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sábado, 25 de octubre de 2014

UCV ¿OTRO CREMATORIO PARA LA DESMEMORIA?




UCV
¿OTRO CREMATORIO PARA LA DESMEMORIA?
Eduardo Anzola

Los venezolanos sufrimos hoy tal grado de desmemoria que no dejo de sorprenderme.  El año pasado se me informó que podría encontrar el origen de un documento en la sede de la Fundación Rómulo Betancourt. Indagando en Altamira el lugar  donde  se localizaba, interrogué en la calle a varias personas de distintas edades, incluso taxistas de la zona.  No solamente ignoraban donde se hallaba, sino que ni siquiera sabían que alguna vez hubo un presidente de Venezuela con ese nombre durante la remota época de mi niñez. Los más informados se confundían y me remitían al Centro Rómulo Gallegos, CELARG.  

Mi asombro e incredulidad dieron lugar  al pesar, pues cobré  mayor conciencia de que vivimos en tiempos de oscuridad.

Ya no solo se trata de que   la historia pasada de Venezuela esté siendo sustituida cada vez más por una mitología épica de alto contenido ideológico, sino que también eso está ocurriendo con la historia actual. Como si el propósito del poder del oficialismo fuera que incluso los hechos históricos recientes de esta nación, se conviertan pronto  en polvo de cenizas en el crematorio para la desmemoria.

Hace poco me entero que en la UCV, la casa que vence las sombras, están apagando las luces de las Cátedra Pío Tamayo y de Historia Actual,  un  lugar para la reflexión  que funciona desde hace más de 30 años.

¿Acaso no sigue siendo la Universidad, el espacio natural donde convive la unidad en la diversidad, para que se exprese con plena libertad  y se confronte las distintas corrientes del pensamiento humano sin temor a ser objeto de represalias?

En esto que está ocurriendo en la UCV,  no entendemos el propósito de esta medida de la Gerencia de Información, Conocimiento y Talento del Vicerrectorado Académico. Una unidad de información que no informa, una unidad para el conocimiento que desconoce el significado de la labor de la  Cátedra Pío Tamayo,  es una unidad que nos hace dudar de su talento gerencial o académico.

El modus operandi, cerrando accesos y servicios sin una explicación coherente y argumentada, me recuerda tanto a los embates de la arbitrariedad sin explicación que ejercen impunemente tantos funcionarios de este gobierno actual. Medidas que conocemos bien por haberlas sufrido en carne propia en nuestra familia. 

En este caso de la UCV, está ausente una declaración oficial, y se deja a un funcionario del servicio de vigilancia, cargar el peso de explicar una decisión sin mediar palabra escrita siquiera. Sin posibilidad de concertar una solución alternativa.

Quien ejecuta la medida de sumir en las tinieblas a la Cátedra Pío Tamayo  con argumentos peregrinos e inconsistentes, quizás ignore que esta institución desde hace más de 30 años viene iluminando en la búsqueda de ideas, donde se debaten y se confrontan opiniones de orden político, económico y social mientras se va reflexionando  y publicando sobre la historia actual.

Quizás tampoco sepa que quien inspira el nombre de la cátedra, Pío Tamayo, fue un combativo poeta que inspiró con su poema de libertad precisamente a los estudiantes de la UCV  en 1928. Eran jóvenes opuestos a la dictadura que padecía esa Venezuela y con su condena en las mazmorras gomecistas,  Pío Tamayo ofrendó prematuramente su propia vida en la lucha por ideales que hoy tampoco se alcanzan.

Probablemente tampoco tenga idea de la comprometida labor sostenida por el tesón del Dr. Agustín Blanco Muñoz, de la Dra. Mery Sananes y de la Licenciada Daniela Barrolleta para que esa cátedra se haya mantenido tanto tiempo.

En medio del aparente caos gerencial, quienes ejecutan las medidas de cierre, quienes ordenan las medidas y quienes toman las decisiones definitivas quizás no se percaten que detrás de ellos también haya otros que manipulan los hilos.

De concretarse definitivamente este desatino, las autoridades de la UCV le estarían haciendo un servicio a ese oscuro propósito del poder oficialista, cuyo interés es bien evidente.

Si en verdad se cierra a la Cátedra Pío Tamayo, se estará condenando una parte de la labor de registro de la historia actual a otro crematorio  para la desmemoria. ¿Es eso lo que quieren las autoridades de la UCV? ¿Quién se beneficiará  con semejante exabrupto?

¿El propósito es silenciar este centro de ideas, crítica y rebeldía? ¿Se quiere acabar con este espacio y no dejar huella alguna del mismo? ¿Es por eso el denodado esfuerzo por impedir que la Sala “E” donde ha trabajado la Cátedra por 31 años se le bautice con  el nombre de Pío Tamayo?

¿Prefieren tener dos Salas con el nombre de Francisco de Miranda antes que acceder a la petición que muchos han realizado, incluso sus familiares, para que una de ellas lleve el epónimo del tocuyano y combatiente Pío Tamayo?  ¿Se seguirá guardando silencio ante las solicitudes de los piotamayistas para mantener el dominio de la situación por las vías de la aplicación de las fuerzas del poder? ¿No es ese el criticado proceder del régimen?

Ese sería precisamente el triunfo definitivo de las sombras sobre las luces.

Ing. Eduardo J. Anzola


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domingo, 5 de octubre de 2014

¿HASTA CUÁNDO EL ASESINATO DE PÍO TAMAYO Y DE ESTA SOCIEDAD?




¿HASTA CUÁNDO EL ASESINATO DE PÍO TAMAYO
Y DE ESTA SOCIEDAD?
mery sananes


UN PAPAGAYO ES UNA CUERDA QUE SE DIRIGE AL PORVENIR

¿Y qué es un papagayo?

Una cuerda que sube desde la hondura de los pozos artesianos, hasta los cielos que cobijan los montes de El Tocuyo desde los cuales Pío divisó por primera vez el porvenir.

Las alas de un pájaro engolosinado con el aroma de los jazmines que Rosa Eloísa, la novia de siempre, cultiva en su huerto de amores.

El suspiro de un niño prendido con la savia de un caujaro a los sueños de un tiempo de cosechas.

La magia en vuelo de compromiso por y para los tiempos de otra historia.

HACE TREINTA AÑOS TOMAMOS ESE CORDEL
DE MANOS DE JOSÉ PÍO TAMAYO

Hace treinta años tomamos ese cordel de las manos de José Pío Tamayo con el propósito de refundar la escuela de idealidad avanzada que el Floricultor de Hazañas le entregó a los hombres puros y sencillos de corazón, para que construyeran una historia en la que prevaleciera lo más puro de lo verdaderamente humano.

Y nuestra tarea ha sido la de tejedores de cuerdas para cometas rotos. Creadores de ilusión en territorios abruptos. Fabricadores de  cántaros para estaciones de sed. Peones jornaleros en labores de entrega y libertad,  como reclamaba el poeta y combatiente.

 HACIA UN CÓDIGO DE DEBERES DE SOLIDARIDAD
Y SACRIFICIOS PARA CON LA HUMANIDAD

Sobre los muros del llamado Castillo Libertador de Puerto Cabello, sitio de reclusión donde se cumpliría la condena a muerte decretada por Juan Vicente Gómez,  Pío escribió el código que debía servir de fundamento a las luchas por un tiempo y una historia distinta: “Deber de mejoramiento moral, para con nosotros mismos; deber de ternura para con los nuestros, y deber, gran deber, de solidaridad y sacrificio para con la humanidad.

Y rediseñó la verdadera función que debía cumplir el auténtico maestro de escuela y de vida: ir más allá de enseñar unas cuantas reglas gramaticales o fórmulas matemáticas para dedicarse a despertar al niño,  a la belleza, la justicia, la libertad y el amor. Tenía el claro convencimiento de que sin esa base, toda propuesta porvenirista sería derrotada.

CARLOS ALBERTO MOROS GHERSI
UN UNIVERSITARIO INTEGRAL

Y esa fue la tarea que nos propusimos.  Para 1983 estaba al frente del Rectorado de la UCV el Dr. Carlos Alberto Moros Ghersi.  Universitario integral, servidor público, profesional de la medicina y humanista por vocación, entendió que la  función  esencial de la universidad es la de propiciar y estimular el libre desarrollo de las ideas para convertirlas en instrumentos para el mejoramiento de la sociedad.

Y esto lo llevó a ver en el proyecto piotamayista un recinto para el fomento de la creación y el pensamiento, para el debate crítico, la confrontación de ideas, que no de credos. Y apostó a nosotros. Hoy, tres décadas después le decimos al Dr. Moros Ghersi, que seguimos en las tareas floricultoras con las que nos comprometimos con él, con esta universidad y con nosotros mismos.


UN RECINTO PARA EL DEBATE DE IDEAS Y PENSAMIENTOS

No ha sido fácil nuestra travesía. A muchos volantines se le partieron sus veradas. Otros siguieron ascendiendo mientras hacían caso omiso de los cazadores de estrellas. Pero fuimos y somos persistentes.

Esta Sala en la que hoy nos encontramos, engalanada de sonrisas, ha sido y será siempre un territorio para el pensamiento, el debate serio y riguroso, la contraposición que hace crecer, que pone a prueba el conocimiento, que no se restringe ni limita, que busca y accede. Que nada da por descontado.

LA HISTORIA ES ACTUAL O NO ES

Aquí se instaló, como premisa indispensable para el conocimiento, el estudio de la sociedad en términos de Historia Actual. Advertimos en este camino que la historia es actual o no es.

Recuperamos el esplendor de las pinturas extraídas de plantas milenarias y echamos al aire los millones de voladores represados por las cercas del descubrimiento. De esos vuelos nació el Movimiento de los No Descubiertos. Una conciencia y una condición distintas que levantan las voces de quienes mantienen que no hay sociedades cubiertas o descubiertas y que, en definitiva, Nadie descubre a Nadie.

ESTAFETAS PARA CONSTRUCTORES
DE VOLADORES

Con esta visión de los forjadores de otros destinos, llegamos a instalar casi una docena de estaciones de esta Cátedra  en Mérida, Trujillo, San Cristóbal, La Guaira, Maracay, El Tocuyo, Barquisimeto, Valencia, Guarenas-Guatire, Porlamar, Amazonas. Creamos la Cátedra Internacional del Pueblo y la Cátedra del Deporte. Un verdadero Movimiento de Movimientos, autónomos para sembrar el pensamiento y el ideario piotamayista, en sus comunidades y mucho más allá.

Nuestro proyecto era y sigue siendo construir un centro de estudio y discusión sobre los grandes problemas que tocan hoy lo que se ha dado en llamar humanidad. Una Cátedra con capacidad de análisis, de lucha y proyección. Conocer y actuar. Andar y andar los caminos por encima de todas las cosas llamadas a entretenernos, como diría Atahualpa Yupanqui.

Un espacio para motivar y estimular otros espacios, para que el conocimiento no se quede en mero saber sino en un hacer con capacidad para transformar. Comprender para poder cambiar.

LOS NO DESCUBIERTOS Y LA
REINTERPRETACIÒN DE LA HISTORIA

Por todo esto nos planteamos a nivel académico y político la evaluación y reinterpretación de la historia de esta golpeada Venezuela, desde la invasión de 1492 hasta el poder actual, igualmente invasor, pasando por las más diversas modalidades de un mismo dominio.

Ni las guerras civiles o el golpismo, las tiranías, dictaduras o autocracias militaristas o civilistas, democracias o revoluciones de cualquier siglo, han logrado hasta ahora modificar el poder invasor de unas minorías sobre el colectivo-pueblo.

Y si ayer fuimos testigos de una independencia para los independientes, hoy se nos ha impuesto un tal proyecto de revolución bolivariana y socialista del siglo XXI, que se reduce a ser otra forma de sometimiento y negación del vuelo y  de la auténtica vida.

Nuestros voladores tienen distintas metas y alcance. Están en la búsqueda de la aventura de las ideas para una práctica que contribuya a acercarnos a una Venezuela diferente. A un país de bellezas y aromas compartidos. De justicia creciente, verdadera, con visión de humanidad y trascendencia. Capaz de romper con los cielos cerrados y las tierras infértiles.


TRES DÉCADAS DE VUELO EN CIELOS CERRADOS

Y a esas tareas nos hemos dedicado por tres décadas. Con recursos propios. Sin otro reconocimiento académico que el que nos otorgara el Rector Carlos Alberto Moros Ghersi, Gustavo Arnstein, su Director de Cultura y posteriormente la Dirección de Cultura dirigida por el Doctor Ildemaro Torres.

GUSTAVO ARNSTEIN PROCURÓ SIEMPRE DARLE HILO
A LOS PAPAGAYEROS

Gustavo Arnstein, tenía en la sede de la Dirección de Cultura, un ventanal desde el cual se podía divisar sin obstáculos los miles de papagayos que cada día se elevaban con la ilusión de ser portadores de porvenir. Y  procuró siempre darle hilo a toda gestión que quisiera poblar de luces este recinto.

ILDEMARO TORRES SABÍA IR EN DIRECCIÓN DEL VIENTO

En Ildemaro Torres encontramos a un hombre que le gusta gobernar el pabilo para que el cometa no tropiece con obstáculo alguno.  Ágil con sus manos, sabía ir en la dirección del viento, aunque el papagayo fuera a contracorriente. Puso sus habilidades al servicio de esta Cátedra y aún desde otros organismos nos ha acompañado durante estas tres décadas.

MANLIO SARDI SEMBRADOR DE HUELLAS

Y también queremos honrar en esta fecha aniversaria, a otro cultivador del desprendimiento y la entrega: Manlio Sardi, quien  ha sido y es uno de los permanentes e incondicionales militantes de este proyecto. Desde la coordinación del vicerrectorado académico primero y luego en el mismo cargo en el rectorado,  contribuyó y sigue contribuyendo a la siembra de huellas para la conformación de la historia que tendrá que ser. A ellos nuestro más alto reconocimiento.

TREINTA AÑOS DESPUÉS ESTA SALA AÚN NO LLEVA
EL NOMBRE DE PÍO TAMAYO

De allí en adelante hemos luchado por mantener el vuelo, enfrentando obstáculos crecientes, aprendiendo a volar en parajes de sombras y tempestad.

Y de esas dificultades dan cuenta dos situaciones que no queremos dejar de mencionar en este día. Desde hace más de dos estamos a la espera de que las atoridades universitarias se sirvan dar respuesta a una solicitud que hiciese la Cátedra y personalidades encabezadas por el Rector Fundador y familiares de Pío Tamayo, para que la nueva Sala 'E', espacio contigio a aquel donde hemos desarrollado nuestras labores de extensión a lo largo de estos 30 años, lleve el nombre del epónimo de la Cátedra. Y hasta la fecha las autoridades guardan silencio administrativo y una plena ignorancia a la solicitud. En este caso no sabemos si se quiere castigar nuestra labor o al propio nombre de Pío Tamayo. 

EL PODER QUIERE ENCERRAR EL CANTO
DE PÍO EN LOS MUROS DE UN PANTEÓN

Esta actitud es una especie de contraste con la asumida por la nombrada revolución que ha decidido sacar sus restos del cementerio de El Tocuyo, donde reposan desde octubre de 1935, por encima de su expresa voluntad, para trasladarlos al anteón Nacional. Sus propios familiares se han opuesto a esta decisión. Pero todo pñarece indicar que stamos ante una utilización, nada justificada, del nombre y la obra de este luchador antigomecista, que dejó claramente establecido que su ideario de vida no lo definía el comunismo sino la Escuela de Idealidad Avanzada.

Y a quienes así actúan les decimos que Pío está muy lejos de panteones y mausoleos, de mármoles y oropeles vacíos. Su travesía quedó dibujada en la risa de los titiriteros, en el viaje alado de las nubes, en el canto tocuyano de la gente sencilla que lo acompañó a sembrarse en ese surco de donde resurge cada día a continuar sus labores floricultoras.
  
NUESTRA SÍNTESIS ESTÁ EN UNA OBRA
CONCRETA Y TANGIBLE

La síntesis de estos treinta años está en una labor de investigación, docencia y extensión que registra una obra concreta y tangible. En nuestro archivo están registradas en grabación y en video más de 2 mil ponencias correspondientes a autores de diferentes posiciones políticas e ideológicas. Una verdadera militancia en la pluralidad.

Nuestras investigaciones, que han utilizado como base la técnica del testimonio oral, han producido ya más de 50 obras publicadas y muchas otras aún en proceso. Cientos de ponencias editadas. La conformación de archivos audiovisuales, fotográficos, documentales y hemerográficos. 

Una labor cumplida sin que esta Cátedra haya contado con presupuesto alguno ni unidad ejecutora y que por muchos años ha tenido incluso que pagar por el uso de esta sala.

UN TESTIMONIO SOBRE LO VIVIDO PERO MÁS AÚN
SOBRE LAS TAREAS POR CUMPLIR

Esa síntesis la presentaremos próximamente, para dejar el testimonio de este hacer y sus dificultades, pero también de sus infinitas posibilidades. Porque la escuela de idealidad avanzada de Pío no tiene propietarios. Es una propuesta colectiva, para un hacer colectivo, sin el cual no se podrá alcanzar un tiempo distinto, una historia de verdadera humanidad.

Y por ello  nuestro resumen tocará lo vivido. Pero más importante aún: las tareas por cumplir. Sabemos que somos corredores de relevo y que cuando nuestras manos no alcancen ya a levantar su vuelo hasta el porvenir,  otras manos, en otros lugares y en otras partes continuarán honrando ese sencillo, simple pero profundo código de deberes que nos dejó grabado en un papagayo multicolor, José Pío Tamayo.

HACIA UNA PROPUESTA COLECTIVA

Está en la convocatoria permanente a organizar y concientizar el colectivo para la tarea de convertirse en actor de su propia historia. De adquirir autonomía de pensamiento, libertad de creación y valor para defenderlos. Capacidad para avanzar hacia una historia distinta.

Esa fue la tarea que nos propusimos a la hora de instalar una docena de estaciones piotamayistas, con miras a que se multiplicaran, y cuando dimos inicio a la Cátedra Internacional del Pueblo, en 1986. Allí estaban ya esbozadas las bases teóricas y prácticas para un Movimiento de Movimientos. 

DEBEMOS IR HACIA UNA CIENCIA Y UN
ARTE NUEVOS

Para ir, como quería Pío, hacia una ciencia y un arte nuevos, despojados de los taladores de bosque, los destructores de vida, los depredadores del aire y de la tierra, los expropiadores de la risa y el sueño  que se anida en el corazón de todo niño. Como clamaba Pío, en 1922 en carta a Alcides Losada: necesitamos cantar con las letras de una canción mil veces más musical que la canción. De lo contrario, será siempre la armonía que anda suelta por el aire, mil veces superior a la nuestra.

EL ASESINATO DE PÍO TAMAYO Y EL DE ESTA SOCIEDAD
CONTINÚA ANDANDO

Y en este tiempo que hoy vivimos, lo que anda suelto por el aire, está muy muy lejos de ser una armonía. Hemos derrotado una y otra vez las esperanzas y las utopías, los sueños y las ilusiones. Le hemos dado continuidad a la historia caudillista, dejando que otros hagan por nosotros, lo que nos corresponde como instancias activas de esta sociedad hoy destrozada. Hemos sido domesticados o dogmatizados. Convertidos en obedientes actores de reparto y divididos en bandos, que en esencia representan la misma destrucción.

Por ello hemos mantenidos y mantenemos que el asesinato de Pío Tamayo continúa andando, como el de esta exsociedad, este expaís, atrapado en la muerte, el horror, la devastación y un derrumbe ético, moral y espiritual que se evidencia en todos los órdenes de este sobrevivir. Quién lo detendrá?Vencer esa muerte permanente adherida a días rotos, es nuestra tarea, nuestro deber y nuestra obligación. 

PERO HOY NO ES HORA DE RECUENTOS
SINO DE JÚBILO Y CELEBRACIÓN

Pero hoy, esta noche , quiere ser un tiempo festivo, de celebración, de vuelo de papagayos. De homenajes. De brindis, de música y de cantos, como los tantos que nos han acompañado en esta travesía.

Tarde de afectos y de júbilo. De concluir y recomenzar. Un breve intervalo de risas en medio de un tiempo de sequías. Espacio para recoger las veradas, recolectar la miel de los caujaros, para multiplicar los papagayos.

Las manos para volarlos están allí aguardando para decidirse a soltar las amarras que les truncan sus alas y cambiarlas por la magia de un papagayo de libertad.

Y AHORA ES CUANDO TENEMOS PABILO QUE SOLTAR

Y ahora es cuando tenemos pabilo que soltar para que los cometas algún día alcancen la estatura de la vida, en manos de los Pío Tamayo y de tantos seguidores del vuelo creador, como lo es y seguirá siendo el rector-fundador Carlos Alberto Moros Ghersi, a quien hoy le hemos dedicado la fiesta de estos treinta años.

Palabras pronunciadas por la Profesora Mery Sananes, en el Acto de Celebración de los Treinta Años de la Cátedra Pío Tamayo, en la Sala E de la BCUCV, el 27 de enero del 2014.



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miércoles, 1 de octubre de 2014

LA MALDICIÓN DE PÍO TAMAYO




LA MALDICIÓN DE PÍO TAMAYO
Luis Marín


PÍO TAMAYO
UN HOMBRE DESAFORTUNADO

De José Pío Tamayo puede decirse con toda propiedad que fue un hombre desafortunado. Ninguna de las empresas que emprendió, fueran económicas, políticas e incluso literarias, arribó a buen puerto. Todas, sin excepción, naufragaron en las tormentas del camino.

La tiranía militarista bolivariana de Juan Vicente Gómez lo enterró en vida en el Castillo de Puerto Cabello en 1928 sentenciando que no saldría de allí sino muerto, lo que cumplió a cabalidad porque sólo tuvo una breve dispensa, precursora de lo que hoy llamarían “casa por cárcel”, para morir miserablemente en Barquisimeto el 5 de octubre de 1935, apenas dos meses antes que su verdugo.

En todas las culturas existe un personaje, a veces maléfico a veces sólo travieso, como el diablo de la imprenta, un hado o un jorobadito, que tuerce las cosas, trastoca las señalizaciones de la ruta, se burla de pronósticos, frustra nuestras mejores intenciones y genera los resultados más inesperados.

En Venezuela, por alguna razón misteriosa, se prefiere atribuir este papel a una “mano peluda” que siempre está interfiriendo desde las sombras para desquiciar el curso del destino o quién sabe si, visto de otro modo, no sea más bien su agente encubierto para lograr que sea lo que tiene que ser.

NO ERA UN ESTUDIANTE Y POR TANTO TAMPOCO PERTENECIÓ
 A LA GENERACIÓN DEL 28

En el caso de JPT esto es particularmente notorio, considerando que él no aparece a la hora de los homenajes y hasta monumentos conmemorativos de la llamada Generación del 28, con el argumento casi unánime de que “no era un estudiante”. Extremando el argumento, ni siquiera era de esa generación porque ya frisaba los treinta años mientras los demás andaban en sus veinte.

Lo curioso es que ese argumento que parece plausible para excluirlo de toda mención, no lo fue al momento de la organización del evento central de la Semana del Estudiante en el Teatro Municipal, en que Pío Tamayo recitó su famoso “Homenaje y demanda del indio”, que produjo tanta conmoción y que, al fin y al cabo, le costó la vida.

SIN EMBARGO EN LA SEMANA DEL ESTUDIANTE
FUE QUIEN TOMÓ LA PALABRA EN EL MUNICIPAL

¿Qué mano peluda puso a JPT allí, en el centro de la escena, para que dijera lo que dijo? ¿Por qué él y no otro, entre quienes había tantas plumas finas, como la de Andrés Eloy Blanco?

Cuenta Isabelita Jiménez Arráiz que le advirtió, cuando le leyó el poema en su casa: “Pío, tú sabes que de allí sales preso”. Y más tarde en una nota clandestina a la prisión: “fíjate que todos los demás salieron y tú te quedaste, eso fue lo que ganaste”.

Pero Pío reaccionó muy airadamente al primer comentario: ¡déjate de veletismo! Y a   éste segundo más bien con cierta melancolía, comparándose con aquellos árboles que echan sus semillas al viento, sin saber dónde van a retoñar.

Y MURIÓ EN SILENCIO SIN SALVAS, MANIFIESTOS
O DUELOS PÚBLICOS

“Así he sido yo. No creas que esto se acaba. Esto, como las flores del samán, va a volar por todo el mundo. Y tú no supiste comprender que así era mi palabra. La palabra de Pio Tamayo está en estos momentos volando por el mundo entero. De manera que mi palabra no ha muerto y va a germinar. Y tú vas a ver que será como el samán que donde menos se espera salen nuevos samanes.”

Pero JPT murió en silencio, sin salvas, manifiestos, ni duelos públicos, salvo el de sus antiguos peones que quisieron cargarlo hasta su última residencia en la tierra.

CUIDADO CON LOS POETAS

El drama es más o menos así: el indio se lamenta de que le han raptado a su novia y suplica a la Reina Beatriz I que mande a sus súbditos, los estudiantes, que vayan a buscarla. Su novia se llama… ¡Libertad!

Misteriosamente desde entonces la sociedad venezolana ha descargado sobre los hombros de los estudiantes esta tarea. Son los llamados a buscar la libertad y a ser sus custodios, en un país devastado por sempiternas tiranías militaristas bolivarianas.

Esa situación perdura en nuestros días y esa dialéctica de prisión y rebeldía parece ser el sino de nuestra historia, magistralmente simbolizada con su vida y condensada en muy pocas palabras por José Pío Tamayo, con plena conciencia de su trascendencia.

SU CÁRCEL FUE EJECUTIVA SIN LA CHARADA DE UN JUICIO

Su cárcel fue ejecutiva, sin la charada de un juicio con acusaciones rebuscadas como estilan los militares de hoy en día, sino que fue encerrado arbitrariamente y punto, bajo vagos señalamientos de ser comunista, agente de alguna fuerza antinacional y el todavía más indemostrable de haber traído las huelgas a este país.

Pero simultáneamente era repudiado por los comunistas, que entonces todavía abrigaban la pretenciosa idea de contar con una concepción científica de la sociedad y el Estado, por lo que lo despacharon como un iluso idealista.

CONDENADO A MUERTE POR COMUNISTA SE DECLARÓ A
SÍ MISMO MILITANTE DE LA IDEALIDAD AVANZADA

Sólo muy tardíamente trataron de reivindicarlo como una suerte de precursor del socialismo, basándose sobre todo en sus clases en el Castillo Libertador; pero lo cierto es que él no se definía a sí mismo como comunista sino de “idealidad avanzada”, lo que, por supuesto, era un anatema.

Desde los orígenes del pensamiento occidental, los poetas han sido considerados siempre como poco confiables en política, en particular porque privilegian los sentimientos en detrimento de la razón, que es el eje de la acción política.

Nada puede estar más alejado del cálculo frío, de la pretensión de un “comunismo científico”; ni igualmente equidistante de la mezquindad acomodaticia de los corifeos del gomecismo. El sino de Pio Tamayo es, pues, la incomodidad, la molesta inquietud que causan aquellos que no pueden encasillarse fácilmente.

JAMÁS SE GANÓ UN PREMIO NI FUE OBJETO DE RECONOCIMIENTOS

JPT nunca se ganó un premio literario, no fue objeto de homenajes ni reconocimientos, aún en la actualidad, en que la más reciente tiranía militar bolivariana quiso elevarlo de forma oportunista a las honras del  Panteón Nacional, con la manifiesta oposición de sus familiares y amigos, este propósito se extravió en los vericuetos de la burocracia oficial.

Igual suerte corrió la solicitud de darle su nombre a la nueva Sala E de la Biblioteca Central de la UCV, donde su Cátedra ha funcionado por más de treinta años. Las autoridades de esta ilustre casa de estudios prefirieron darle el nombre de Francisco de Miranda, esto a pesar de que la antigua Sala E ya se llamaba así, con lo que hay dos salas homónimas y sin contar que así se llama el Estado Federal lindante con la Universidad, la principal avenida central de Caracas y ser éste un militar sin ningún vínculo conocido con la Universidad.

Y LA CÁTEDRA QUE LLEVA SU NOMBRE ES EXPULSADA HOY
POR MOTIVOS DE OPINIÓN

Ora por presiones del gobierno o quejas de la oposición oficial, las autoridades fueron más allá declarando a la Cátedra Pío Tamayo como un “ente externo” a la UCV, para desembarazarse de la incomodidad que causan las opiniones que allí se ventilan.

Debe ser el único caso en la historia universitaria en que toda una Cátedra es expulsada de una Universidad por motivos de opinión.

Así que cercano a los 80 años de su muerte, la nube negra sigue gravitando sobre la cabeza de JPT y por lo que se ve, de cualquiera que se le acerque o invoque su nombre.

EL ALA LUMINOSA

Otro aspecto incomodo que trae el caso de JPT es constatar que aún bajo las tiranías más abyectas hay gente que la pasa estupendamente bien. Aunque haya que reconocer que no sólo bajo el gomecismo existía un ala luminosa, es seguro que puede rastrearse una cáfila de privilegiados a la sombra de cualquier tiranía que haya padecido este país, incluyendo la actual tiranía filo castrista.

El más sobresaliente fue por supuesto Arturo Uslar Pietri, que sí era de la generación del 28, pero al contrario de sus compañeros que se debatían entre la cárcel y el exilio, estaba cómodamente en París junto a la legación gomecista y su familia, que vivía en Maracay en la vecindad del tirano, tenía con él una relación intima, más que amistosa.

Pero también estaba José Gil Fortoul, paisano de Pío Tamayo, de cuyas diligencias a su favor no existen evidencias y no parece que hayan mejorado su situación en cautiverio sino todo lo contrario,  al parecer las empeoró.

Son famosos Laureano Vallenilla Lanz, Pedro Manuel Arcaya; pero sería arduo e injusto tratar de nombrarlos a todos porque siempre quedan muchos fuera y además la cuestión central es desbaratar el mito de que las tiranías militares no gozan de apoyos ilustres e incluso de fervor popular.

EL VIVO CONTRASTE ENTRE EL MARTIRIO Y LA EXUBERANCIA

Lo cual crea una eterna controversia de carácter moral, porque no se sabe quién tiene al final la razón, si unos u otros: ¿Qué hubiera pasado si JPT hubiera leído un panegírico de JVG como hacían tantos? ¿Hubiera sido más inteligente de su parte? ¿Le hubieran premiado con una beca al exterior en lugar de la feroz persecución que le tocó sufrir? ¿Cuál sería hoy su imagen? ¿Qué partidarios tendría?

La sola mención de Pío Tamayo vuelve a plantear ese doloroso dilema: pensemos en los privilegiados de la actual tiranía. Los mismos que persiguen hoy la memoria de JPT, que quisieran borrarlo de todo recuerdo son los que advierten la herida social que representa, el vivo contraste entre el martirio y la exuberancia.

JPT desafió a la tiranía de JVG no con las armas, como había sido la costumbre hasta ese momento, sino con la palabra, con el verbo encendido, un enemigo nuevo que incomodaba al régimen y contra el que no estaba preparado para luchar.

Esto fue una ruptura con las montoneras propias del siglo XIX, con las intentonas cuartelarías y las invasiones que eran las formas de acción tradicionales, para dar inicio a una nueva concepción de la lucha política, no militarista sino civilizada. Venezuela entraba sin retorno al siglo XX.

“SOY UN INDIO TOCUYO, YO”

Pero hay otra cuestión embarazosa. Cuando Pío Tamayo tiene la  osadía de pararse en el medio del escenario del Teatro Municipal para decir: “Soy un indio tocuyo, yo”; estaba desafiando también a la buena sociedad, que no era exactamente una aristocracia, pero tenía pretensiones de ascenso, lo que desencajaba con ese discurso.

Y este es otro problema de Venezuela, el de una sociedad de castas que no termina de asimilar los valores democráticos, por lo que las relaciones se enredan en hipocresía, impostura y simulación. Las élites no han cedido nada, solo se llevan sus prejuicios racistas a la alcoba y no los ventilan en público para conservar la corrección política.

La gran ventaja de Pío Tamayo es que nunca podrá ser el centro de ninguna escuela, ni política ni literaria, las élites no podrán sacarle provecho porque no está dado para el éxito sino para el fracaso, no para el oropel sino para la fría oscuridad del calabozo.

ÚTILES PARA SACRIFICARSE, INÚTILES PARA TRIUNFAR

“¿Somos simplemente unos líricos, los últimos románticos quizás o somos los revolucionarios sanos de conciencia e infantiles de corazón que necesitan los pueblos, útiles para sacrificarse, inútiles para triunfar, pero indispensables siempre para la mejoría de la humanidad?”

EL HIJO DE DIOS RESULTA SER NO EL HOMBRE EXALTADO
SINO EL ESCARNECIDO

Una vez más los hijos de apellidos de mucho lustre y abolengo, que abusan del inmenso poder de que disponen para perpetrar el feo vicio del auto-homenaje, le niegan el más mínimo espacio a los “humillados y ofendidos”; no es solo que nieguen el derecho de petición, sino que ni siquiera responden, así sea negativamente, lo que los asemeja más al gobierno títere, que tanto repudian.

Misteriosamente, el hijo de Dios resulta ser no el hombre exaltado sino el escarnecido.


Luis Marín
01/10/14



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sábado, 6 de octubre de 2012

PÍO TAMAYO: A 77 AÑOS DE SU ASESINATO







¿Somos simplemente unos líricos, 
los últimos románticos quizás, 
o somos los revolucionarios 
sanos de conciencia e infantiles 
de corazón 
que necesitan los pueblos, 
útiles para sacrificarse, 
inútiles para triunfar, 
pero indispensables siempre 
para la mejoría de la humanidad?


PÍO TAMAYO
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