesoramiento, fuente de capitalización de riqueza, además de su carácter libérrimo para su producción que no sean los acuerdos entre la comunidad que se configura. No sabemos si será así en el caso que nos ocupa. Seguramente mantendrá el principio de la privacidad, por lo que, de tener valor en correspondencia con el trabajo y ganar confianza de los demandantes, bien puede convertirse en refugio de capitales mal habidos, provenientes del peculado, la estafa al fisco, la corrupción pues. Buena ventaja para un gobierno que deja huella en la materia.

Nos preguntamos, ¿cómo repercute esto en la economía venezolana? Aun sin contar con el conocimiento de los detalles, de convertirse en una industria puede ayudar en la economía venezolana. Crea empleos, tantos como los que ya ha creado el bitcoin. Hay ventajas en Venezuela que propician la instalación de minas, sobre todo la baratura de la energía y de la fuerza de trabajo en un país donde la mayoría de la gente pasa hambre. No producimos alimentos pero producimos petrocoin, clamarán los gobernantes. Puede ser…

Creemos que se han incorporado afirmaciones en el anuncio que crean dudas y polémicas. Por ejemplo, ¿requiere la moneda virtual de un respaldo distinto al del trabajo? Es como decir que el oro va a tener como respaldo el petróleo y el diamante. El oro es el respaldo del papel moneda. Aparece el papel moneda en el momento en el cual se demanda el instrumento. Es fruto del intercambio, así como el oro y la plata aparecieron como las formas de dinero por excelencia, cuando así lo requirió el intercambio mercantil.

Pero el oro siempre ha sido el principal respaldo del papel moneda. Los chinos, inventores del papel, comenzaron a usarlo hace varios siglos. La relación de la invención del papel y la necesidad dieron como fruto ese artilugio fiduciario que es el papel moneda. Pero la emisión de papel moneda sin el correspondiente respaldo conduce a la inflación. Para muestra un botón. El chavismo ha buscado el equilibrio fiscal con la emisión de papel moneda y sufrimos la inflación más grande del mundo y de nuestra historia. Pero el oro no cuenta con respaldo alguno. Es fruto del trabajo. Igual sucede con las criptodivisas. Es probable que haya características diferentes de este petro, pero eso lo aleja de los principios del bitcoin. Esperemos a ver. Como en la producción de oro, las criptomonedas resumen un trabajo concreto, no requieren de respaldo alguno, ¿por qué el petro sí lo requiere? Habrá que esperar.

Seguramente el Gobierno agregará argumentos con base en el aporte del bitcoin al PIB mundial. Pero sucede que ningún país puede arrogarse el aporte del bitcoin en el PIB de su economía. Ni al PIB ni al PNB. En algún momento este cálculo será realizado. No tenemos conocimiento de que se haya hecho tal estadística. Luego, ¿cómo será el aporte del petro al PIB venezolano? ¿en cuánto podrá medirse?. La moneda virtual basada en la cadena de bloques cuenta entre sus condiciones que no tiene un asiento nacional, aunque se pueda centralizar su propiedad y hacer uso de ello como riqueza para transar, invertir en la producción, desprendimiento mediante. ¿Va a ser centralizada la propiedad del petro por el Gobierno? Si es fija su oferta como el bitcoin, ¿será fija también la demanda? De ser así, rompe con una condición fundamental de las criptomonedas. Además de que no imaginamos que los mineros vayan a transar con un precio fijo cuando el proceso de producción y de trabajo es variable. En fin…

Como pote de humo es bueno. Tiene eficacia. Al menos en el mundo de los economistas, inversores, gente de la banca y las finanzas, entre otros, es un asunto en debate. En la gente común que hace colas interminables para adquirir algún bien, es poco lo que le interesa. Para mucha de la gente que se ve forzada a sacar el tal carnet de la patria, principal mecanismo de chantaje, yugo, bozal y de control del régimen, resulta una cosa inexplicable. Es algo que no está a su alcance, aunque muchos de los alimentos tampoco. Algo alcanzará a tener en bolívar fuerte, pero seguramente no poseerá nunca un petrocoin.

07/12/17


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viernes, 24 de noviembre de 2017

UN RECORDATORIO PERTINENTE



UN RECORDATORIO PERTINENTE
Humberto García Larralde


Nos acusamos frecuentemente de nuestra mala memoria. Podría ser que ocultemos adrede recuerdos que, por sus implicaciones, nos incomodan y ante los cuales no encontramos -por los momentos- una repuesta adecuada. En aras de superar tal desasosiego y bajo la ilusión de recuperar algo de tranquilidad, barremos bajo la alfombra realidades que sabemos nos son adversas.

Viene al caso esta reflexión por la manera en que se viene colando, subrepticiamente, la fraudulenta “asamblea nacional constituyente” en la cotidianidad política del país. Es la más clara expresión de la vocación totalitaria de la oligarquía militar civil que nos desgobierna. Representa un instrumento absolutamente ilegítimo para imponernos su voluntad -claramente minoritaria-, pues viola todos los artículos pertinentes acerca del poder público recogidos en nuestra Constitución.  A pesar de haber sido reseñado ampliamente en su momento, conviene un breve recordatorio:

1)      Como reza el artículo 347 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela (CRBV):
“El pueblo de Venezuela es el depositario del poder constituyente originario. En ejercicio de dicho poder, puede convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva Constitución.”

El artículo 348 otorga al Presidente de la República, en Consejo de Ministros[1], la iniciativa para esta convocatoria, pero está claro que es el pueblo quien debe aprobarla (cursivas mías, HGL).  

2)      La elección de la anc falaz desconoce flagrantemente que la soberanía reside “intransferiblemente en el pueblo”, como sostiene el artículo 5° de la CRBV. Viola, asimismo, lo dispuesto en su artículo 63[2], al transgredir todo sentido de proporcionalidad en el voto y al hacer que, en el caso de la representación sectorial, ésta no sea por votación universal y directa, si no de 2° grado. Plantea así una representación corporativa reminiscente del estado corporativo fascista italiano, que asegura el control del oficialismo. Y, según el votante alegase pertenecer a más de un sector, pudo votar varias veces. El padrón electoral en cada sector era controlado, además, por el PSUV.

3)      Encima, el número de votantes que computó el cne -¡8 millones!- para “legitimar” esta elección representó un fraude descomunal, pues no superó los 2,4 millones (¡qué vergüenza!).

4)      En absoluto puede alegarse que la anc es un “poder originario” que está por encima de los poderes constituidos y de la propia Constitución. Aún en el caso -negado- de que fuera legítima, el único mandato de una asamblea de este tipo sería redactar una nueva constitución. Mientras ésta no fuese aprobada, el orden legal se basa en la constitución vigente. El artículo 7 es diáfano al señalar que:
 “La Constitución es la norma suprema y el fundamento del ordenamiento jurídico. Todas las personas y los órganos que ejercen el Poder Público están sujetos a esta Constitución.”

       Por si no fuera clara su supremacía, el artículo 333 afirma:

“Esta Constitución no perderá su vigencia si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.”

       Más aún, en el artículo 334 se obliga a los jueces a velar por la integridad de esta constitución.

5)       Por las razones expuestas, este órgano fraudulento de ninguna manera puede asumir las funciones de la legítima Asamblea Nacional. A este respecto, el artículo 138 de la Carta Magna determina de manera inequívoca que, “toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos.” Y es la Constitución la que define “las atribuciones de los órganos que ejercen el poder público.” (art. 137).

Cabe señalar que los jueces (¿?) del tsj írrito que convalidaron este fraude están incursos en “responsabilidad individual por abuso o desviación de poder o por violación de esta Constitución o de la ley.” (Art. 139).  

6)      Entre otras atribuciones que la Constitución le asigna a la Asamblea Nacional legítima en su artículo 187 están:
 “3. Ejercer funciones de control sobre el Gobierno y la Administración Pública Nacional, en los términos consagrados en esta Constitución y en la ley. Los elementos comprobatorios obtenidos en el ejercicio de esta función tendrán valor probatorio, en las condiciones que la ley establezca. …
 “6. Discutir y aprobar el presupuesto nacional y todo proyecto de ley concerniente al régimen tributario y al crédito público.
 “7. Autorizar los créditos adicionales al presupuesto.  …
 “9. Autorizar al Ejecutivo Nacional para celebrar contratos de interés nacional, en los casos establecidos en la ley. Autorizar los contratos de interés público municipal, estadal o nacional con Estados o entidades oficiales extranjeros o con sociedades no domiciliadas en Venezuela.  …
“20. Calificar a sus integrantes y conocer de su renuncia. La separación temporal de un diputado o diputada sólo podrá acordarse por el voto de las dos terceras partes de los diputados y las diputadas presentes.”

Señala expresamente en sus artículos 150 y 154 que todo contrato de interés público nacional requerirá de la aprobación de la Asamblea Nacional, incluyendo los tratados celebrados por la República.

Por último, la CRBV afirma, en su artículo 338, que corresponde al órgano legislativo nacional aprobar toda prórroga en el Estado de Excepción que solicite el Ejecutivo para decretar medidas de emergencia y que éste sólo es prorrogable una vez, por sesenta días, cosa que sabemos no ocurrió. Ese Estado de Excepción ilegal se viene renovando desde hace casi 2 años por el tsj írrito.

De manera que hay una flagrante usurpación de la ley al pretender reemplazar la Asamblea Nacional, elegida por más de 14 millones de venezolanos en diciembre de 2015, por la anc fraudulenta. Ésta no puede dictar leyes, aprobar presupuesto, créditos adicionales ni aprobar Estados de Excepción, como antes no podía hacerlo el tsj írrito. Representa un club político privado, que sólo se debe a quienes intervinieron en su conformación y que debe sujetarse al Estado de Derecho. En absoluto tiene poder sobre el resto de los venezolanos, salvo el que lo imponga arbitrariamente por la represión y la violencia. Lo que está en juego es la defensa de la democracia y de las formas republicanas de gobierno, basadas en el ordenamiento constitucional, frente a un arrebato ilegítimo del poder por parte de una oligarquía empeñada en perpetuarse en el poder para seguir esquilmando al país. Un golpe de estado abierto e inaceptable.

Pido disculpas por esta letanía de artículos de nuestra Carta Magna. No soy abogado, pero sé leer y entiendo, además, que el derecho se rige por principios y por una lógica, ante la cual debe subordinarse la técnica jurídica. Conocer la Constitución y luchar por su vigencia y observación es menester para que la ciudadanía defienda sus derechos, la libertad y la democracia. Sólo con la plena vigencia del Estado de Derecho, con sus garantías, derechos reconocidos y el equilibrio de poderes que aseguren la transparencia de la gestión pública y la rendición de cuentas, podemos encontrar los venezolanos la salida a esta terrible tragedia económica, social y política urdida por esta diabólica oligarquía.

Viene a cuento esta recapitulación por asomarse el 1° y el 2° de diciembre la negociación de condiciones para restablecer el orden democrático y la convivencia pacífica, entre representantes de la MUD y del gobierno. Una semana más tarde, se realizarán las elecciones para escoger alcaldes. Avanzar en la reposición democrática exige que, en ambos eventos, se elimine, formalmente o por la vía de los hechos, la fraudulenta anc. No puede reconocerse este adefesio, como bochornosamente ocurrió con la sumisión de gobernadores electos en ejercicio de la soberanía popular a un órgano usurpador de esa voluntad. ¿De qué democracia estamos hablando, entonces? ¿Dónde reside la soberanía, en el pueblo o en una camarilla militar-civil? ¿Qué pensarán los militares dispuestos a arriesgarse por restablecer el Estado de Derecho, como podría ser el caso de los que contribuyeron con el escape de Ledezma, si las fuerzas democráticas entregan su legitimidad a esa anc falaz?

Los que ocupan hoy el poder se saben muy vulnerables. Su estadía al frente de la cosa pública es precaria. Su única razón de ser, que es expoliar la riqueza social en beneficio propio, incluyendo la renta petrolera, se le escurre por la destrucción de la economía que la prosecución de tal objetivo causó, por la caída en los precios del petróleo, y por las sanciones impuestas a personeros oficiales notorios por sus corruptelas y por su violación a los derechos humanos en Venezuela.

La oposición democrática se desconcertó cuando la oligarquía, contra todo pronóstico racional, logró imponer esa anc fraudulenta. Muchos dudábamos que ello ocurriera, ya que representaba su suicidio político. Pero así fue. Si algo faltaba para sellar la reprobación de la comunidad internacional a este régimen dictatorial, la imposición de ese órgano fraudulento no dejó duda alguna. No le aliviemos tan craso error reconociendo, “sólo para cumplir con una formalidad que no tiene importancia”, el órgano por excelencia del dominio totalitario que se nos quiere contrabandear.

Si, Manuel Rosales, la actitud frente a la anc fraudulenta es un problema más político que legal. Pero no para que cada quien decida cómo actuar frente a ella en función de su propia conveniencia política. Lo que está en juego es si apuntalamos la vocación totalitaria de la oligarquía militar-civil o si el liderazgo de la MUD se afianza en el único camino que le ha dado rédito político, nacional e internacional, en su lucha contra la dictadura: invocar la vigencia del orden constitucional. El futuro del país, del bienestar material y espiritual de los venezolanos, depende de qué decisión -libertad o servidumbre- tomamos.

Humberto García Larralde
Economista, profesor de la UCV




[1] Iniciativa que también le corresponde a la “Asamblea Nacional, mediante acuerdo de las dos terceras partes de sus integrantes; los Concejos Municipales en cabildo, mediante el voto de las dos terceras partes de los mismos; o el quince por ciento de los electores inscritos y electoras inscritas en el Registro Civil y Electoral.” (art. 348)
[2] Art. 63 CRBV: “el sufragio es un derecho (que) se ejercerá mediante votaciones libres, universales, directas y secretasLa ley garantizará el principio de la personalización del sufragio y la representación proporcional”.

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martes, 14 de noviembre de 2017

RENEGOCIACIÓN DE LA DEUDA O CAPITULACIÓN FINAL



VENEZUELA 2017:
EL PRIMER PAÍS PETROLERO TRANSFORMADO EN COLONIA DEL CAPITAL FINANCIERO

(Sobre la renegociación de la deuda o la capitulación final del gobierno y oposición ante los amos del mundo)

El ¡Por ahora! de Chavez, cuando supuestamente no logro sus objetivos en la fracasada intentona golpista de 1992,  hoy se cumplen con exactitud. El yacimiento petrolero y el Arco minero han sido privatizados en forma GRATUITA AL CAPITAL INTERNACIONAL y desde el 2013  el  Estado venezolano dejo  de percibir la llamada Renta Petrolera, al endeudarse masivamente, además de hipotecar hasta más del 50% de la producción petrolera. No es que la entrega del Arco Minero era para superar el llamado rentismo, es que sencillamente no hay renta.

La renegociación de la deuda y el diálogo de gobierno y oposición en Santo Domingo, es el show final de los testaferros y payasos políticos del capital financiero, para  acordar un nuevo endeudamiento, con lo que finalmente se consolida, lo que ya de hecho es una realidad: La sociedad Venezolana ha sido convertida en una nueva colonia de esclavos y hambrientos del capital financiero internacional, gobernados y sometidos por una banda criminal, que ha construido el mayor aparato de violencia  interna de América latina y establecido un Estatuto antiterrorista, que supera con creces las leyes y prácticas del Nazismo alemán y del Estalinismo ruso.

Venezuela se convierte de hecho y derecho en la primera colonia petrolera del siglo XXI del eufemísticamente llamado Nuevo Orden Mundial, tal como el capital financiero llama  a su Imperio planetario. En dicho imperio el capital anglo-sajón, como sector hegemónico, se vale de sus nuevos perros de caza: Las nuevas burguesías de China y Rusia, para construir la llamada gobernanza mundial donde la guerra sin fin y el terrorismo promovido por dicho capital se convierten en los medios principales de imposición de dicha supremacía

               Y para muestra basta un botón. El portal http://www.analitica.com/.  Informa “Banco de inversión Goldman Sachs es el mayor tenedor de bonos soberanos y de Pdvsa”,  al resumir dicha noticia encontramos estas perlas
           
      Bonos de la república

·        1.- Goldman Sachs Group Inc en el primer lugar, con un monto de 2.070 millones de dólares en títulos de        deuda, tanto de la República como de Pdvsa, según la firma venezolana de datos financieros Boungy.
·        2.- Blackrock, con 1.790 millones de dólares en bonos venezolanos.
·        3.- Fidelity Management and Research (FMR LLC), con 1.180 millones en bonos venezolanos.
·        4.- T. Rowe Price Group, , con 840 millones de dólares,
·        5.-  Ashmore Group PLC, con 730 millones de dólares en títulos venezolanos.
           Total 6.610MM$
        Bonos de Pdvsa
·        1.- Goldman Sachs 1.770 millones de dólares.
·        2.- Blackrock con 990 millones de dólares,
·        3.- T. Rowe Price Group, con 830 millones de dólares,
·        4.-FMR LLC, con 630 millones de dólares,
·        5.-Ashmore Group PLC, con 420 millones de dólares.

Total: 4.640 MM$

En mayo, Goldman Sachs adquirió 2.800 millones de dólares en bonos de PDVSA en manos del Banco Central de Venezuela (BCV), por solo 865 millones de dólares

Bonos soberanos

Contrario a lo que sucede en el caso de Pdvsa, los bonistas tienen menos posiciones en títulos soberanos.

Bono ELECAR (bono 2018 por 650 millones de dólares)
·        1.-  Blackrock, con 800 millones de dólares,
·        2.- FMR LLC e 540 millones de dólares
·        3.-Invesco LTD,  320 millones de dólares,
·        4.-  Invesco LTD 320 millones de dólares
·        5.-  Ashmore Group PLC, con y 310 millones de dólares
   
La procedencia de los mayores tenedores de bonos venezolanos se distribuye entre Estados Unidos (Goldman Sachs, T. Rowe Price Group, Blackrock, FMR LLC) y el Reino Unido (Ashmore Group PLC). Boungy considera que dadas las sanciones económicas impuestas por la administración de Donald Trump, la negociación con los bonistas más grandes será un desafío, “pues al ser la mayoría de origen estadounidense resultaría ilegal para éstos sentarse a negociar con el gobierno de Nicolás Maduro”.


      Como se observa, los bancos y fondos quienes poseen la mayoría de la deuda venezolana (además del yacimiento minero y petrolero) resultan ser el núcleo central del capital financiero mundial. De tal manera que todo el show de Trump y la Unión Europea con las fulanas sanciones a sus socios delincuentes en Venezuela, no son más que una vulgar cortina de humo, para que los payasos y testaferros políticos de dicho capital, incluyendo a economistas, intelectuales y curas que apoyan el nuevo endeudamiento, pongan punto final y firmen el la capitulación definitiva del país, entregado gratuitamente por dichos agentes.
               
El gobierno y la oposición están renegociando no solo con los chupasangres venezolanos que tienen bonos de la deuda, sino directamente con la banca mundial. Por ello, están “dialogando” para terminar con la farsa, verdadera tragicomedia que desde la muerte de Chavez vienen desarrollando en el país 

Esta semana con el endeudamiento final anunciado, se le pone punto final a la Reforma del Estado que desde los años 70 del siglo pasado, dio origen a esta nueva colonización de Venezuela y como es de esperarse se anuncian las elecciones presidenciales del 2018..

Pablo Hernández Parra
14/11/2017
             

Anexo para su información

Saludos de mi parte les envío el link donde he colgado la mayoría de  artículos desde el 2014 y donde le hemos hecho el seguimiento de la crisis política y la violencia que ha vivido el país, como parte de la estrategia del capital financiero internacional para disfrazar la implantación final del actual Estado fallido-criminal, con el ejército, policías y bandas delictivas como sostén del mismo.


El 1 de mayo del 2014, al, hacer un balance de las Guarimbas, convocadas por el binomio de oro de Leopoldo-Maria Corina, denunciamos la farsa en marcha para consolidar el Estado militar, policial y delictivo que hoy gobierno y oposición consolidan.

En estos link encontraran más información sobre esta inmensa estafa y fraude llevada adelante por gobierno y oposición:

En los siguientes link están las pruebas de quienes en realidad están detrás de toda esta farsa


En este link encontrara un taller-seminario que venimos presentando desde el 2012. En dicho taller se expone el origen inmediato de la globalización y como la Reforma del Estado en Venezuela y el golpe del 4 de febrero de 1992 forma parte de dicha política y Chavez como un agente de la misma


Le pueden dar el uso que más le convenga al material que aquí se encuentra, con solo citar la fuente. 
                                                                     Saludos de mi parte. 

Pablo Hernández Parra



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