Celia Cruz voceó una y otra vez sobre las sorpresas que da la vida. Son los propios imponderables de la historia que llegan hasta fomentar alarmas.
viernes, 12 de agosto de 2011
ABM - HUGO Y SU PARTIDA Y GOLPISTA HISTORIA
Celia Cruz voceó una y otra vez sobre las sorpresas que da la vida. Son los propios imponderables de la historia que llegan hasta fomentar alarmas.
Los golpes de Estado, a lo largo de la historia de este ex país, que ya no existe en nación, en ningún momento tuvieron intención distinta a satisfacer las respectivas ambiciones y hacerse del mando-poder.
Nuestra llamada historia republicana es una sucesión de golpes de Estado, que, en muchos casos, se etiquetan de revoluciones. Un término que asumió el positivismo sin la carga transformadora que le quiso otorgar el marxismo.
Cada golpe de Estado fue sólo una montonera de ambiciones con uno u otro signo. Desde el golpismo independentista al bolivariano-revolucionario a nadie se le ocurrió darle otro cometido a esos movimientos.
La novedad del golpismo que comienza a rodar a inicios de los 80, y que tiene su máxima expresión el 04F-92, radica en querer convertirse en insurrección. Una calificación además que ya fue superada porque ahora el golpista-presidente (GP) decidió que la infeliz intentona fue una Quijotada.
Y habría que agregar que fue una Quijotada acometida por el más grande de los caballeros andantes que ha parido Venezuela. El cuarto majadero de la Historia, convertido hoy en GP
Un golpe, además que, según el Nuevo Quijote, “partió en dos la historia del país” (Correo del O, 06/08/11, p.2).
Algo que no ocurrió con la invasión que se inicia en 1492 que impuso la condición de descubridores y descubiertos, propietarios y desheredados, civilizados y bárbaros.
El GP, ahora con disfraz cervantino, entiende que, a pesar del esfuerzo de los patriotas encabezados por Bolívar, la independencia no pudo superar el modelo invasor y siguió la desigualdad.
Y es justamente, con la hazaña del 04F-92, que costó más de una década prepararla, que se inicia la gesta quijotesca, tenida y calificada como revolución, que cada día se profundiza más.
Y es ese el golpe que viene a partir la historia que nos impone el invasor europeo. Bolívar echó las bases, pero en todo lo que le sigue hay una gran carga de oligarquía, traición y desamor por la patria.
Y es sólo ahora, con la revolución quijotesca y bolivariana, como al fin se rompe con el oprobioso pasado y se avanza hacia el luminoso futuro venecubano. Todo pasó a ser antes y después de ese día glorioso del 04F-92.
Atrás quedan esas cuatro repúblicas que siguieron los lineamientos del invasor. Ahora se produce la transición al socialismo para acabar para siempre con el ‘capitalismo salvaje’.
¿Y qué es y cómo se hace eso que llaman socialismo? Hasta fines de los 80 se dijo que las 2/3 partes de la humanidad vivían bajo las banderas del ‘internacionalismo proletario’ y que la humanidad, teniendo la lucha de clases como el motor de la historia, avanzaba hacia la revolución mundial de los explotados.
Hoy, en medio de la violencia que impone la globalización, cuando los imperios mayores entran en crisis frente a la mayor expresión del capital financiero, cuando capitalismo y socialismo se desdibujan y el fantasma global avanza, se ve claramente la continuación de la historia de la destrucción. Un mundo con escasas perspectivas y tomado por la incertidumbre.
Pero hoy y aquí, el Nuevo Quijote, en medio de la invocación de Maisanta, la Virgen del Carmen, los Babalaos cubanos, el Espíritu de la Sabana , dice que su acción, al partir la historia, alcanzó la verdadera independencia que es el socialismo.
¿Pero cuál socialismo? Hasta ahora esta ‘revolución’ tiene como agente histórico fundamental el capital en su más alta escala, las fuerzas armadas-milicias y el componente cubano, fundamental para la confederación de Venecuba.
Esa es la historia regida y dominada por el militarismo-golpismo desde el 04F-92, financiada por la mayor renta petrolera que le haya entrado a este expaís.
Y el actual Min. Defensa le advierte a la derecha, a la otra parte de la polarización, que “No se equivoquen con la Fuerza Armada. No crean que aquí están los patanes de antes, a quienes convencían con reales y con pequeñas cosas”. Ahora todos los miembros son patriotas y revolucionarios. No es gente que se vende. Por eso en la FANB no hay traidores ni golpistas. La institución no es que apoya sino que es socialista (Ibíd., 09, p.03).
Esta es la misma fuerza que ha informado a través de voces autorizadas que aún en el caso de un descalabro electoral no será entregado el mando-poder a las oposiciones.
Una decisión ya tomada por el alto mando de Venecuba, llamada a garantizar la estabilidad de la parte de la ‘historia partida’ que tomó de brazos y corazón el socialismo, que nadie sabe hoy qué es ni quién es capaz de adoptarlo.
Faltaría preguntar quiénes más se mudaron o se mudarán a esa parte de la historia que tan buenos dividendos otorga a quienes se le pliegan, mientras las aspas del molino siguen siendo los gigantes que aplastan lo poco que aún sigue con vida de este expaís, que ya no existe en nación. T:@ablancomunoz / abm333@gmail.com
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VOCINGLERÍAS - UN TIEMPO DE PRISAS
La vida transcurre a tal velocidad que el análisis siempre se queda atrás.Y cada día trae consigo un signo de gravedad tan devastador que asombra que ni aún así podamos mirar al planeta como una unidad.
Las hambrunas de Somalía, la matanza de Oslo, los indignados de España, las protestas inglesas, las masacres de Libia, de Siria, las manifestaciones en Egipto, los atropellados en Irán, los asesinados de este expaís, todo se produce dentro de un cuadro de una macro violencia que parece indetenible.
Y esos ejemplos se quedan cortos para lo que ocurre en cada partícula de este mundo en destrucción. Queda incierta la palabra, incompletos los estudios, ante tanta vorágine. Pero hay que seguir hurgando en este estercolero a ver si alguna vez reencontramos el verdor de las hierbas.
mery sananes
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LA HISTORIA DEL ENGAÑO ACTUAL EN VENEZUELA
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Frente a Las Elecciones de 2012
El tema del cual nadie quiere hablar
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Este escrito sobre el Fraude Electoral en Venezuela, nos fue enviado por Rómulo Lares y el Frente Patriótico, para su difusión.
Según el Frente, fue redactado por un conocido asesor electoral y analista político, en colaboración con el consejo directivo de esa organización y prestigiosas personalidades conocedoras de la materia, quienes lo autorizaron para publicarlo sin su nombre. El FP lo publicó como parte de su editorial.
Nosotros lo reproducimos en la RIC con el propósito de contribuir a la necesaria y obligada discusión sobre el tema electoral, que además ha sido tema de constante debate en los foros de la Cátedra Pío Tamayo y en los blogs que manejamos. ms
Según el Frente, fue redactado por un conocido asesor electoral y analista político, en colaboración con el consejo directivo de esa organización y prestigiosas personalidades conocedoras de la materia, quienes lo autorizaron para publicarlo sin su nombre. El FP lo publicó como parte de su editorial.
Nosotros lo reproducimos en la RIC con el propósito de contribuir a la necesaria y obligada discusión sobre el tema electoral, que además ha sido tema de constante debate en los foros de la Cátedra Pío Tamayo y en los blogs que manejamos. ms
Frente a Las Elecciones de 2012 – El tema del cual nadie quiere hablar
Muchas personas me han preguntado últimamente qué opino sobre lo que está pasando en nuestro mundo político, y qué veo de cara a las elecciones presidenciales. Como asesor y analista político he seguido de cerca a cada una de las elecciones presidenciales desde 1983, y he tenido el privilegio de poder examinar muy de cerca las dinámicas que rigen los procesos electorales. Evidentemente tengo mis opiniones al respecto.
Me preocupan enormemente aspectos claves de nuestro entorno político actual. Hace poco decidí plasmar mis inquietudes en un simple manifiesto, un llamado a la toma de consciencia, y a la acción. Ahora más que nunca los venezolanos necesitamos ver la cruda realidad de nuestro realpolitik y desenmascarar los mitos y las mentiras que lo encubren. Así que, como Diógenes con su linterna, busco a alguien que difunda la verdad que se esconde detrás de las apariencias, y que nos despierte mientras que todavía hay tiempo. Para comenzar, pensé en un aviso:
Se busca un hombre, o una mujer, una persona madura, sensata, valiente, que goce de un gran prestigio en la comunidad, con talla de estadista probado, capaz de articular con autoridad y de manera contundente una serie de planteamientos controversiales de la más absoluta trascendencia para las venideras elecciones. Puede ser, pero no es imprescindible que sea, un candidato a la presidencia, pero sí tiene que ser una persona de gran valor moral. Debe estar dispuesta a llevar a cabo un proceso y asumir con firmeza un papel protagónico frente al país, en los medios de comunicación, y decir, como osaba decir el niño en “El traje nuevo del Rey”, que el Rey está desnudo.
El fraude electoral – el último tabú
Venezuela es un país regido por tabúes. Aquí por ejemplo, desde hace varios años, pareciera que es tabú hablar de fraude electoral. Los pocos actores políticos que han osado afirmar, después de unas elecciones obviamente trampeadas, que se ha hecho fraude, se han convertido en parias políticos. Henry Ramos Allup, tan vilipendiado hoy en día (y con razón), tuvo sin embargo suficiente lucidez y coraje el 16 de agosto de 2004 para acusar el gobierno de fraude en el RR. Como consecuencia medio país, desde el gobierno hasta líderes y voceros de la oposición, le cayó encima. Nunca más habló de fraude. (De hecho, hoy su complicidad con el gobierno es harto reconocida: ver http://es.groups.yahoo.com/group/medicosdevenezuela/message/8434)
Voceros de Súmate en varias oportunidades tantearon el tema, y frente al oprobio, tanto de poderosos voceros del gobierno como de la oposición, terminaron callando. También Oswaldo Álvarez Paz y Pablo Medina, entre otros, acusaron al gobierno de manipular los resultados electorales, pero no encontraron eco dentro de la oposición, y quedaron marginados.
En breve, si uno quiere hacer política desde la oposición y mantener cierta credibilidad, parece que uno no puede, ni debe, hablar de fraude.
Está más que comprobado, sin embargo, que desde el 2004 el oficialismo emplea sistemáticamente en cada elección una vasta y variada gama de artilugios para manipular los resultados electorales a su favor. Los datos y las pruebas contenidas en el Informe DDHH ONU 2011 elaborado por ESDATA (http://esdata.info/pdf/onu-epu.pdf) son más que elocuentes, son contundentes, y las evidencias irrebatibles en este sentido. Pero para la opinión pública en general, y hasta para los pocos medios de comunicación supuestamente independientes que nos quedan, es como si nunca existieran.
La conspiración del silencio
Vivimos entonces una especie de conspiración de silencio, impuesta por la férula de un gobierno que se sabe, desde el 2004, ilegítimo (ver Summary del informe de la International Statistical Review, por M. M. Febres Cordero y G. Márquez, publicado en diciembre, 2006: http://bit.ly/gFZela), y aupada desde los más altos niveles de un gran sector sedicente de la oposición, para callar cualquier acusación de fraude. Después de cada elección se habla de “anomalías”, de “irregularidades” y de “inconsistencias”. Pero nunca de fraude. Sin embargo, hoy día en el mundo entero, hasta en Irán, cuando gobiernos autoritarios roban elecciones, los ciudadanos indignados toman la calle y gritan ¡Fraude! Pero aquí no. A qué se debe esta extraña situación, y cuáles son las consecuencias para el país?
Por un lado, se puede sospechar que algunos prominentes dirigentes y voceros de la oposición están jugando el juego del gobierno. Existen indicios confiables de que por lo menos una campaña presidencial de oposición en los últimos años fue financiada en gran parte por el gobierno, con la condición de que el candidato y su equipo, después de sufrir la anticipada derrota, se abstuvieran de acusar el oficialismo de fraude. Es un hecho notorio que prominentes voceros opositores dieron declaraciones a la prensa nacional y extranjera, y emprendieron un ciclo de charlas a nivel internacional para convencer a diversos públicos que las elecciones habían sido absolutamente transparentes.
Los argumentos fraudulentos que sostienen la conspiración
Pero estas especulaciones son, al final, simples especulaciones. El hecho es que el pretexto que se usa, el argumento que se esgrime en círculos entendidos de la oposición donde se considera que el fraude es un hecho, es que no se puede hablar abiertamente de fraude porque si se supiera que los resultados electorales están manipuladas, los votantes dejarían de votar.
Este pretexto enmascara o una complicidad tácita con el gobierno, la de mantener el tema fraude fuera del léxico del venezolano, o refleja un frío cinismo que supone que un pequeño grupo de privilegiados puede saber la verdad, pero no pueden decírselo al gran público, ya que el juego consiste en llevarlos, cuan ganado, al matadero de las urnas año tras año.
Sin embargo, nuestra élite política, atrapada como está en un laberinto de mentiras, se ha olvidado de una verdad fundamental: el pueblo no es bruto, y no se le puede engañar a perpetuidad. La mayoría de los venezolanos intuyen ya desde hace tiempo que el sistema electoral es fraudulento. Ya en 2005, según un estudio de Datos, casi el 40% de los votantes creía que el uso de las capta huellas era para determinar cómo había votado cada elector. En 2004 la firma de encuestadores Zogby International determinó que el 53% de los venezolanos creían que el gobierno había cometido fraude para ganar el Referéndum Revocatorio (http://zogby.com/news/2004/12/14/venezuelans-see-their-country-as-unstable-and-risky-for-foreign-investors/)
Haz tu propia encuesta, en la calle, y te sorprenderá el grado de cinismo que existe alrededor del tema. La mayoría de la gente sospecha que las elecciones son amañadas. ¿Y por qué no? Si el gobierno tiene todas las facilidades para hacerlo, sin impedimento ninguno, ¿Porqué no lo haría? He preguntado a varios encuestadores si han indagado sobre la percepción del público en relación con el tema del fraude, y pareciera que los mismos encuestadores forman parte de esta conspiración de silencio, ya que simplemente no existen estudios serios sobre el tema.
Recientemente tuve una experiencia que ilustra perfectamente el grado de negación que en este sentido aqueja a nuestros formadores de opinión. Una conocida ONG nacional que aboga a favor de los DDHH decidió colocar en su página de Facebook (una de las más visitadas del país) una encuesta en la que se preguntaba si los lectores pensaban que el gobierno recurriría al fraude para asegurarse una victoria electoral en 2012. Claro que una encuesta así formulada no tiene ninguna validez estadística, ya que la muestra está conformada por personas altamente comprometidas con la defensa de los DDHH que pueden no son representativas de la población en general, pero fue interesante constatar que en menos de 12 horas, 410 personas contestaron que en su opinión el gobierno sí manipularía los resultados electorales; sólo 30 opinaron que no.
A fin de repetir el experimento en otro medio de comunicación, esta vez con un público cuyas opiniones fueran quizás menos uniformes, un amigo preguntó al editor de un prestigioso periódico en línea – que se presenta como “la clave de información, análisis y opinión para comprender a Venezuela”- si podría formular la misma pregunta en una encuesta en su medio. La respuesta fue un rotundo No. El editor calificó el mero hecho de querer preguntar sobre el tema como una actitud de “anti-política”, y basó su decisión de negar la encuesta en que “esto es lo que Chávez nos quiere hacer creer.” Curiosa lógica, ¿No es cierto? Es preferible, entonces, ignorar lo que piensa el público sobre el tema. Y es preferible, además, que los mismos lectores ignoren lo que otros lectores piensan! ¿Autocensura o Hermano Mayor? Los resultados son los mismos. El estalinismo periodístico en su más pura expresión.
En mi opinión este fraude moral perpetrado contra el votante ha contribuido en gran parte a la creación de un votante nunca conocido en Venezuela antes del 2004, el llamado Ni-Ni. Se supone que estos votantes no comulgan con el chavismo pero tampoco con la oposición. ¿Por qué será? Hay muchas teorías, y cada cuanto en la prensa se derrama mucha tinta en análisis y especulaciones. Se dice que sufren de anomia, desconfían de ambas bandas, no encuentran propuestas válidas o candidatos atractivos en la llamada oposición, o sencillamente no votan porque no les interesa la política.
La disonancia cognitiva, arma de destrucción masiva
Pero la teoría que más tiene sentido para algunos es que estos votantes sufren de disonancia cognitiva. El psicólogo Leo Festinger, autor de la teoría de la disonancia cognitiva, describe esta condición así: “El estado de tensión que se produce cuando una persona tiene dos pensamientos, creencias o sentimientos que considera importantes, y que están contrapuestos”. En nuestro caso, los votantes intuyen, sienten y por ende “saben” que el gobierno roba elecciones. El gobierno lo niega, por supuesto, lo que es de esperar. Para eso está.
Qué pasa sin embargo en la mente de este votante opositor cuando los voceros de ONGs y organizaciones políticas que a todas luces se oponen férreamente al gobierno (por ejemplo voceros del Grupo la Colina, de la MUD, asesores, técnicos, encuestadores, y hasta algunos pre-candidatos) también se suman al coro oficialista, y nos aseguran que, aunque tenga fallas, el CNE está cada día más transparente, que hay muy pocas posibilidades de fraude, que nuestro verdadero único enemigo es la abstención, y que si se defiende el voto en las mesas podremos triunfar en 2012.
Hablemos entonces de la abstención, nuestro sempiterno enemigo, según los analistas y voceros de la oposición. Uno podría preguntarse que si hay tantos votantes desilusionados – y los hay — con el sistema, ¿Por qué entonces tenemos una muy saludable tasa de participación en la votación, que hasta supera el 60% en las contiendas más reñidas?
La respuesta evidentemente está en la composición fraudulenta del REP , el cual contiene, según estimaciones bien fundadas (ver apéndice http://esdata.info/pdf/LOPE.pdf) un altísimo porcentaje, un mínimo de 20% y hasta un 30%, de votantes virtuales o fantasmas. Es cierto, entonces, que la verdadera abstención está muy por encima de lo que indican las cifras del CNE , pero la abstención oficial es baja porque millones de votantes “virtuales”, personas que no existen, pero que sí están inscritas, sí votan. La verdadera abstención podría bien superar el 50%, pero los votos virtuales hacen parecer que los venezolanos acuden a las urnas con entusiasmo y un gran sentido de responsabilidad cívica.
Es decir, la verdadera abstención opositora es altísima, mucho más de lo que reflejan las cifras oficiales. Pero dado el hecho que ningún vocero creíble de la oposición está dispuesto asignar la culpabilidad al CNE y la composición fraudulenta del REP como la fuente de votos virtuales, nos hacen creer que el oficialismo es mucho más fuerte de lo que es en realidad. Al no divulgar la verdad sobre el fraude sistémico (los multi-cedulados, el fraude electrónico, las máquinas de votación nunca auditadas, los votantes fantasmas) la oposición le hace el juego al gobierno y confunde el público, ya que con su doble discurso los mismos que claman contra la abstención son los responsables por ella. Es un círculo vicioso: cuando los discursos no cuadran, surge inevitablemente la disonancia cognitiva.
¿Qué podemos suponer cuando nos damos cuenta que las más prominentes figuras de la oposición repiten día tras día el mismo mensaje del gobierno? Supongo que muchos intuyen que gran parte de sus líderes les están mintiendo, y por ende no son confiables. Recuerdan que quienes prometieron en 2006 “cobrar el voto” nunca lo cobraron. ¿Porqué será distinta la situación la próxima vez? se preguntan. Quizás en ese momento simplemente dejarán de pensar, ya que la carga de disonancia cognitiva será demasiada pesada. Quizás en ese momento experimentarán un corto circuito mental y dejarán de creer en todos los políticos. Y prefieren no votar. Será que así nace el Ni-Ni.
Lo que nos depara el 2012
Corremos no el riesgo, sino la certeza, de repetir en el 2012 el mismo escenario de las elecciones presidenciales de 2006, donde encuestas altamente confiables (Penn & Schoen) proyectaban a cinco semanas del 3 de diciembre un empate técnico entre Hugo Chávez y Manuel Rosales, pero los resultados oficiales dieron al primero un margen de victoria inédito de 27 puntos, si no tratamos con transparencia y seriedad el tema del fraude electoral, y si no hacemos nada para contrarrestarlo.
Afirmar que no se debe hablar del fraude para no espantar a las ovejas es, en sí, un fraude cometido por nuestra élite política contra el pueblo venezolano. Equivale a decir que uno no debe hablar de los tiburones que nadan a la orilla de la playa porque no debemos espantar a los bañistas.
La conspiración del silencio está promovida conscientemente, con gran cinismo, por un pugno de cínicos y de oportunistas.
Los cínicos porque aparentan oponerse a Chávez, pero para muchos los odios son más fuertes que los deseos de cambio. Impedir a como dé lugar “que vuelvan los adecos”, por ejemplo, significa que es mejor aguantar unos años más de Chávez que correr el riesgo de que vuelva lo que para ellos era la pesadilla de la mal llamada IV República. Los oportunistas, porque donde hay dinero, y quien lo distribuye, habrá oportunidades. Estos dirán que el primer deber de un político o empresario es simplemente sobrevivir. O hasta prosperar, si posible. Si esto significa decir mentiras y recibir dinero del gobierno en cambio, el fin justifica los medios. El chantaje económico, en un país donde el gobierno controla la mayoría de la actividad económica, es un arma muy eficaz. Cuántos políticos, cuántos partidos, cuántos periódicos dependen de la partida secreta del gobierno para sobrevivir? La realidad es brutal. Nada nuevo bajo el sol.
La conspiración del silencio está promovida también, inconscientemente, por seres de buena voluntad actuando de buena fe, que confían en sus mentores políticos y no se dan cuenta del fraude moral cometido por ellos. Estos inocentes prefieren no investigar, indagar, ver la realidad en frente. Prefieren vivir en la negación, y hasta negar con vehemencia que lo están haciendo. La mentira, aunada a la disonancia cognitiva, son las armas más potentes de esta dictadura. Cuando no puede convencer con mentiras, compra consciencias y fabulistas de toda índole para confundirnos, neutralizarnos, volvernos miedosos y pasivos, y así aniquilarnos.
Un llamado a la acción
¿Quién tendrá el coraje político para denunciar este crimen contra los electores de este país? ¿Quién tendrá la valentía de decir en voz alta que el Rey está desnudo, que lo que reina en la Venezuela de hoy es el imperio de la mentira, en todos los sentidos; que vivimos en una dictadura singularmente única, una dictadura del siglo XXI, donde muchos de nuestros líderes políticos son nuestros propios verdugos políticos, envueltos en un siniestro juego donde sus oscuros intereses personales anulan el interés público.
Hay que comenzar con algo. Hay que hablar del tema. Hay que preguntar, investigar, exigir, y coordinar una campaña, una lucha por la verdad. Hay que reconocer el peligro que nos acecha, y sacar por fin el tema fraude electoral del armario. Y que caiga quien caiga en el proceso.
Debemos entender que sí podemos derrotar al dictador en las urnas en 2012, pero sólo si tomamos las precauciones necesarias, exigiendo transparencia en todos los pasos requeridos para llegar a las elecciones. Quienes se oponen a Chávez ya son mayoría, desde hace años! Las encuestas, casi todas, dejaron de reflejar la realidad del país hace muchos años. Acudiendo con confianza masivamente a las urnas y votando por el candidato opositor, sí podemos derrotarlo. Pero primero, para superar la anomia, la desconfianza y el derrotismo frutos de la disonancia cognitiva, tenemos todos el derecho y la responsabilidad de actuar y denunciar con firmeza el fraude.
Es un hecho indiscutible que el oficialismo tiene la capacidad de inventar de la nada una cantidad de votos virtuales que suman hasta un 30% de los votantes inscritos en el REP . Esto significa que la oposición, para superar el fraude, debe conseguir un mínimo de 65% de los votos. Una tarea hercúlea. Pero no imposible.
El proceso de cambio que debemos emprender comienza con una profunda toma de consciencia. Debemos entender que las apariencias engañan. Que gran parte de los líderes y voceros más prominentes de la oposición nos están mintiendo, consciente o inconscientemente. Que existe, dentro de nuestra siempre muy viva sociedad de cómplices, una conspiración de silencio cuyo propósito es mantener a como dé lugar el estatus quo que beneficia tanto al gobierno como a grandes sectores de quienes dicen oponerse al gobierno. Y recordemos que no sólo la oposición sufre las consecuencias del fraude electoral y la conspiración de silencio. Importantes corrientes políticas dentro del mismo chavismo son marginadas electoralmente por las manipulaciones electorales de su líder.
En muchos países que han sufrido la violencia política bajo regímenes autoritarios, en África y los países de Europa oriental, la antigua Yugoslavia, los nuevos gobiernos emergentes han creado comisiones de la verdad para que se descubran y se asignen responsabilidades por delitos cometidos durante estas dictaduras, y para ayudar a conciliar el pasado con el presente. Reconocen que no se puede crear bases sólidas para un nuevo país sobre cimientos fracturados por mentiras, rencores, recelos, y desconfianza mutua.
En estos tiempos, cuando existe desconfianza sobre quién es quién, Venezuela necesita una Comisión de la Verdad y de la Reconciliación, en materia electoral, pero antes de las elecciones. De no hacerlo, repetiremos sin ninguna duda las tristes experiencias del pasado.
De no hacerlo, enfrentaremos la venidera contienda electoral con los ojos otra vez vendados, convencidos otra vez por nuestra clase política que la victoria está a la vuelta de la esquina, y perderemos de nuevo. Y de ahí en adelante dejarán de existir las condiciones para un cambio de gobierno pacífico e institucional.
¿Quién tendrá el valor de enfrentar la conspiración de silencio, abrir la caja de Pandora de la mentira, y hablar en voz alta sobre un tema que está en la mente de todos, pero que muy pocos se atreven a abordar? ¿Quién tendrá la visión y la lucidez para entender que nunca podremos reconstruir este país sobre una base de mentiras? ¿Quién nos recordará que el fin no puede justifica los medios?
Que llegue rápido. No nos queda mucho tiempo más.
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JESÚS URDANETA HERNÁNDEZ - LOS ÉXITOS DEL GOBIERNO
Seamos justos. Los críticos más acérrimos a este gobierno, se empeñan en afirmar que en Venezuela no se produce nada y ello es absolutamente falso. Muy por el contrario, el gobierno se ha esmerado y ha obtenido unos resultados extraordinarios en la generación de corrupción, destrucción y desesperanza.
En efecto, partiendo de la premisa de que a mayor burocracia mayor corrupción, la proliferación de burócratas ha sido constante y sostenida y con ellos, la estela de corrupción que los acompaña, conformada por un séquito de oportunistas que realizan todo lo necesario para poder mantener los altos estándares de eficiencia que se les exige, por lo que desarrollan la segunda premisa necesaria para sus fines: a mayor control mayor corrupción.
EN DOCE AÑOS, TREINTA MINISTERIOS
Son muchos los ejemplos que podríamos utilizar para justificar lo afirmado, pero nos limitaremos a destacar sólo algunos, en virtud de su reciente data. En estos 12 largos e interminables años, el Ejecutivo se ha encargado de duplicar la cantidad de Ministerios que conforman el gobierno, llegando a ser 30 en la actualidad, para convertirse en un “elefante blanco”, donde se evaden responsabilidades y se maneja mucho dinero que ante tantas manos se pierde en el camino y el tristemente famoso “pónganme donde haya” es la máxima aspiración de los subalternos y la mayor recompensa de los que mandan.
CAMBIAR NOMBRES SIN CAMBIAR REALIDADES
La creación del Ministerio del Poder Popular para el Servicio Penitenciario, es el último ejemplo de lo dicho. Aún cuando existía una Dirección de Prisiones que dependía del Ministerio de Interior y Justicia, se crea este inútil Ministerio, para hacernos creer además, que cambiando nombres se cambian realidades. Lo peor, es que en este caso sí la cambian pero para peor.
La nueva Ministra, asesoraba, no sabemos por quién o inspirada en iluminaciones propias, ha comenzado a implementar una nueva “política criminal” basada en la idea de la venta del sofá. Una solución de anteojitos: si las cárceles están colapsadas, entonces, ¿para qué perder tiempo en humanizarlas, acondicionarlas y hacer respetar los derechos de los presos? Mejor los eliminamos.
SIN PRESOS NO HAY PROBLEMA
A la mitad de la población reclusa la soltamos y así evitamos el hacinamiento; prohibimos el ingreso de nuevos reclusos con ese mismo fin y trasladamos el problema al Ministerio de Interior de Justicia, a través de sus policías, y a las Gobernaciones y Alcaldías, para así ayudar eficientemente a su destrucción. Dos pájaros de un tiro: le endosamos la responsabilidad a otros, los hacemos colapsar y resolvemos el problema penitenciario. Sin presos no hay problema.
Pero sí los hay. La corrupción en las cárceles para determinar quién sale y quién se queda será aún mayor; a nivel de policía, ocurrirá algo similar, con la agravante de que además podrá suceder alguna de estas dos cosas: aumento de los tan condenables ajusticiamientos o proliferación de la delincuencia ante la impunidad. Ni qué decir del Poder Judicial, al que le han arrebatado la facultad de administrar justicia, ya que los jueces, a quienes les corresponde decidir sobre la libertad ya no podrán hacerlo, como consecuencia de la decisión asumida, de ser subalternos y sumisos al Ejecutivo.
SE PERSIGUE ACABAR CON EL COMERCIO Y LA
EMPRESA PRIVADA
El otro nuevo ejemplo es la Ley de Costos y Precios Justos. El papeleo, el control, la burocracia que esa comunista ley va a generar es inimaginable. Si conseguir dólares en Cadivi o lograr la importación de alguna mercancía, son procedimientos agotadores, esta nueva Ley nos llevará a nueva dimensión llena de trámites, funcionarios y gestores donde cada uno pedirá su tajada y donde en definitiva lo que se persigue es acabar con el comercio y la empresa privada.
En paralelo, los ciudadanos nos sentimos cada vez más desamparados, con la plena conciencia de que las Instituciones ya no existen, que la renta petrolera se la reparten unos pocos (aunque son muchos) o la regalan con fines políticos y que vamos cayendo por un precipicio que parece no tener fin. Pero sí lo tiene.
ESTE RÉGIMEN ES UNA MENTIRA
Sí lo tiene porque el tiempo se les está agotando y aunque arrecien y se radicalicen más, no podrán contra un pueblo que finalmente se quitó la venda de los ojos y ha entendido, muchos con profundo dolor, pero lo ha hecho, que este Régimen es una mentira y que si queremos progreso en vez de pobreza, honestidad y no corrupción, logros en lugar de destrucción y esperanza en vez de desaliento, debemos ponerle fin. Porque estamos convencidos que de no ser así, él nos lo pondrá a nosotros.
Jesús Urdaneta Hernández
C.I. 4.391.814
Email jesusurdanetah@gmail.com
Twitter @jesusurdanetah
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Jesús Urdaneta Hernández
LAS LÁGRIMAS DE MARIO MORENO CANTINFLAS
Cien años se cumplen hoy, 12 de julio de 1911, del nacimiento de Mario Moreno 'Cantinflas' . Del prodigio de sus películas, del sentido hondo de su humor, del carisma de sus personajes, llenos de ternura, de su visión de los hechos visto desde la óptica del hombre sencillo, se podría hablar mucho. Aunque siempre será mejor simplemente ver sus películas.
Sin embargo, para homenajearlo hoy, quisiéramos compartir el discurso que pronunciara ante las Naciones Unidas, como representante de la República de los Cocos, en su película Su Excelencia (1966).
Su humor, su sensibilidad, aquella visión de la vida que le permitía asomarse a la esencia de las cosas, sin otro aderezo que el sentimiento y una razón que tenía como centro la justicia, le permitían construir con profunda sencillez, un verdadero expediente a su tiempo.
Un tiempo que no se ha cancelado, sino que prosigue indetenible su acción destructora. ¿Quién diría que hoy los discursos-procederes de unos y otros poco han variado? ¿Y cómo haríamos para multiplicar el mensaje de Cantinflas, dicho no en calidad de excelencia, sino en su condición de hombre libre, de simple ciudadano, clamando por un tiempo para la vida?
Invitamos a escucharlo. Tal vez nos ayude a comprender que no se trata de asumir bandos, sino de militar en la causa de la esperanza hasta ahora preterida del hombre.
Tal vez sus lágrimas logren conmovernos más que las armas, más que el pleito permanente entre nosotros, que somos los mismos, pero a quienes nos han dividido en bandos irreconciliables, para que seamos los actores de la muerte, mientras que los dueños de los bandos, se guarecen en sus propios privilegios, sin advertir que la vida que creen vivir, se levanta sobre la historia del sufrimiento y el dolor de una humanidad que aún no ha sido y que avanza sin reparos hacia su más violenta extinción.
Su humor, su sensibilidad, aquella visión de la vida que le permitía asomarse a la esencia de las cosas, sin otro aderezo que el sentimiento y una razón que tenía como centro la justicia, le permitían construir con profunda sencillez, un verdadero expediente a su tiempo.
Un tiempo que no se ha cancelado, sino que prosigue indetenible su acción destructora. ¿Quién diría que hoy los discursos-procederes de unos y otros poco han variado? ¿Y cómo haríamos para multiplicar el mensaje de Cantinflas, dicho no en calidad de excelencia, sino en su condición de hombre libre, de simple ciudadano, clamando por un tiempo para la vida?
Invitamos a escucharlo. Tal vez nos ayude a comprender que no se trata de asumir bandos, sino de militar en la causa de la esperanza hasta ahora preterida del hombre.
Tal vez sus lágrimas logren conmovernos más que las armas, más que el pleito permanente entre nosotros, que somos los mismos, pero a quienes nos han dividido en bandos irreconciliables, para que seamos los actores de la muerte, mientras que los dueños de los bandos, se guarecen en sus propios privilegios, sin advertir que la vida que creen vivir, se levanta sobre la historia del sufrimiento y el dolor de una humanidad que aún no ha sido y que avanza sin reparos hacia su más violenta extinción.
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Mario Moreno Cantinflas
jueves, 11 de agosto de 2011
LUIS MARÍN - ILEGALIDADES DEL CENSO
La elaboración del Censo Nacional de Población y Vivienda será competencia del Instituto Nacional de Estadísticas y su aprobación corresponde a la Asamblea Nacional, dice la Ley de la Función Pública de Estadística, en su artículo 54, numeral 5; mal escrito, por cierto, porque en el encabezamiento ya decía: “Corresponde al Instituto Nacional de Estadística”.
También el Reglamento de la Ley, en su artículo 57, numeral 6, dice que corresponde al Instituto Nacional de Estadísticas: “La elaboración del Censo Nacional de Población y Vivienda, para aprobación de la Asamblea Nacional”.
Ahora bien, ¿cuándo y cómo fue aprobado este Censo por la Asamblea Nacional? Debe destacarse que no se trata de aprobar la realización del proceso, sino del Censo mismo, aquello que elabora el INE, es decir, del instrumento contentivo del Censo.
Es imposible que haya pasado por debajo de la mesa un cuestionario tan largo, enrevesado, mal escrito, pésimamente diseñado, incongruente, con crasos errores metodológicos y de precisión, que lo hacen en muchos aspectos incomprensible, por lo que debió ser revisado pregunta por pregunta, que son excesivas, en total 82, si se incluye el encabezamiento.
Así pues, no existe nada parecido a una “Ley del Censo de Población y Vivienda”, aprobada por la Asamblea Nacional, que nos permita responder algunas de las preguntas más frecuentes de los ciudadanos que quisieran saber cuáles son sus derechos y hasta dónde llegan sus obligaciones frente a actividades como ésta que lucen, por decir lo menos, arbitrarias e invasivas y que indiscutiblemente ponen en riesgo sus vidas y bienes.
Sin embargo, un Principio General o, para algunos, de Derecho Natural, establece que nadie puede ser obligado a prestar declaración contra sí mismo, protección que se ha extendido a cónyuges, hijos, padres e incluso amigos, asociados y dependientes.
Así como el hogar y todo recinto privado es inviolable, no sólo la Constitución, la ley estadística y demás leyes, sino la moral, buenas costumbres y el sentido común nos indican que no puede existir obligación de revelar aquello que atiende a nuestra vida privada, intimidad o que solamente a nosotros nos concierne.
Por ejemplo, más allá de saber cuántas personas tiene una familia o cuántos cuartos y baños una casa, ¿porqué esa insistencia en averiguar cuántas personas efectivamente ocupan los cuartos? ¿Cuántas personas realmente viven con usted? Si aportan para los gastos o, ¿qué estaba haciendo usted la semana pasada para ganar dinero y cuánto ganó?
Aquí hay un problema de consistencia estadística. Cada pregunta debería estar enlazada con una finalidad, cuyo extremo es el diseño de una política pública. Preguntas que no cumplan con este requisito de consistencia, son inadmisibles.
LEY DE REFORMA URBANA
Por principio, todo lo que diga este régimen es mentira y lo que haga es el camuflaje de algo que se oculta detrás del propósito manifiesto, que siempre se presenta como plausible. Pero que la verdad de un propósito no se le pueda decir al público, es una prueba de su maldad intrínseca.
¡Vamos a conocernos, para construir el país que queremos! Pero, un momento: el país que quiere el régimen no es ni remotamente el que queremos los ciudadanos. De manera que la propaganda del Censo es deliberadamente falaz.
Hay que tomarse el trabajo de descubrir qué quiere ocultarse detrás de ella, para lo que bastaría con ver lo que pasó en el modelo que se está siguiendo, por ejemplo, con la Ley de Reforma Urbana en Cuba.
Esta ley, si puede llamarse así, del 14 de octubre de 1960, establecía en su artículo 8 que todo propietario debía declarar, bajo juramento, los inmuebles de que sea propietario y por los que reciba alguna renta.
Con la misma fueron despojados de sus bienes y reducidos a la condición de pensionados por el Estado. Pero no se entregaron los inmuebles en propiedad a los arrendatarios sino que se les dio en usufructo, dejando sentado que “no podrán ser permutados, cedidos, vendidos, ni traspasados en forma alguna”, ni tampoco hipotecados.
Sería arduo detallar los abusos y tropelías de esta “ley”, pero baste reseñar el contenido del artículo 25 que dice: “La propiedad de los inmuebles destinados a las llamadas ciudadelas, casas de vecindad, cuarterías o solares, se transferirá al Estado, sin que los propietarios reciban cantidad alguna en concepto de precio”.
La finalidad declarada era resolver el grave problema de los barrios indigentes “empleando a este fin los productos de esta ley”. Se entiende, los inmuebles arrebatados a sus dueños, las irrisorias rentas recaudadas de los arrendatarios y las hipotecas trastocadas poniendo al Estado como beneficiario.
La historia, dicen los marxistas, ocurre una vez como tragedia y otra como comedia. El corolario es que quienes ignoren la historia están condenados a repetirla.
DE RAZA CÓSMICA A RAZA CÓMICA
José Vasconcelos, en los locos años 20, acuñó el mito de la “Quinta Raza”, en el entendido de que las otras eran: blanca, negra, india y amarilla. Aquella debería ser la síntesis de todas éstas y alcanzar la supremacía universal. Una suerte de arrogante racismo amerindio, quizás como contrapartida al mito entonces ascendente de la supremacía aria.
El racismo amerindio, nunca bien sepultado, ha vuelto a la agenda política en la ideología nacionalsocialista de militares golpistas sobre todo en Venezuela y Perú y ha pretendido alcanzar rango jurídico con la nueva constitución de Bolivia, que reivindica una nación indígena, autóctona, enfrentada a la blanca colonial, exógena.
El Censo 2011 introduce el tema de la raza pero, como le es propio a su naturaleza, en forma de charada. Se pregunta: “Según sus rasgos físicos, ascendencia familiar, cultura y tradiciones se considera: Negro, Afrodescendiente, Moreno, Blanco, Otra ¿Cuál?”
Lo primero que llama la atención es porqué no aparecen allí los indígenas. A todo lo largo del cuestionario se había puesto énfasis en las poblaciones indígenas; pero ¿no es “etnia” sinónimo de “raza”? ¿Dónde está ahora la quinta raza, el eje de la ideología amerindia?
En cambio los negros aparecen duplicados, porque el lenguaje oficial ha consagrado la expresión “afrodescendiente” como la forma políticamente correcta de decir “negro”. Incluso está desarrollando movimientos “afroamericanos” y hasta “afrovenezolanos”, con el mismo sentido. ¿Cómo debe, pues, responderse correctamente el cuestionario?
En verdad, si bien se ha impuesto que todo negro sea afrodescendiente, lo contrario es obviamente falso, pues no todo afrodescendiente tiene que ser negro, porque los árabes, afrikáners y hasta la Reina de Mónaco lo son, sin ser negros. De manera que el lenguaje oficial es equívoco y la pregunta del Censo, desconcertante.
Finalmente, se agrega una nueva raza “moreno”, que no habíamos visto en los libros oficiales de historia de Venezuela que hablan de tres raíces, blancos, negros e indios y luego sus combinaciones, mestizos, mulatos y zambos. Pero, ¿moreno? ¿Qué raza es esa? Puede ser cualquier de los anteriores, pero no una distinta, por tanto, no sirve para una clasificación, según la cual, todo elemento debe caer en alguna categoría, pero sólo en una.
Un moreno es alguien que tanto como negro, negro, no es; pero no puede pasar por blanco y por alguna razón inexplicable tampoco puede caer en la categoría “otra”. Metodologías estadísticas que quizás encuentren soluciones creativas en algún manual del INE.
Sería, otra vez, demasiado arduo pasearse por todas las preguntas del Censo, que además es tarea pendiente de la Asamblea Nacional; pero dejemos en el aire una pregunta sobre los vehículos de la familia, que no se sabe qué hace en un “Censo de Población y Vivienda”. Una de las opciones de respuesta es: “Voladora”. ¿Alguien podrá explicarnos a los venezolanos qué es una “Voladora”?
Para esto habría que vivir muchos años en Cuba o mascar mucha coca.
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Censo 2011,
Luis Marín
martes, 9 de agosto de 2011
JOSÉ FÉLIX DÍAZ BERMÚDEZ - LA PERPETUA LECCIÓN DE ANDRÉS ELOY BLANCO
LA PERPETUA LECCIÓN DE ANDRÉS ELOY BLANCO
José Félix Díaz Bermúdez
José Félix Díaz Bermúdez
Nos corresponde nuevamente reencontrarnos con lo más profundo, con lo más cabal, con lo más generoso del alma venezolana para afirmar valores que contribuyan a dignificar a la República, que dispone de ejemplos admirables de trascendencia histórica, de elevado sentido de humanismo, de extraordinaria significación ética en vidas sustantivas como fue la de Andrés Eloy Blanco.
Examinar su vida intelectual como poeta, ensayista, orador, periodista nos deja la certeza de estar en presencia de uno de los grandes espíritus de la creación literaria latinoamericana y de Venezuela; pero examinar su vida en el campo del civismo, de su lucha tenaz contra las dictaduras, el advertir su temple democrático, nos permite apreciar la dimensión sobresaliente de sus cualidades como uno de nuestros ciudadanos más preclaros, más consecuentes, más visionarios y de mayor compresión de las realidades históricas, sociológicas, políticas y espirituales del país.
Leer otra vez sus discursos, como aquel pronunciado en 1936 en el acto de echar al mar los grillos autoritarios y dictatoriales de la opresión en Venezuela, en el cual proclamó que era necesario:"quitarle a nuestro pueblo los grillos de la cabeza" y además que: "maldito sea el hombre que intente fabricarlos de nuevo y poner una argolla de hierro en la carne de un hijo de Venezuela", significa afirmar la libertad como principio y su respeto, deber esencial para el honor y el gentilicio patrio para que jamás ningún otro pretenda sojuzgarnos.
Examinar igualmente sus palabras de evocación del 14 de febrero y entender sus consideraciones sobre nuestra historia y descubrir que: "la Independencia es Bolívar y diez más que amaron la tierra; después, una fila de gloriosos saqueadores, capataces condecorados, vértigo hazañoso", nos coloca ante el dramatismo de nuestras circunstancias, inconsecuencias y traiciones a nombre del pasado ejemplar pero ajeno a nuestras realidades posteriores que tanto han desconocido los propósitos, la esencia y la justificación de las verdaderas causas nacionales.
Revisar su discurso sobre Vargas del año 1937, significa evidenciar la obligación indispensable de finalizar en nuestra historia lo que llamó: "un ciclo militar atropellante" para reemplazarlo por la construcción republicana y: "la consagración del poder civil". Igualmente, en su magnífico discurso en el homenaje a la batalla de Carabobo, nos invitaba a apartar de nuestras creencias ese sentido atávico del: "providencialismo" para sustituirlo: "por el nuevo concepto del deber" y, al mismo tiempo, nos presentó a un Bolívar auténtico que más allá del gesto de fuerza incontenible, salvó la conciencia de la patria en sus horas difíciles y pretendió que alcanzáramos como pueblo: "la hora del equilibrio con la naturaleza" que no era otra sino lograr vencer: "nuestras pasiones, sobre nuestros propios egoísmos, sobre nuestra propias impaciencias", nuestras rivalidades y nuestros odios.
Su doctrina humanista y su acción ciudadana representa un patrimonio de realización integradora de lo colectivo, de alto sentido de la democracia y de la libertad, de superación de nuestros errores históricos, de fidelidad del hombre con su patria e imposición del espíritu de la convivencia, del respeto y de la amplitud en un país de divisiones y de rompimientos en el intento de preponderancia de unos sobre otros.
Andrés Eloy Blanco fue un hombre desprendido de miserias y de desquites. Fue un hombre justo y que defendió su causa, pero que al instante de expresar su verdad definitiva, no invitó ni a sus hijos ni a sus compatriotas a mancillar derechos, a concretar venganzas, a ofender a otros. "Por mí, ni un odio, hijo mío, ni un solo rencor por mí, no derramar ni la sangre que cabe en un colibrí...", entre otras lecciones de humanidad y grandeza que nos ofrece como mandato y esperanza de noble patria y vida su celebrado poema: "Canto a los Hijos".
Si algo importó a Andrés Eloy Blanco fue que el pueblo venezolano desarrollara la vida política con un alto sentido de madurez humana y la ejerciera con amplitud, dignidad, respeto, tolerancia, como forma de convivencia e integración de la nación. Él expresó también en un discurso aniversario de la Independencia nacional una idea trascendente: "Hay que lograr el estilo social y político de nuestros pueblos... Los pueblos con un estilo, ven el lado grande de las cosas pequeñas; los pueblos sin estilo ven el lado pequeño de las cosas grandes... Y nosotros debemos poseer el estilo de la mística... El estilo que afirmemos en nuestros pueblos, ha de ser un estilo vital de democracia". Lo señalaba en el contexto de la lucha universal contra el nazismo, pero también en cuanto a eliminar en nuestra vida colectiva el modo irracional de diferir, de segregar y de anular a los demás.
Un legado ejemplar que Andrés Eloy Blanco ofrendó a los venezolanos y a su historia, fue su notable actuación parlamentaria en la Asamblea Nacional Constituyente del año 1947, cuando dio muestra de altitud y responsabilidad política al haber asegurado la convivencia democrática de todas las tendencias, en un debate amplio de todas las posiciones, alcanzando el establecimiento de una Constitución que fue calificada durante muchas décadas como una de las más avanzadas de América. Mucho de ese resultado se debió a la altura intelectual y ciudadana de Andrés Eloy Blanco, quien invitaba con frecuencia a no: "encanallecer el lenguaje" y menos aún la conducta, así como a: "elevar el alma sobre todo egoísmo" ante un pueblo que forjaba en esa hora singular sus convicciones democráticas.
Nada más justo que recordar a Andrés Eloy al cumplirse los 114 años de su nacimiento (06-08-1897) y dar cuenta de su carácter cívico, de sus convicciones democráticas, de su hechura venezolanista de hombre singular, que supo entender que: "...si en el trabajo que se nos ha confiado a todos en esta Patria de todos, no ponemos sino codicia, demagogia, egoísmo oligárquico o encendida pasión, la herencia que dejaremos a los que vienen a encontrarnos, será la soledad".
Biógrafo del Mariscal Sucre
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