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martes, 13 de junio de 2017
JUDÍOS DEL SIGLO XXI
JUDÍOS DEL SIGLO XXI
Luis Marín
Los chavistas
“somos los nuevos judíos del siglo XXI, que persiguió Hitler. Así somos. No
llevamos la estrella de David amarilla aquí (…) llevamos el corazón rojo de
ganas de luchar y de pelear por la dignidad humana y los vamos a derrotar a
estos nazis del siglo XXI, a estos fascistas”, declaró Nicolás Maduro por
televisión, para sorpresa de quienes creían que ya no podría sorprender a
nadie.
La verdad es que
los judíos del siglo XXI viven en Israel, el Hogar Nacional Judío y cerca de
dos tercios en la Diáspora, principalmente en EEUU, Canadá, Francia, Argentina,
Rusia, Reino Unido, Sudáfrica y crecientemente en Australia, alcanzando recién
el mismo número que existía antes de la destrucción de las comunidades judías
europeas en la Shoá.
Y cada vez menos
en Venezuela, donde la pequeña comunidad de alrededor de veinte mil almas se
redujo a menos de la mitad durante este proceso y en Cuba, en que apenas quedan
quinientos, en los países musulmanes tienden a cero y ninguno en los países
árabes.
Es improbable que
alguno sea chavista considerando que, sea lo que sea que se entienda por eso,
si se juzga por los actos y dichos de Chávez, entonces, uno de sus rasgos
esenciales es el antisemitismo visto que éste rompió relaciones con Israel
maldiciéndolo y se paseaba extrañamente agarrado de manos con Mahmud
Ahmadineyad, quien se propone “borrar a Israel del mapa” anunciando que esto
“ocurrirá pronto”.
La segunda parte
también es falsa además de vergonzosa porque en verdad el nazi-fascismo fue
derrotado en 1945 sin que Venezuela disparara ni un tiro. Medina le declaró la
guerra a Alemania al final, simbólicamente y pensando más en su propia
supervivencia política ante el triunfo de las democracias que por hostilidad
hacia el Eje, al contrario, es fácil rastrear la simpatía de los cuarteles
hacia el militarismo prusiano, ni en balde su régimen sobrevivió al cese del
fuego apenas un mes antes de ser derrocado por “la revolución de octubre”.
Por un lado
resulta tranquilizador saber que la suerte del mundo libre no depende de países
como Cuba o Venezuela que con seguridad no le aguantan ni un round a los
auténticos nazi-fascistas, que en la vida real fueron derrotados por su
archienemigo EEUU; por el otro, no deja de ser embarazoso imaginar qué pensaran
los neonazis viendo a unos dictadores pintorescos de paisitos tropicales, donde
hay monos y cocoteros, bravuconeando que van a derrotarlos, nadie sabe cómo ni
con qué.
La aparente
motivación de la botada de Maduro es una modalidad de manifestación de los
venezolanos en el exterior que consiste en señalar a funcionarios o
beneficiarios de su régimen que se encuentran en el exterior para que no pasen
desapercibidos y que se ha dado en llamar “escrache”.
Esta expresión
probablemente provenga del inglés “scratch”,
lo que antes se decía “rayar”,
esto es, exponer a alguien públicamente de manera que podría resultar
incómoda o dañina para su reputación.
La conexión urdida
entre estas manifestaciones con la historia judía es temeraria; pero da para
fundar una escuela de interpretación socio política porque, aunque los que
practican el escrache sean
millones de venezolanos expatriados, basta con identificar entre ellos a un
solo judío para que aquel se convierta en un factor en la guerra global contra
Israel.
Es un hecho palmario
que la única comunidad emplazada por el régimen a pronunciarse sobre esta
práctica es la comunidad judía de Venezuela, que así lo hizo, siendo igualmente
evidente que estas manifestaciones son masivas, por ejemplo, en España y
ninguna comunidad española, que hay tantas, vascos, gallegos, catalanes,
canarios, etcétera, ha sido emplazada a pronunciarse, no lo han hecho, ni nadie
cree que deban hacerlo.
El Pueblo Elegido,
llaman a los judíos; con raro humor se quejan diciendo si, de vez en cuando, no
podrían elegir a otro.
JORGE
RODRÍGUEZ COMO EDUCADOR
JR junior también
le dedicó un programa de televisión a denunciar el incidente de su hija Lucía
ocurrido tan lejos de las tribulaciones del Municipio Libertador como pueda
estar el balneario Bondi Beach, en Sídney, Australia. El único interés de su
exposición reside en servir de ejemplo para ilustrar la mecánica del discurso y
pensamiento, si puede llamarse así, con que la izquierda global asume el
antisemitismo.
Aunque el
incidente involucra varias personas, JR jr se concentra en una sola,
enfatizando su condición judía, Deborah Goldberg Solomovic, que expone en foto
desplegada y califica como, “la
agresora de Lucía, de manera paradójica y terrible hizo con mi hija lo mismo que los nazis
hicieron con sus abuelos en las calles de Múnich, de Berlín, en la década de
los 30, 40. Comenzaron así, a hacer
lo que ella hizo con Lucía”, y luego enumera una larga serie de
agravios que evidentemente su hija no ha sufrido ni podría sufrir, menos de
parte de la señora DGS, hasta llegar al exterminio.
Lo que interesa
destacar de esa cháchara repugnante y absurda es la inversión subrepticia y
desquiciante que troca a los judíos de perseguidos en perseguidores, que los
convierte en perpetradores en lugar de víctimas del Holocausto. Esta
horripilante tergiversación es un tópico de la izquierda global que en todo el
mundo, desde el medio oriente a la Patagonia, equipara, iguala y sustituye la
Estrella de David con una esvástica, que llama al Estado de Israel
“Estado-nazi”, que identifica sionismo y racismo, dice que Israel trata a los
árabes como los nazis los trataron a ellos, etcétera.
Pero no se
detiene, agrega que “es una persona pudiente, con dinero, sus familiares tienen
mucho dinero, la mayor parte hecho aquí en Venezuela, ahora en cuentas en el
exterior”; el manido tópico del judío rico, acaparador de las riquezas del
mundo que, por cierto, también remachaba Chávez constantemente y del que ningún
antisemita puede prescindir.
Aquí comienza a
desbarrar: “abandonó Venezuela en el año 2006 (no sabe si eso fue hace diez u
once años), pero se considera con el atributo de agredir personas”.
Un lapsus de JR jr que asoma la idea de que quienes no abandonaron el país en
2006, lo cual es su caso, sí tienen “el atributo de agredir personas”, atributo
cuya existencia ignorábamos.
Y no se detiene:
“Nosotros aquí jamás mostraremos
fotos de niños”, y subraya: “Jamás”.
Acto seguido, exhibe una foto de niños (esto es muy raro, incluso en un
psiquiatra). “Sólo que esta es la foto de DGS ‘niña’ con su mejor amiga, Lilian
Tintori”, también ‘niña’. Sigue otra foto de niños con Franco Tintori ‘niño’
que es imposible saber qué tenga que ver con esto ni cómo JR jr justifica su
exposición en pantalla, sin esos pudorosos parches o borrones que acostumbran
los vigilantes de la LOPNA.
“No sé si podemos
ver el video de la agresión” y muestra el video; pero sin audio con lo que
parece una pantomima incomprensible, maniobra inútil porque cualquiera que tenga
interés lo puede ver por Internet aunque no, claro, la audiencia de JR jr en
VTV.
¿Qué dice el audio
suprimido por JR jr?
“¿No te
duele estar aquí? ¿Cómo te están pagando a ti? ¿Quién te está pagando? Lucía: ¿Dónde está Leopoldo?
Llama a tu tía y que nos diga dónde está Leopoldo, ¿Ah? ¿Tienes miedo? Muy
bonito, vivir en Bondi, mientras a todos los estudiantes los están matando.
¡Responde, responde! Porque por
culpa de tu papá hay gente muriéndose, ¿oíste? Eso va a caer en tu
conciencia, yo te entiendo; pero tienes que responder. Tienes el deber como
venezolana de responder. Déjala en paz, déjala en paz.”
¿Cuál es la
agresión? Agresión es acometer a alguien violentamente con la intención de
matarlo, herirlo o causarle grave daño, en forma injusta y sin provocación
suficiente.
Demasiado decentes
fueron, porque cualquier venezolano promedio hubiera aderezado esas preguntas
con varias groserías (cualquiera puede añadir las que prefiera); si hubiera
sido una árabe palestina, que ellos tanto defienden, la apuñala; un colectivo,
la acribilla a tiros; un policía nacional, le dispara una salva de perdigones
en la cara; un guardia nacional, una bomba lacrimógena al pecho; el rinoceronte
la atropella y le pasa por encima; la ballena le destroza los órganos internos
con un chorro de agua a presión. Eso sí son agresiones.
Y este es el quid
de la cuestión: JR jr se presenta ante los venezolanos con una pose de dignidad
ofendida, de padre abnegado preocupadísimo por la felicidad, seguridad, en fin,
por el futuro de su hija; pero no advierte el ultraje que esto significa para
millares de hogares venezolanos devastados por las pérdidas de sus hijos,
asesinados y torturados por las fuerzas públicas regulares e irregulares del
régimen que él representa.
Además de los
pecados capitales de tergiversación y omisión JR jr incurre en una monstruosa
falta de sentido de las proporciones: las preguntas a su hija hechas por DGS,
pero simbólicamente por cualquier venezolano, lo ofenden al punto de
compararlas con el Holocausto; pero no dedica ni un minuto de su programa a las
trescientas cincuenta mil víctimas mortales del proceso, ni a dos millones y
medio de venezolanos desplazados que se manifiestan en el exterior, como no sea
para insultarlos y descalificarlos.
Este es un rasgo
de la personalidad psicopática que causa perplejidad en los criminólogos, la
absoluta falta de empatía del criminal respecto de sus víctimas; pero está
demostrado que así como el ladrón pretende que se respete su derecho a la
propiedad recién adquirida, el asesino contumaz se aferra al Derecho y todas
las garantías legales cuando es aprehendido, reclamando para sí aquello que
niega a los demás.
JR jr y su hermana
Delcy justifican sus actuaciones con que su padre JR sr fue asesinado por la
policía el 25 de julio de 1976, como si los venezolanos tuvieran la culpa y
ellos una deuda que cobrar indefinidamente. Dicen que fue “la derecha
fascista”; pero no, fue el gobierno socialdemócrata de Carlos Andrés Pérez,
adscrito a la Internacional Socialista.
Es una magnífica
ironía que un gobierno de la Liga Socialista es el que más ha reprimido,
torturado y asesinado en toda la historia de Venezuela.
FASCISMO Y
BOLIVARIANISMO
La oposición
oficial ha logrado el hecho extraordinario de que haya jóvenes en las calles
luchando contra esta “dictadura fascista”. Esta situación incomprensible admite
la sencilla explicación de que hay demasiados comunistas genéticos en sus filas
a quienes les resulta poco confortable luchar contra el régimen si lo toman
como lo que es, castro-comunista, en lugar de encubrirlo con esa cómoda
fantasía.
Hay que hacer
maromas intelectuales y echar mano de artificios dialécticos para demostrar lo
indemostrable, aprovechando lo que el militarismo ramplón tenga en común con el
fascismo mussoliniano; pero más importante es lo que no se quiere ver, su nexo
filial con el régimen de Castro del que puede decirse cualquier cosa pero no
dudarse que sea comunista.
Habría que
advertir al Foro de Sao Paulo, del que es miembro fundador; así como revisar
sus alianzas con el FSLN de Nicaragua, FMLN de El Salvador, el MAS de Bolivia,
las FARC, ELN de Colombia, Tupamaros de Uruguay, con la ETA, PODEMOS, IU de
España, hasta la OLP que o bien todos están muy equivocados o todos son filo
fascistas.
Pero lo más crudo
e importante es lo que no se quiere ver en el país: el PUSV, PCV, la Liga
Socialista, PODEMOS, PRV, MEP, facciones de Bandera Roja en la que, por cierto,
milita Tibisay Lucena y una larga lista de micro partidos y organizaciones
armadas como el FBL, Tupamaros, La Piedrita, Alexis Vive, todos del Polo
Patriótico de gobierno, pueden ser lo que sea ideológicamente pero, ¿cómo puede
alguien creer que sean fascistas?
La verdad es que
hay comunistas sinceros en la oposición que parecen empeñados en combatir al
régimen y al mismo tiempo salvar la franquicia socialista para un futuro en que
habrá un socialismo auténtico, el que ellos sueñan porque éste, el real, es una
falsificación.
Exactamente como
si un falangista nostálgico dijera que Franco es un dictador comunista para
salvar al falangismo de la mala prensa que hoy todo el mundo le dispensa.
Así pasa con el
bolivarianismo que se resiste tenazmente a salir del discurso opositor, a pesar
de que los mismos idólatras de Bolívar les preguntan, incluso desde el
exterior, qué puede tener esta República de “bolivariana” si Bolívar mandaba a
huir del país donde uno solo detenta todos los poderes porque es un país de
esclavos.
Asimismo personas
espontáneas preguntan humildemente por la radio porqué llaman bolivarianas a
unas bandas criminales, que están atropellando y robando al pueblo, que si eso
no es mancillar el nombre de El Libertador.
Otra vez la
respuesta cierta es la más sencilla: porque el bolivarianismo es un engranaje
del discurso del que no pueden prescindir porque les fallaría la transmisión.
Un sector de la oposición oficial está más preocupada en atraerse a los
supuestos chavistas light y a cierta logia militar
“bolivariana” que de ofender a los opositores radicales.
El bolivarianismo
es un truco que abusivamente usó Chávez para revestir a su movimiento de una
dignidad que no tiene. Eso nunca debió permitirse y debe prohibirse en el
futuro, si es que quieren mantener a Bolívar como un símbolo de identidad
nacional.
Desafortunadamente,
la jerarquía militar que toleró las conspiraciones de Chávez, que lo dejó
actuar y nunca lo detuvo cuando pudo hacerlo, les concedió ese mérito y para
referirse a ellos decían “por ahí andan los bolivarianos” lo que en los
cuarteles equivale más que a darles la razón, santificarlos.
Por una suerte de
dialéctica histórica, quienes se empeñan en el bolivarianismo lo están
desterrando del futuro como una peste de la que nadie querrá volver oír hablar;
en cambio, desvinculándolo de este naufragio, quizás tenga algún lugar en el
mundo por venir.
La idolatría es el
primer y más grave pecado, incluso para los ateos.
Luis Marín
11-06-17
miércoles, 4 de mayo de 2016
FANTASÍA
FANTASÍA
Humberto García Larralde
El discurso de Maduro, en su mitin del 1° de mayo, manifiesto el uso que
hace el totalitarismo de la ideología para encubrir realidades e intentar
tranquilizar (¿?) a los suyos. En un delirio que sólo es explicable por su
enajenación a la retórica comunistoide, llegó a “ordenar” una “huelga general
indefinida” si algún día la “oligarquía” lograse sacarlo de Palacio (¡!). O
sea, el Presidente que ha arruinado a la clase obrera, condenándola a un
proceso acelerado de empobrecimiento por la inflación que sus políticas han
desatado; destruido fuentes de empleo; reprimido y desarticulado el movimiento
sindical; pospuesto indefinidamente la contratación colectiva en muchos entes
públicos; y sometido a empleados y obreros a dictámenes políticos ajenos a sus
intereses, ¡le ordena ahora a la clase obrera a alzarse en su defensa!
Maduro -¡al fin!- ha acusado el golpe del repudio popular. Recoger 2
millones y medio de firmas para iniciar el proceso revocatorio en apenas dos
días, cuando solo se requerían 196.000, lo tiene desesperado. De ahí sus
intemperancias e intimidaciones ante a los seguidores que aún le quedan. “Para
variar”, invocó una vez más las amenazas de magnicidio, ahora de
francotiradores que estarían apostados en las azoteas aledañas a la Plaza
Oleary, razón por la cual la marcha no culminara en ese espacio (¡!). Y no dejó
de referirse, sin pena alguna, a la “guerra económica” como razón de sus
embestidas. Y así, sintiéndose Bolívar liberando a la América, profirió:
“Pongo como condición que cese la guerra económica o, si no, el pueblo,
con Maduro, haremos una rebelión para llevar la revolución a América Latina y
Venezuela”.
Los intentos de Maduro de galvanizar a los suyos cuando siente que el
mundo se le desmorona, con falsificaciones, inventos, proyecciones de batallas
épicas y llamados a cerrar filas en torno a sí, corresponden al más clásico
talante fascista. Sin duda es tentador caerse a embustes cuando uno está en
aprietos, pero ello es a riesgo de que la realidad atropelle trágicamente a
quien así busca evadirse. Tal conducta atemoriza, además, por su similitud con
un grave trastorno siquiátrico, cuyas características extraigo de la siguiente
cita de Wikipedia:
“La
esquizofrenia …. es un diagnóstico psiquiátrico que se utiliza para personas
con un grupo de trastornos mentales crónicos y graves, caracterizado a menudo por conductas que resultan
anómalas para la comunidad, falta de percepción de la realidad, alteraciones en
la percepción o en la expresión de la alteración de la realidad.1 La esquizofrenia causa además un cambio mantenido en varios
aspectos del funcionamiento psíquico del individuo, principalmente de la conciencia de realidad, y una desorganización neuropsicológica más o menos
compleja, en especial de las funciones ejecutivas, que lleva a una dificultad para mantener conductas motivadas y
dirigidas a metas, y una significativa disfunción social. Entre los síntomas
frecuentes están las creencias falsas, un pensamiento poco definido o confuso,
alucinaciones auditivas (¿el pajarito
eterno? –HGL), reducción de las actividades de relación y de la expresión de
emociones, e inactividad.”
No se trata de estigmatizar a quien padezca este trastorno, pero sí de
alertar el peligro que representa que una persona que lo sufra pueda ocupar la
Presidencia de la República, con responsabilidad máxima sobre una Fuerza Armada
al frente de la cual se han colocado, deliberadamente, los gorilas de siempre,
pero ahora absueltos por revestirse de “revolucionarios”, gracias a la retórica
chavista.
Humberto García Larralde
economista, profesor de la UCV
02 de mayo 2016
Etiquetas:
- Fantasía,
Humberto García Larralde,
Nicolás Maduro,
Revocatorio,
Venezuela 2016
domingo, 7 de febrero de 2016
NO APTO PARA GOBERNAR
NO APTO PARA GOBERNAR
Humberto García Larralde
El diario El Nacional reseña
los siguientes denuestos de Maduro en el acto conmemorativo del intento de
golpe de Estado de Hugo Chávez, del 4 de febrero de 1992:
“Lorenzo Mendoza eres
un verdadero ladrón. Llamo al pueblo a desenmascararlo en las calles (…) Si no
puedes con tus empresas entrégaselas al pueblo (…) aquí te espero, traidor. Da
la cara, oligarca, bandido, ladrón…”
Con tales insultos buscó responder a unas
propuestas del presidente de Empresas Polar sobre cómo superar
la terrible crisis económica que ha precipitado el régimen Chávez-Maduro.
Reacción tan destemplada revela un complejo de culpa que lo atormenta, que no
sabe cómo enfrentar. Tan perturbadas pataletas expresan su impotencia por
enfrentar la crisis y la falta de coraje para sacarse de encima los disparates
del legado de Chávez –el “socialismo del siglo XXI”-, que, en su fuero interno,
reconoce como la causa del descalabro que sufre la población venezolana.
La frustración de saber que se montó en
el tren equivocado –recuerden el comienzo de la película, Manhattan,
de Woody Allen- y que Lorenzo Mendoza, el “enemigo” que infructuosamente ha
tratado de venderle al país, se lo recuerde de cuando en vez con sus sensatas
ponderaciones, consigue escape solo en violentas irrupciones de malcriado como
las reseñadas. Desesperado porque ve como el poder se le escurre entre los
dedos sin saber cómo evitarlo, explota frenético.
Tal conducta, reprobable en menores de
edad, es absolutamente inaceptable en quien ocupa el máximo cargo de conducción
de los destinos de la nación. Es expresión palmaria de que Nicolás Maduro no es
apto para gobernar un país, diría que ni siquiera una Junta de Condominio.
El ejercicio fascista del poder se
construye edificando, con la propaganda y el dominio de los medios de
comunicación, una falsa realidad en la que “nosotros” –los buenos- se
enfrentan en combate épico con los “otros” –los malos. Emplea
contraposiciones simbólicas diseñadas para exacerbar las pasiones de sus
partidarios y para alimentar odios contra quienes son señalados como enemigos.
Se nutre de mitos fundacionales cuidadosamente cultivados que incitan a una
epopeya “revolucionaria”. Si bien toda lucha política apela a lo emocional, en
el fascismo la sinrazón de la pasión es su signo distintivo.
Ello rinde frutos cuando un líder
carismático es capaz de evocar lealtades ciegas entre sus seguidores con base
en representaciones emblemáticas –sean o no verídicas- que refuerzan la noción
de que él es la única persona que puede redimirlos y que hay una conspiración
montada que amenaza al sueño evocado, que obliga a cerrar filas en torno a él.
El histrionismo de Chávez y la generosa chequera petrolera pudieron lograrlo; Maduro,
no.
La sustitución sistemática de la
realidad por artículos de fe transforma la gesta fascista en una guerra de
fanáticos, que no encuentra salida sino en una confrontación final definitiva
que limpiaría a la colectividad del fruto podrido. Las gríngolas autoimpuestas
–máxima expresión de la irracionalidad política- impiden rectificar y conducen
inexorablemente a la destrucción del movimiento.
La película, “La Caída”, que
exhibe a un Hitler extraviado con sus generales en su búnker, invocando batallones
que no existen para lanzárselos a los soviéticos que se encuentran a las
puertas de Berlín, ilustra magistralmente hasta dónde pueden llegar los
extravíos del fanatismo. Prefirió la destrucción total antes que explorar
posibilidades de pactar una rendición que podría haberle asegurado un final
menos traumático, como buscó el mariscal Göering días antes. Éste tuvo que
salir huyendo ante la ira del Führer, que lo acusó de alta
traición. En estas circunstancias ningún atisbo de razón tiene cabida. Hitler
culpó al pueblo alemán por no estar a la altura de sus designios y se suicidó.
Este tipo de comportamiento expresa una
sociopatía criminal. En el caso venezolano, no importa el sufrimiento de la
población, no tiene significación alguna las muertes que han empezado a
producirse por no conseguir medicamentos, por no poderse operar o simplemente
por hambre. La vocación totalitaria prohíbe ceder ante planteamientos más que
razonables sobre la urgencia de rectificar. Entrampado por su cobardía para
enfrentar el legado de su mentor –única fuente de legitimidad que le queda,
aunque encogiéndose rápidamente-, y azuzado por las mafias que se han lucrado
con los controles y el intervencionismo discrecional del “socialismo del siglo
XXI”, arremete contra Mendoza, cuyas sensatas propuestas constituyen, para
Maduro, una “guerra declarada”:
“En estos momentos de
dificultades, espero acciones contundentes (…) La oligarquía parasitaria viene
con todo con la guerra económica…”
Los desvaríos de seguir repitiendo -¡a
estas alturas!- la idiotez de una guerra económica como único escudo –más bien,
como hoja de parra mal colocada- para no desmontar la economía criminal que
está acabando con la vida de los venezolanos, confirman que quien pretende
mantenerse en el poder a toda costa, no está en sus cabales. Y como Hitler, no
le ofrece al chavismo posibilidad alguna de sobrevivencia. Prosigue la reseña
de El Nacional con los desvaríos del presidente:
"¿El pueblo va a
permitir que la oligarquía, que ganó la Asamblea Nacional por la confusión de
un sector de nuestro pueblo” –(¡!)- “tome el poder político en
Miraflores? (…) Para eso es que nos estamos preparando, para no permitirlo ni
por una vía ni por la otra, ni por las buenas ni por las malas (…) el pueblo” –que
votó en su contra- “no debe permitir que la oligarquía trunque este camino
hermoso de revolución".
Como buen fascista, todo lo concibe en
términos bélicos, nada de negociar. ¡Hay que echarle la culpa a quienes
amenazan su ejercicio despótico del poder, a ver si logra destruirlos! Y
procede a culpabilizar a la Asamblea Nacional controlada por la oposición por
la crisis económica (¡!):
"…no le importa
la situación económica, se pusieron de espaldas al país y andan con una agenda
improvisada, pirateando todos los días, (porque) es una Asamblea pirata. (…) La
asamblea burguesa pirata que quiere venir ahora a sabotear a los ministros y
quieren que los ministros se la pasen metidos allá perdiendo el tiempo con
ellos".
¿No hay dentro del chavismo gente
sensata -que debe existir; no todos pueden ser pillos y bribones- que lo
convenzan de que colocarle epítetos a sus adversarios para negar sus
planteamientos no basta para conservar el poder, y que debe renunciar antes de
que termine de acabar con el país y con el propio chavismo? ¿Cómo no darse
cuenta que no está apto para continuar como presidente?
¿Será que la oligarquía de militares y
“revolucionarios” corruptos, tan comprometida con la expoliación del país,
convencida de que no tienen salida, que no podrán disfrutar sus dineros mal
habidos sino en Bielorrusia o Corea del Norte y que a muchos les espera
prisión, está dispuesta a atrincherarse con Maduro hasta el final, aun cuando
el festín terminó? ¿Dónde están los oficialistas que honestamente creen en el
proyecto chavista –equivocados o no- que puedan negociar una transición
constitucional con el país para resguardar su sobrevivencia política? Tienen la palabra.
Humberto García
Larralde
economista, profesor
de la UCV
domingo, 3 de enero de 2016
MADURO: DENUNCIAS E IMPUGNACIONES
MADURO: NI
INSOLITO QUE DENUNCIE FRAUDE; NI INESPERADAS SUS IMPUGNACIONES.
Rafael Iribarren
.-“EL CHAVISMO” NO CONTROLA EL CNE.
Nada de insólito,
como se ha pretendido, tiene, que Maduro denuncie fraude en las totalizaciones
del 6D. Denuncia fraude, según, con pruebas, inicialmente en 22 casos; y
“corrupción política” en los resultados; y que se estaban investigando los
votos nulos. Una premisa falsa. Pues, no
es “el chavismo” quién controla el ente electoral; sino que, desde Chávez, dos
chavismos, concretamente el madurismo y el 4-febrerismo controlan, cada uno por su lado y cuenta, sin
la participación del otro, una parte.
El madurismo tiene el
control absoluto de la Directiva de las rectoras; la parte formal, político-institucional
y técnico-administrativa; mediática. Mientras que es el 4-febrerismo quién
controla y maneja la estructura medular del proceso; la dirección de
Automatización, el eje; y las de Partidos Políticos y Registro Electoral sus
soportes básicos. Una estructura, concretamente Automatización, básicamente militarizada; dirigida por
militares, algunos activos; y a la que no
tiene acceso nadie aparte del personal concreto; ni siquiera las
rectoras ni siquiera Tibisay Lucena. Y que
responde es al 4.febrerismo; directamente. Y, es allí donde se habría hecho el
fraude al que se refiere la denuncia de Maduro.
.- ESTE MADURO NO ES EL MISMO DE ABRIL DE
2013.
El Maduro de hoy, que
sin tapujos habla de fraude y corrupción política; en el CNE; se lleva por
delante a sus rectoras; y pone en ridículo a la “Misión UNASUR-CELAC”; no es aquel
de abril del 2013 cuando puso la cómica, cándido y desinformado; de aceptarle,
bocón, a Capriles el reto de recontar todos los votos.
Vuelto a hacer poner
la torta; confiado en cómo serían las
cosas; puesto durante semanas a mantener el show de firmar y hacer firmar que
reconocerían los resultados; y de denunciar que la oposición no lo hacía porque
iba perder y a desconocerlos, etcétera. Este
Maduro de hoy, sí sabe de qué está hablando. Con conocimiento de causa; habla
de un fraude que se hizo, y que lo afectó a él; y a su gente; al que en parte
responden sus impugnaciones Y fijándose bien en su palabreo incoherente, se encuentra que implícitamente también
se refiere a un fraude, que se dejó de hacer; según, estando convenido y previsto;
medido; que al no hacerse dejó la votación chavista en los solo cinco millones
y algo que se totalizaron; se le totalizó a la MUD, los votos, ciertos, para la mayoría calificada
de la AN; y con dos tercios de diputados, se le mostró, a él, a Maduro, el
preaviso de seis meses para su Revocatorio.
Este Maduro, a punto
de Revocatorio, sí sabe de qué habla; y, sin opción, por qué tiene que hacerlo.
Aunque en grueso; sabe que se hace fraude; sabe sobre el que le hicieron y sobre
el que nó, cómo y cuánto; para que perdiera como perdió. Sabe quién lo hizo y donde. Y para qué.
.- EL FRAUDE ES “HISTORIA VIVA” Y RAMOS ALLUP
Y NAIME CORROBORAN SU DENUNCIA POR MADURO.
La denuncia de fraude
de Maduro, “con los pelos de la mula en la mano”; despeja, ante ingenuos,
“agnósticos”, pragmáticos y cínicos, lo del supuesto “cuénto del fraude”. Deja
claro que el supuesto “cuento”; según, de “la antipolítica”, etcétera; era el
verdadero cuento; que el fraude, como diría Agustín Blanco Muñoz, es “historia
viva”. Además, y voy al tema; las impugnaciones; su denuncia, fue corroborada,
sin vuelta de hoja, mismo desde las oposiciones, por testigos de excepción;
inobjetables.
Respondiéndole,
digamos; más propiamente, llamándole la atención, a Maduro; Ramos Allup, le
señaló, que si se auditaban los resultados como pretendía, el chavismo perdía
18 diputados; su denuncia inicial, era de que se habían trampeado 22; aunque,
admitió luego, que la MUD perdía 8. Más claro no canta un gallo. Por su lado,
otro experto electoral, de la MUD, avaló y reforzó la llamada al botón de
Ramos. Henry Naime refiriéndose igual a la idea de auditar los resultados,
señaló que lo que había, el fraude; aunque no lo llamó así; las “inconsistencias”
o lo que fueran; “favorece al chavismo”. Algo bien indicativo, es la
coincidencia entre las cifras manejadas por ambos.
.- SEGÚN, SIN FRAUDE, SERÍA UNA AN CON 104,
37 Y 26.
De lo que se concluye
que habiendo el fraude de siempre; como desde
el 2004 en el CNE-SMARTMATIC; lo nuevo es que en este caso, sí hubo conocimiento
y al menos algún convenimiento, concretos previos; de y con “terceros”. Y que
ahora es denunciado, por Maduro porque su encuadre final no fue el convenido o
previsto. Aunque vale destacar que, él
que sea que haya habido, no relativiza en nada, al contrario, el alcance del
impulso ciudadano antiautoritario, que fue el 6D. Abrumador. Al contrario.
Según las cifras de Ramos Allup, no cuestionadas por nadie; la reasignación de
diputados que derivaría de la auditoría que se haría, o debería de hacerse;
quitándole 18, dejaría a los chavistas con solo 37 diputados; un 20%, que sí puede
corresponder a la base socio-política, electoral que realmente aún conserva,
Saltando a la vista que a partir de las cifras Maduro-Ramos el alcance de una
auditoría general, derivaría en un cuadro de resultados totalmente diferente, y
en otra correlación parlamentaria.
Pues, si quedando los
chavismos en 37, y la MUD en 104 diputados; al no contársele los 8 que Ramos admite que perderían; y que, por
cierto, corresponde a los concretamente impugnados ante el TSJ; resultarían, o tendría
que haber, 26 parlamentarios que no serían ni del PSUV ni de la MUD. Más del
15%. Solo para dejarlo en la mente; y
regresar al tema de las impugnaciones de Maduro; solo 8 de las 22 que amenazó
inicialmente. La suma de los votos nulos o blancos; en los que estaría la clave;
y los de las disidencias, que no se mencionan; sobre los 1,3 millones; anda cerca del 10% de la suma total de los votos
psuvistas y mudistas; a partir de los que comparten polarizado, el 100% de la
AN.
IMPUGNACIONES, SEGUNDO PASO DEL PLAN B DEL
MADURISMO
Sobre tales
resultados concretos; una derrota aplastante, que sin nada de fraude, seguro, habría
sido mayor; determinantemente para Maduro y el madurismo; y de la que él no
solo resulta el gran perdedor; sino que además, su primer responsable; era
obvio que lo movería a patalear. Sobre
todo teniendo político-institucionalmente con qué; teniendo la
incondicionalidad del TSJ en general; y concretamente de sus salas Electoral y Constitucional. Esas ocho impugnaciones;
aparte de por qué solo esas; es lo menos que tenía que esperarse como pataleo.
Todo estaba previsto
y manejado tan grotesca y abiertamente como no es posible más. No cabían
sorpresas de nadie. Abiertamente
era el “Plan B”, del madurismo. La
designación a la cañona, sin anestesia, pasada la Navidad, de los trece nuevos
magistrados y veinte y tantos suplentes; que aguantaron hasta conocer los
resultados del 6D; fue el primero de los tres pasos de ese “Plan B” ante la correlación de la próxima
AN.
El segundo es este,
de las impugnaciones; para las que la Sala Electoral recién reconstituida dio
despacho sobre la marcha y fuera de lapso. Y el tercero, será, o, sería, según;
que el TSJ hiciera de suspender la
juramentación de los impugnados; y, hasta la instalación, de la AN, el 5E; aunque simulando no desconocer su legitimidad.
CONTRA REVOCATORIO; AUNQUE ILEGAL, SUSPENSIÓN YA DE JURAMENTACIONES
No hay dudas de que impugnar, aparte la manipulando de éstas
impugnaciones, es legal. Incluso podría serlo impugnar todo el proceso
electoral; que hasta ahora, no es el caso. Pero una impugnación es solo el
inicio de un proceso tribunalicio; al
final del cual, ya con sentencia, es que,
según, se producen medidas concretas y su eventual implementación. Legalmente
la sola impugnación no puede ser base para negar la juramentación de unos
diputados proclamados por el CNE. Menos, y en tal caso, para hacer que se
suspenda la instalación de la AN. Esto es lo legal. Pero el fondo del tema, es
político; una cuestión de poder; y de
sobrevivencia. Y de ya mismo.
Luego será más difícil y costoso políticamente.
Las impugnaciones
precipitan, adelantándose de la Ley de Amnistía anunciada por la MUD, la
primera confrontación político-institucional entre el poder fáctico, armado, en
manos del madurismo; y la legitimidad, desarmada, de la AN mayoritariamente en
las oposicionistas. Y, apunta a la posibilidad concreta de sobrevivir, de
frenar el Revocatorio Presidencial.
ES EL MADURISMO; NO “EL CHAVISMO”; QUE
ESTÁ POR QUITARLE LA MAYORÍA CALIFICADA
A LA MUD
Es obvio lo que busca
con las impugnaciones; ¡ojo!, el madurismo; nó “el chavismo”; aunque los demás
chavismos, incluido el mismo 4-febrerismo, operador del fraude en el CNE, no
directamente involucrados, y al contrario, aparezcan más o menos pasivamente como
secundando la movida. Es obvio que se trata concretamente, de quitarle la mayoría calificada de la AN a la MUD. No ya desconocer la AN; demasiado
cuesta arriba y para lo que no tienen con qué; y ni siquiera, por lo visto, obstaculizar o
bloquear su funcionamiento normal futuro.
LOS CHAVISMOS NO TIENEN CON QUÉ DESCONOCER LA
AN
El madurismo, si
pudiera, si tuviera con qué, sí desconocería la AN; la anularía. Juán Barreto lamentó no haberlo hecho antes. Le seguiría
aplicando un manejo mediocrizante, achatante, al estilo de Diosdado Cabello. Pero, simplemente,
no tiene con qué; ni hay contexto nacional ni internacional; ni base
sociopolítica; ni siquiera un mínimo de cohesión entre las burocracias
chavistas; además de que en ellas y en sus bases, en general, hay consciencia del daño que su
estilo les hizo. Y de que la mayoría del chavismo de base es antimadurista.
El Parlacomunal, y el
supuesto nuevo impulso al Poder Popular; las llamadas a movilizaciones el 5D, a
“la calle”; las mismas tres o cuatro
“erres” de siempre; son, lo más, discursos
y reacciones voluntaristas,
emocionales, efectistas, sin alcance. En los chavismos se sabe que la gente,
simplemente, ya no les responde Como se evidenció, cuatro veces en este 2015;
en las primarias, en los dos simulacros y finalmente el 6D. Lo previsible, por
lo visto y declarado, Earle Herrera destacadamente y hasta el mismo Maduro; es
que sus parlamentarios el 5E se incorporen
normalmente a la nueva AN.
UNA NUEVA AN EN UN PAÍS SIN INSTITUCIONALIDAD
Por el impulso
nacional, de la gente; hoy hay una nueva AN. Pero, en un país sin institucionalidad ninguna. En cualquier otro país, ni siquiera de los más
consolidados institucionalmente; sino en alguno a medio camino; esto tendría,
no solo la dimensión política, misma, que tiene aquí; de ser resultado de que
siete u ocho de cada diez venezolanos se activaron contra el autoritarismo;
sino que, fuera como fuera, tendría, sin más, en lo político-institucional, el
efecto concreto de cambiar su dinámica; la correlación de fuerzas en ese plano
de la vida nacional. Aquí, nó. La concentración del Poder y la partidización de los poderes públicos
han sido llevados a tal extremo en Venezuela;
que una nueva AN no controlada por los chavismos; simplemente, de hecho
es sacada del Estado; o se pretende; excluirla de la capacidad fáctica
nacional, manejada discrecionalmente por “los, otros poderes” como los llamó
Earle Herrera.
EL PODER LEGÍTIMO, DESARMADO; FRENTE AL
FÁCTICO, ILEGÍTIMO, ARMADO
El cuadro actual es el de que hay un poder factico; “los otros poderes”,
ilegítimo; pero armado. Y un poder político, legítimo; desarmado; el
legislativo. Aparte cualquier consideración; es la perversión política, armada,
de cúpulas burocracias y mafias que lo monopolizan; frente a la calidad
política, hay que repetir, a pesar de todo, expresión innegable de la voluntad
de la gente.
Y vale insistir sobre
lo relativo del alcance y la legitimidad de la nueva AN; porque, siendo ésta
absolutamente legitima como expresión de la voluntad nacional; y los restantes
poderes, hoy, absolutamente ilegítimos; expresión de la inercia autoritaria. Ambos
poderes son tenidos y ejercidos por entelequia políticas; el PSUV y la MUD; con
morfogénesis diferentes; pero ambos en concreto, sin legitimidad; y sin bases
sociopolíticas consistentes. Lo que, si inmediatamente y en la coyuntura confrontacional
actual, no es determinante; en perspectiva, sí lo es; absolutamente.
UNA NUEVA AN ANTE LA MISMA ESTRATEGIA DEL
PODER FÁCTICO
Con la nueva AN, pese
al proceso del que resultó su constitución; absolutamente partidizado; hay un
cambio concreto importante. Las dos últimas, del 2005 y el 2010, fueron igualmente inútiles en función del cambio en la dinámica
político-institucional de fuerzas; a pesar de que en ésta que sale hubo más de
un 40% de oposición. Sin embargo de lo que, fue solo un instrumento y una
proyección del gobierno chavista y madurista; como todos los demás poderes. En
ella, la parte oposicionista, aunque fue electa con más votos que la
oficialista; por circunstancias, a pesar el fraude, por cinco o más de cada
diez venezolanos; sin embargo, fue como si
no existiera.
La actual AN es diferente;
o se supone que intente y logre serlo. Es electa, otra vez, por la mayoría
de los venezolanos; ésta, mucho más antichavista
que la anterior; y, según, con más de la votación necesaria para la mayoría
calificada de los dos tercios que el CNE le totalizó. Pero el oficialismo,
igual y más derrotado que en el 2010; más ilegítimo y atracado; intentará sin
embargo, implantar el mismo régimen, o una variante, de los últimos diez años a
su relación con ella: por vías del hecho, de facto; anularla. Aunque de otra
forma obviamente; no solo porque la oposición parlamentaria es dos veces la
oficialista; sino porque ésta, ni tiene
la coherencia que la anterior ni es madurista; la anterior todavía era chavista.
Sus primeras
disposiciones políticas oficiales apuntan en esa dirección; la de ser quien imponga
la agenda, valido de su capacidad fáctica concreta. Sobre establecer una
polarización tensa, continuada, un pulso de poderes, paralizante con la AN; no
necesariamente de choque, sino hacia un congelamiento del cuadro político. Como
está manejando lo de las impugnaciones y manejó lo de los magistrados, anuncia
como manejará lo de la amnistía de los presos políticos; lo de los magistrados;
lo del Presupuesto; como, por ahora,
pretende seguir gobernando.
UNA AGENDA TOTAL PARA EL CAMBIO ESTRUCTURAL; NO
PARA IR A OTRO AUTORITARISMO
Por su parte, la MUD;
incluso en relación a lo que tendría que ser un programa mínimo de su arranque
unitario; aparte de no tenerlo y de que no tiene sentido esperar que lo tenga; da
muestra de que, pese a la profundidad de la crisis nacional no puede ni
siquiera ralentizar la partidización y la candidaturización de las actuaciones
de sus factores. Muestra que no es capaz, no está en condiciones, de ir más
allá de la polarización inmediatista electoral de la campaña; y, ahora, en
perspectiva, electorera. Lo que, evidentemente abona a la estrategia madurista,
pese a sus insuficiencias y postración integrales; de, con una agenda polarizante
inmediatista; llevar al estancamiento su pulso, tensión o choque con la AN; hacia
anularla, en la esfera de lo político-institucional que es su ámbito de alcance.
Si la agenda, según,
para salir de la crisis, se concreta, se reduce, al pivotar de la polarización inmediatista entre el madurismo en el gobierno
y la MUD en la AN; con las asimetrías señaladas. Si lo inmediato y lo,
indiscutiblemente urgente, es LA agenda; y no una parte, importante, y
prioritaria, pero, solo una parte; ni siquiera la determinante de una agenda
total, de cambio estructural; que apunte al fondo, estructural, de la crisis
nacional, histórica; podremos , salir de Maduro, que es cuestión de tiempo; y
del chavismo, que estamos en eso; pero repetiremos 1998, cuando saliendo de un
autoritarismo nos metimos en otro; en
éste.
PEOR QUE LO PEOR, EL ARBITRAJE DE LAS FAN
Un elemento nuevo,
determinante, que le quita juego al madurismo; a los chavismos en general; es que no pueden seguirse manejando con el
discurso y la pretensión de lo “cívico-militar” como su base programática y
política. Deschavistizadas hoy las FAN no responden a la convocatoria chavista
como antes. Han tomado evidentemente
distancia; hasta en circunstancias haber jugado determinantemente como fue el
6D. Lo que ha movido a sectores, obviamente de oposición a llamarlas a arbitrar
el enfrentamiento entre poderes planteado; entre el gobierno y la AN.
Por lo visto y lo que
se sabe; la toma de distancia del chavismo de los militares su
deschavistización, no llega al punto de disponerse a alinearse con las oposiciones; ni siquiera a
asumir el rol de árbitros. Llamarlos pondría al país en riesgo de una regresión de alcances impredecibles; más
anti-histórica que el chavismo; sobre todo en el marco de la militarización que tenemos
por la que, militares activos, manejan el 45% del Presupuesto Nacional. Peor
que la perspectiva de estancamiento sería que los militares arbitraran
impedirlo.
UNA AGENDA TOTAL, PARA EL EJERCICIO DE LA
SOBERANÍA CIUDADANA
La mejor agenda posible de la MUD, tendría
varias restricciones; entre otras; una.- que sería prioritariamente respuesta a
la emergencia nacional, la cuestión de los derechos humanos y a desmontar el
andamiaje jurídico chavista; dos.- que su implementación implicará una dinámica
institucional entre poderes públicos que la habrá en la medida de que el
madurismo se disponga; tres.- que será una agenda de los partidos de la MUD y
de los factores de poder a los que están relacionados.
Las tres
restricciones señaladas, acotan el alcance de lo que puede darse en la nueva AN
con mayoría de la MUD. La tercera es la más determinante, en general y
particularmente en relación al fondo de la crisis nacional que es estructural,
histórica; y cuya esencia es la negación de la soberanía ciudadana contemplada
en la Constitución; precisamente por la partidización de los poderes públicos;
incluido y de partida, el legislativo; de la partidización de la gestión
pública; como base del autoritarismo bicentenario que ha sido nuestra vida
republicana.
En la medida de
que la
nueva AN logre salirse de la referida trampa polarizante, de pulseo
permanente, inmediatista, en que el gobierno hará de meterla, será diferente a
las dos anteriores, y podrá aportar al menos al desbloqueo inmediato de la vida
nacional; a avanzar hacia salir de la crisis. Pero la cuestión de fondo, la
agenda sobre ella, no es de los partidos ni los candidatos; ni de la AN; sino de la gente; de todos los
venezolanos. Es la que estamos llamando
Agenda Ciudadana en la promoción de un debate nacional, ciudadano, sobre el
Poder; sobre las relaciones de Poder que están en el fondo de nuestra crisis
estructural.
La campaña que
culminó el 6D y su espectacular resultado del que deriva la nueva AN; la mayor
jornada antiautoritaria de nuestra historia; concreta e inmediatamente fue contra
el chavismo-madurismo; pero de fondo y nuevamente, fue por un cambio en las estructuras de poder. Se
trata de promover y darle curso y continuidad, ahora no-electoral a ese impulso
de base del que resultó el 6D; hacia el desarrollo, hasta la activación de la
beligerancia ciudadana como determinante
del ejercicio permanente, no solo eventual, de su soberanía sobre el
Poder.
Caracas enero del
2016.
sábado, 31 de octubre de 2015
SUENAN LAS ALARMAS!!
SUENAN LAS ALARMAS!!
Pronostican trágico desenlace de crisis
venezolana
Bernardo Conde
El régimen de Nicolás
Maduro conduce a Venezuela hacia la implosión, y la sospecha de que integrantes
clave de las Fuerzas Armadas están involucrados en el narcotráfico espantan las
esperanzas de que eventualmente intervengan para poner orden, dijo un alarmante
informe que advierte que el país está por ingresar a una etapa de caos,
hambruna y gran agitación.
El estudio —elaborado
por Evan Ellis del Instituto de Estudios Estratégicos (SSI) del Ejército de
Estados Unidos— señala que la debilidad de una oposición desunida sumada a las
intenciones de un régimen “altamente corrupto” de permanecer en el poder a toda
costa alejan las posibilidades de que se produzca una transición organizada en
el país, elevando así el riesgo de un desenlace violento a una crisis que
parece estar siendo ignorada por los países del hemisferio.
“Un final caótico y
violento a la situación en Venezuela se torna más probable con el transcurso de
cada día, lo que tendrá serias repercusiones en los vecinos de Venezuela en la
región”, advierte Ellis en su informe titulado La
Venidera Implosión de Venezuela y las Implicaciones Estratégicas para los
Estados Unidos, publicado el 10 de julio.
“El actual régimen en
Venezuela está encadenado a una espiral de muerte económica y política dentro
de la cual múltiples dinámicas que se respaldan mutuamente dificultan que se
pueda escapar a la calamidad”, sostuvo el documento.
Según el estudio, el
país enfrenta actualmente un estancamiento político –en el forcejeo entre una
sociedad que anhela un cambio y una cúpula política atrincherada en el poder–
que hace improbable que Venezuela pueda resolver la crisis por su cuenta en
medio de una situación económica que se tornará peor.
“La interacción de estos
factores [el estancamiento político y la creciente escasez] sugieren que la
situación podría degenerar en un colapso económico y en el caos político,
–posiblemente con hambruna, enfermedades y violencia– en medio del choque entre
personas desesperadas por sobrevivir y un gobierno narco-dependiente
desesperado por mantener el control”, advierte el estudio.
“Incluso más allá de las
protestas políticas, en la medida de que las condiciones sigan deteriorándose, el
ejército va a tener que incrementar el uso de la fuerza para preservar el
orden”, resaltó.
El informe señala que la
crisis venezolana se viene siendo gestando desde hace 16 años, con la
introducción del Socialismo Bolivariano impuesto del fallecido Hugo Chávez, que
condujo a la adopción de prácticas anti-empresariales que “han destruido
virtualmente” toda actividad productiva en el país fuera del sector petrolero.
En la agricultura, por
ejemplo, la producción es solo una triste sombra de lo que solía ser debido un
cúmulo de problemas que van desde invasiones de terrenos fomentadas por el
propio régimen y la negativa del gobierno de otorgar dólares para importar
insumos hasta la exigencia de corruptos funcionarios de que se le paguen
sobornos con los escasos dólares que los agricultores tienen.
“La producción ha
colapsado, y el país tropical de suelos fértiles debe ahora importar las tres
cuartas partes de los alimentos que necesita para alimentar a su gente, con el
resultado — en momentos en que las monedas duras del gobierno escasean– de que
los pobres de Venezuela tiene cada vez mayores dificultades para comer”, señaló
el informe.
En su práctica de
perseguir al empresariado, el régimen estaba condenando la suerte del país al
desempeño de su industria petrolera, pero allí también el chavismo incurrió en
graves pecados que están siendo ahora pagados por la sociedad venezolana,
incluyendo al falta de mantenimiento de los campos petroleros y la decisión de
usar los fondos apartados para la expansión de la industria petrolera en
programas sociales y en subsidiar las economías vecinas a través de
Petrocaribe.
Bajo ese escenario,
aunado a la caída de los precios del petróleo, “el gobierno se está quedando
rápidamente sin dinero. Y para el 15 de junio, las reservas internacionales reportadas
apenas sumaban $16,700 millones, dos tercios del nivel que tenía tres meses
antes”, señaló el informe.
El grado de colapso que
está registrando Venezuela propiciado por el alto grado de corrupción y de mal
manejo de la economía hace rato que hubiese propiciado un cambio de gobierno
por la vía electoral en cualquier país marginalmente democrático, agregó.
Y si eso no funciona,
los países “marginalmente democráticos” también tendrían la salida militar como
opción.
“Si queda demostrado que
un gobierno coloco a su pueblo o la estabilidad del país en riesgo, entonces
los militares, como garantes del poder público, se vería obligado a intervenir
para salvar al país”, resalta el informe.
Pero “trágicamente en
Venezuela, estos mecanismos correctivos [el electoral o el militar] parecen
estar en condiciones de funcionar a tiempo para evitar una tragedia”, advirtió.
Aun cuando la popularidad de Maduro está por el
piso, con las encuestas no dándole más de un 20 por
ciento, el férreo control del régimen sobre el sistema electoral y los poderes
legislativos y judicial, sumado las restricciones a la prensa, reducen los
prospectos de que los venezolanos logren salir del régimen por la vía
electoral.
Pero la situación no
luce mucho mejor del lado militar.
“El liderazgo militar
venezolano parece estar demasiado comprometido a través de su participación en
actividades delictivas como para intervenir y restaurar el orden diplomático”,
argumenta el informe.
Tal como ha sido
reseñado por la prensa en Estados Unidos, “las autoridades estadounidenses
tienen actualmente evidencia creíble de que el liderazgo militar de Venezuela,
además de líderes políticos de alto nivel como el presidente de la Asamblea
Nacional Diosdado Cabello, están profundamente involucrados con el
narcotráfico”, dijo el estudio.
Es una situación que
genera grandes dudas sobre la disposición que la alta cúpula militar podría
tener para contener los excesos del régimen.
“Los líderes militares
venezolanos tienen todos los incentivos para evitar el retorno a la democracia
y su asociada reanudación de la cooperación con las organizaciones policiales
internacionales que podrían fin a su ingreso mal habido y que les llevaría a
correr el riesgo de ser extraditados a los Estados Unidos”, señala el documento.
Fuente: El Nuevo Herald
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