viernes, 17 de abril de 2015
LA VII CUMBRE DE LAS AMERICAS II/III
LA VIIa CUMBRE DE LAS
AMERICAS II/III
Rafael Iribarren
.- No hay “Carta
Democrática” para Maduro; la “Guerra Fria” terminó.
Para las oposiciones
venezolanas y sus pares de “la Comunidad Internacional”; para sus opinadores y
politólogos habituales; nacionales e internacionales; la Cumbre de Panamá, fue
un fracaso; fue decepcionante. Según, América Latina y El Caribe cabronearon a
Maduro. Los presidentes del hemisferio, ahora, incluido Obama; siguen dándole
la espalda a los venezolanos; desentendiéndose de la realidad que vivimos en el
país; de la violación de los DDHH y la democracia; etcétera. Sin que, aunque no
es el tema, se logre entender, qué es lo que en concreto pretendían o esperaban
que hiciera la reunión hemisférica al gobierno chavista. Quizás, con alguna
hipotética votación mayoritaria impuesta como entonces, sería; ¿aplicarle la “Carta
Democrática”?; y repitiendo la historia, cincuenta y dos años después, ¿sacarla
de la OEA como a Cuba en 1962?.
La realidad es que
Venezuela, con todo y la crisis profunda que vivimos; no era, ni tenía que ser
el tema. El tema no era Maduro ni siquiera los DDHH; ni la soberanía ciudadana
sobre el Estado, que ni chavistas ni oposiciones mencionan. Ni los presos políticos ni la
inexistencia de independencia entre los poderes públicos eran el tema.
Ni tampoco; ni
siquiera los EEUU, en el supuesto de que se lo propusiera; de que estuviera
otro Nixon u otro Bush en la Casa Blanca; hoy estaría en condiciones de imponer
sanciones como sucedió en la conferencia de la OEA de Punta del Este en 1962.
La “Guerra Fría” que por ese entonces comenzó; terminó hace un cuarto de siglo.
Y no solamente “por allá”, en el Mundo; sino aquí también.
.- Una derrota para
Maduro
Simétricamente;
aunque lo tapan con una retórica de simulado triunfalismo; para los
chavismos, particularmente para el
madurismo, también fue un fracaso; peor aún, una derrota. Maduro salió de
Maiquetía. declarando que iba a Panamá a que Obama derogara su Resolución; o a
una confrontación con la mayoría del continente; con cuyo apoyo contaba. Ellos
sí apostaban a un resultado más concreto; apostaban a ser, solo además de Cuba,
el tema central de la Cumbre; hasta imponer una resolución “antimperialista” de
apoyo a Venezuela contra los EEUU; lo
que no fue en nada ni para nada.
La manipulación del
equívoco señalamiento técnico-jurídico de Venezuela como una amenaza; se redujo
a referencias de paso o casi, en muchos discursos; no en todos; sin concreción
de propuestas; salvo la idea general de lo deseable de la derogatoria de la
resolución de Obama. Ciertamente una solidaridad general, pero, en contra de la
medida concreta. De ninguna forma el apoyo que se pretende.
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VII Cumbre de las Américas
lunes, 13 de abril de 2015
EL GIGANTE GENTIL
EL GIGANTE GENTIL
Luis Marín
La mayor dificultad de la política
exterior de la administración Obama hacia América Latina quizás pueda
ilustrarse con el hecho de no poder ponerle ningún nombre, lo que es inusual en
la tradición norteamericana.
Desde los tiempos primigenios del
Destino Manifiesto, siempre se ha podido identificar algún perfil, como la
famosa Doctrina Monroe y derivados, el Gran Garrote de Teodoro Roosevelt, el
Buen Vecino del otro Roosevelt, hasta la Alianza para el Progreso del
inolvidable John F Kennedy.
De resto, la actitud de EEUU ha
oscilado entre el paternalismo y la indiferencia, pero siempre se sabía más o
menos a qué atenerse. El problema actual es que no se ve ningún objetivo claro,
ni se sabe qué pretende EEUU con LA, cuáles son sus metas, lo que parece algo
elemental para definir una política que merezca tal nombre.
Los únicos temas identificables como
la inmigración o el narcotráfico, parecen más bien reflejos de la política
doméstica hacia el exterior, uno, por los inmigrantes ilegales que ya están en
los EEUU, lo que les lleva a preguntarse cómo hacer para retenerlos en sus
respectivos países y controlar el flujo migratorio; el otro, por una cuestión
de salud pública interna y el elemento externo es idéntico al de inmigración,
porque proviene de los mismos países: México, Centroamérica, Colombia,
Venezuela, Cuba.
El otro tema recurrente de la energía
que concierne esencialmente a Venezuela, por el otro lado, mientras siga
fluyendo el casi millón y medio de barriles diarios de petróleo al mercado
americano, como que más nada importa.
Es embarazoso escuchar los
lamentos de la señora Roberta Jacobson por la forma como se demoniza a los EEUU
“por causa” del decreto Obama por el que supuestamente se sancionarían
prácticas criminales de elementos que ejercen funciones públicas en Venezuela,
motivado por una iniciativa de miembros del Congreso.
Parece ignorar que esa es una
política que Fidel Castro ha explotado incansablemente desde antes de que ella
y el presidente Obama nacieran y la seguirán explotando después de que ellos
pasen a retiro, sería idéntica aunque el decreto no existiera o si lo
engavetaran y lo echaran al olvido.
El antiamericanismo es un prejuicio,
una tara mental que tiene idéntica estructura que el antisemitismo, no responde
a hechos ni móviles concretos sino al odio automático y visceral. Creer que
está motivado por lo que su gobierno haga o deje de hacer aún a regañadientes,
es como creer que los antisemitas dejaran de serlo si desapareciera el Estado
de Israel.
Es un error pensar que el
resentimiento contra los norteamericanos es por lo que hacen mal cuando en
realidad es por lo que hacen bien: la superioridad técnica, el éxito económico
y la potencia militar. Los aspirantes al poder y a la hegemonía global ven en
los EEUU el rival a vencer y esgrimen el antiamericanismo como un ariete
político.
En el origen fue la admiración de las
élites militares y los estratos económicamente más favorecidos, de hecho, este
país se llamó “Estados Unidos de Venezuela” (como México o Brasil) desde el fin
de la guerra federal hasta la dictadura de Pérez Jiménez quien adoptó la forma
centralista “República de Venezuela”.
EEUU se volvió blanco preferido de
los sectores levantiscos socialistas y comunistas, que los veían como el poder
real detrás de los caudillos y sus oligarquías económicas.
Finalmente, se convirtió en factor de
unificación, movilización y organización política, el más eficiente cuanto más
irracional desde que se inventó el antisemitismo.
Cierto que esta peste no conoce
antídoto; pero lo que está demostrado es que contra ella no funciona la
cortesía diplomática.
IMPERIO Y REPÚBLICA
Podría ser una ironía de la historia
que esta distinción romana de las formas políticas haya tenido un alcance tan
universal, al punto que hasta a los chinos, cuando decidieron derrocar al
imperio en la revolución de 1911, no se les ocurrió nada mejor que fundar una
república, con las características generalmente aceptadas en occidente, esto
es, asamblea legislativa, un gobierno electivo y jueces imparciales.
Otra ironía, quizás mayor, es que hoy
en día se identifique como “imperio” a los EEUU, quien según esta clásica
distinción nunca lo ha sido, porque siempre, durante toda su historia, ha sido
una república constitucional en sentido estricto, jamás ha sido imperio.
No puede decirse lo mismo de México
que se fundó como imperio con Iturbide, luego tuvo al archiduque Maximiliano de
Austria, con el indiscutible antecedente histórico del Imperio Azteca; o de
Brasil con los emperadores Pedro I y Pedro II; ni de Rusia, donde la palabra
“Zar” (que a veces se escribe “Csar”) es una aliteración de “Cesar”, para que
no quede duda de su origen romano, así el Káiser de Alemania y hasta el Sha de
Irán.
Las teorías del imperialismo moderno
no tienen su origen en Lenin, como a veces se dice interesadamente, sino en
John A. Hobson, un correctísimo gentleman inglés que invento
el concepto de imperialismo económico, dando origen a toda esa vorágine de
interpretaciones marxistas que ven al fenómeno como una consecuencia necesaria
de la expansión del capital financiero.
En verdad Hobson no dirigía su
crítica al exceso de ahorro (tan típico de sus rivales economistas escoceses),
sino al subconsumo como causa del excedente de acumulación de capital, lo que
podría remediarse con mayor distribución de la riqueza, una tesis que hubieran
suscrito los benevolentes socialistas fabianos que fundaron al partido
laborista.
Tal vez lo más sorprendente es que
todo el desarrollo teórico de Hobson, sus cuadros y demostraciones que toma,
como Marx, de las cifras oficiales del gobierno, se refiere a la expansión del
imperialismo británico y no al capitalismo norteamericano.
Otra tarea, quizás más ardua, sería
desentrañar cómo es posible que un término que era sinónimo de majestad y
reverencia haya devenido en esa expresión peyorativa, casi de insulto, como se
vocifera hoy “imperialismo”.
Seguramente que cuando se definen a
sí mismos como “el imperio del sol naciente” o llaman a Hirohito emperador, los
japoneses no están pensando en ofender a nadie, como tampoco los romanos tenían
desprecio por el imperio respecto de la república como instituciones, ambas muy
respetables.
Esto no es raro en los socialistas,
acostumbrados a convertir fracasos en fechas patrias, en héroes a los villanos,
en monstruos a personas honestísimas, incluso usan beato y beatitud como
ofensas; pero no deja de ser desconcertante como pueden llevar la manía de
inversión al punto de convertir una república en imperio contra todo sentido,
además por antonomasia y con carácter de exclusividad.
Es mentira que Fidel Castro y los
comunistas cubanos sean antiimperialistas porque siempre fueron satélites del
imperio soviético y la izquierda en general jamás protesta contra las
invasiones rusas a países vecinos, ni cuando la URSS ni hoy en día.
La expansión incluso capitalista y
financiera de China no despierta la menor resistencia de los supuestos
antiimperialistas, ni siquiera cuando perpetraron la agresión contra el Vietnam
heroico, tan emblemático incluso para la izquierda norteamericana.
Es incomprensible que los comunistas
ateos no solo apoyan la teocracia de Irán sino que pretenden ignorar el
milenario impulso imperialista que mueve a los persas a ser una amenaza
constante contra occidente; pero en lo inmediato también contra sus vecinos
árabes. Israel vendría a ser apenas una suerte de nudo gordiano para abrirse
paso, en sentido contrario, de Asia a Europa.
Los cubanos usan la expresión
“imperialismo” para rascarse las espaldas con sus aliados izquierdistas y
musulmanes en los propios EEUU ocultando el antiamericanismo que los anima y
que no es digerible en aquel ambiente cultural.
Aunque en las cartas diversionistas
que publican como avisos pagados en el New York Times dirigidas a la opinión
pública en general, se cuidan escrupulosamente de no decir ni una sola vez la
palabra “imperialismo”, tan abusivamente reiterada en otros ámbitos.
Otra mentira es pretender definir a
las FFAA de Cubazuela como “antiimperialistas”, sin aclarar en ninguna parte de
la pretendida nueva doctrina qué es lo que entienden por “imperialismo”, ni
cómo ese concepto no le es aplicable a Rusia, China, Irán, etcétera.
La incoherencia es inadmisible en el
pensamiento, no puede ocultarse en el verbo, pero en la práctica es una ruina.
EL AMERICANO BELLO
La administración Obama ha eliminado
de su trato oficial con la tiranía castrista la palabra “comunista”, cuando
más, admite que ese sigue siendo un régimen “represivo”.
Pero represivo puede ser cualquier
gobierno, como Egipto o Turquía, sin ser antiamericanos; bajo esta expresión
cubren al partido único, la oposición prohibida, que no hay libertad de
empresa, de expresión, de organización, en fin, al totalitarismo.
Toman este giro no para hacer más
digerible su política entre el público americano, todavía refractario al
comunismo, sino porque el círculo íntimo no quiere ser ni parecer
anticomunista, algo que repudian desde el fondo del alma, como ser “de
derecha”.
Con demasiada frecuencia los voceros
y defensores del new deal de Obama descalifican a sus críticos
diciendo simplemente que son gente “de derecha”, con lo que relevan de toda
otra explicación: por supuesto, basta que alguien sea de derecha para que no
tenga razón y no hay más que hablar.
A esto estamos acostumbrados en
Latinoamérica sobre todo quienes sufrimos regímenes atrabiliarios
filocastristas; pero es verdaderamente inquietante que este abuso del lenguaje
haya logrado carta cabal en EEUU, con lo que parece demostrarse que si es más
fácil que los americanos se latinicen a que los latinos se americanicen.
Otro show espeluznante es el tira y
encoge alrededor del trilladísimo decreto de Obama por el cual se aplicarían
supuestas sanciones a algunos altos cargos del régimen títere de La Habana en
Venezuela por violaciones a derechos humanos.
Ahora dicen y contradicen, que no se
dijo lo que era ni era lo que se dijo y todo se convierte un galimatías
consecuencia de no llamar las cosas por su nombre y sucumbir al tinglado de
imposturas en que convirtieron al sistema interamericano una cáfila de
regímenes falsarios que lo han socavado desde adentro.
Lo cierto es que el Secretario de
Estado celebra la gran acogida que ha tenido la nueva política hacia Castro
entre los gobiernos de la OEA, los mismos que apoyan a su agente Maduro y esto
no puede producir sino perplejidad.
Un criterio para medir la pertinencia
de una política podría ser la satisfacción que produce en los enemigos, como la
frustración de los amigos. Ciertamente la política de Obama tanto hacia Irán
como Cuba no pasaría un test de este tipo: si sus enemigos están tan felices,
como sus amigos decepcionados, algo deben estar haciendo mal.
La Administración Obama se inventó
una Cuba que no existe para reconciliarse con ella y lograr el aplauso de una
galería hostil; pero no ganará ni un amigo confiable entre ellos y a cambio
perderá a los pocos que todavía miraban a los EEUU con esperanza.
El mito del americano feo se basa en
un doble malentendido: Uno, ¿cómo es posible que gente tan bien intencionada sean
tan mal recibida? (La arrogancia ofende y es la causa del resentimiento.) Otro,
el americano no comprende al nativo y está obligado a hacerlo (si el nativo no
comprende al americano, tampoco es su obligación).
Los dos presupuestos son falsos, la
verdad siempre se encuentra en la reciprocidad.
Luis Marín,
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VENEZUELA, CRISIS REVOLUCIONARIA Y PUGNAS INTERIMPERIALISTAS
Estados
Unidos ha dado un paso que guarda una mayor significación que la asignada por
algunos analistas y partidos políticos. Independientemente del provecho que le
saca el chavismo, se trata de un asunto serio. A su vez, ciertamente su
atención política es bastante compleja y controversial. Veamos.
El paso dado
por el gobierno estadounidense se ajusta a los tiempos y se corresponde con
asuntos cuyo desarrollo ha alcanzado tal escala que lo fuerzan a responder con
el impulso propio de un imperialismo que ve perder espacios, áreas de
influencia, fuentes de materias primas entre otros aspectos. En el mejor de los
casos, se trata de espacios que se han convertido en áreas en disputa con otros
imperialismos o bloques imperialistas. Sería tonto pensar que se trata de un
desliz al estilo Bush o que es una decisión personal del Presidente que no se
ajusta a los requerimientos de la política estadounidense ni de la venezolana.
Aun cuando puede ubicarse en una perspectiva multipropósito, se trata de un
asunto bien pensado y cuyo costo y eficacia política han sido calculados.
Es en esencia
una respuesta a la tendencia a la nivelación operada desde el asiento nacional
del imperialismo estadounidense que ve claramente perdida la competencia frente
a China en varios tópicos: manufacturero, financiero y de mercados y fuentes de
materia prima, producto, a su vez, del desarrollo desigual de las potencias
imperialistas. China —joven imperialismo, en el sentido leninista— desplaza a
los avejentados imperialismos estadounidense, europeo y japonés en esos y otros
aspectos, por lo que puja de manera firme hasta la eventualidad del encuentro
militar, aunque hasta ahora de manera parcial, estimulando conflictos bélicos
entre países sojuzgados contra otros, o armando al país que requiera de sus
servicios, e incluso a grupos creados por ellos mismos. Esto lo hace uno u otro
imperialismo.
Los
estadounidenses en alianza con los europeos mediante la guerra recuperan áreas
en disputa, o penetradas parcialmente del punto de vista económico por imperialismos
que integran bloques rivales, como Libia e Irak. Más recientemente buscando
conquistar nuevos espacios, como en el caso del conflicto en Ucrania y la
guerra en Siria. Por su parte, China y Rusia pasan a defender espacios propios
o conquistados. No respondieron ante la invasión, bombardeo y genocidio
perpetrado por el bloque imperialista liderado por EEUU contra Irak y Libia,
seguramente por tratarse de países en los cuales la consolidación de sus
capitales no había permitido aún mayores articulaciones políticas y económicas,
o que negociaron el reparto, o ambas. Cuando algún imperialismo “defiende” a
algún país víctima de agresiones de otro imperialismo, no está motivado por la defensa
de los intereses de las áreas o de los países penetrados por sus capitales,
sino de sus propios intereses imperialistas. El teatro de la guerra, por lo
pronto, son las áreas en disputa. Preparan el terreno a un nuevo reparto del
mundo.
La tendencia
guerrerista no se realiza en torno únicamente de áreas ricas en materias primas
o mercados que permitan la expansión del comercio para colocar sus productos.
Es así como puede darse el caso de conflictos en torno de áreas cuya
importancia económica es subalterna pero, con tal de reducir los espacios del
rival, se crean conflictos cuya resolución puede apuntar a la confrontación
bélica. O bien, la “ayuda” que prestan a sectores adversos desde la perspectiva
ideológica, religiosa, entre otras, con tal de crearle conflictos a un
imperialismo u otro. Esta es una tendencia dominante en el imperialismo.
Pero la
conflictividad guerrerista no es el comportamiento exclusivo de los imperialismos
en este proceso. La lucha por espacios, el desarrollo de la pugnacidad permanente
en medio de la articulación de capitales y la realización de negocios, supone
el uso de otras formas de confrontación que incluyen la amenaza, la respuesta
eufemística mediante la diplomacia, la infiltración de movimientos subversivos
que siembran la inestabilidad, entre otras. De todo ello ciertamente no escapa
Venezuela atizados estos desarrollos por el Departamento de Estado de EEUU,
como tampoco escapan de esas políticas espacios “propios” de los yanquis, pero
atizados por imperialismos rivales.
Este proceso
alcanza dimensiones significativas en el caso que nos ocupa, toda vez que la
articulación de capitales chinos y estadounidenses ha alcanzado tal dimensión
que resultaba complejo ubicar claramente su desarrollo. La articulación de
capitales conduce a que se compartan intereses. Capitales estadounidenses
interesados en el mayor beneficio. Lo chinos también sacan su tajada. Esto es,
la explotación de los obreros chinos brinda una plusvalía que permite ganancias
a los inversores vengan de donde vengan y van dejando una cuota que los chinos
van invirtiendo en desarrollos propios. Aprovechan el asiento nacional donde se
produce la acumulación de capitales que ha conducido a la formación de la clase
obrera más numerosa del mundo; asimismo, la burguesía alcanza la misma escala
en comparación con las del resto de naciones imperialistas. Solo que en estos
nuevos tiempos, dado el desarrollo alcanzado por China, la consolidación del
bloque Brics (Brasil, Rusia,
India, China y Sudáfrica) es tal que sus decisiones económicas ya fuerzan a la
asunción de decisiones políticas en terrenos que ponen en claro su ambición de
convertirse en factor hegemónico del planeta, empujado principalmente por la
supremacía mundial alcanzada por China en varios aspectos, principalmente en
manufacturas, importación de materias primas y finanzas.
Para
Venezuela este episodio puede convertirse en un hito de nuestra historia toda
vez que nos coloca en el centro de las disputas interimperialistas sin haber
alcanzado niveles de desarrollo en correspondencia con las riquezas con las que
cuenta el país y los ingresos obtenidos mediante ganancias extraordinarias en
el negocio petrolero.
martes, 31 de marzo de 2015
VENEZUELA: UNA DEMOCRACIA BLINDADA
VENEZUELA: UNA DEMOCRACIA BLINDADA[1]
“Democracia”
y “dictadura”
las dos
caras de un Estado fallido.
“Los hombres han sido siempre, en política,
víctimas necias del engaño ajeno y propio, y lo seguirán siendo mientras no
aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas
morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase.
Los que abogan por reformas y mejoras se verán siempre burlados por los
defensores de lo viejo mientras no comprendan que toda institución vieja, por
bárbara y podrida que parezca, se sostiene por la fuerza de determinadas clases
dominantes. Y para vencer la resistencia de esas clases, sólo hay un medio:
encontrar en la misma sociedad que nos rodea, las fuerzas que pueden -- y, por
su situación social, deben -- constituir la fuerza capaz de barrer lo viejo y
crear lo nuevo, y educar y organizar a esas fuerzas para la lucha”[2].
I
La
izquierda venezolana,
el
hijo prodigo del Estado
“misericordioso”
El artículo del Sr. Steven Levitsky “La izquierda y el desafío de Venezuela”[3],
es un buen motivo para analizar este nuevo “desafío
para la izquierda“ en la defensa de la “democracia venezolana”, como
propone el Sr. Levitsky, y a la vez nos
permitirá hacer un pequeño recuento
histórico sobre el papel de la izquierda[4]
dentro de su ya larga experiencia en las luchas políticas libradas en América
Latina, luego de la II Guerra Mundial, especialmente el jugado por su
“seccional venezolana” en los últimos 55 años.
En Venezuela la izquierda ha recorrido todo el espectro de las formas de
luchas políticas: Desde los levantamientos armados cívico militares[5]
y guerra de guerrilla urbana y rural hasta prominentes funcionarios del Estado
venezolano y sus diversos gobiernos en todas las expresiones del mismo, incluyendo
presidentes, ministros, embajadores, dirigentes del ejército[6],
poderes regionales y municipales. Igualmente se ha cobijado en sus alianzas y
negociaciones bajo los más diversos “colores”, podríamos señalar que esta capacidad para el mimetismo de la izquierda
venezolana deja muy mal parado al
camaleón[7].
Demás está decir, a esta izquierda, no le ha importado que el chofer del
autobús a Miraflores sea un adeco redomado o recalcitrante como CAP, un
“fascista clerical” como Caldera o un caudillo militar, acompañado por
militares anticomunistas convictos y confesos. Total para el oportunismo
político, el piloto del vehículo, es lo menos importante, por cuanto
parafraseando al rey Borbón: Miraflores
bien vale una misa[8].
Hoy la izquierda es gobierno en algunos
países de la región[9], una importante alternativa electoral, las
actuales negociaciones entre las FARC, y el gobierno colombiano con la
participación de los gobiernos de Cuba y EEUU[10]
evidentemente están dirigidas a la incorporación de dicho movimiento al llamado
“juego democrático” y si se quiere el restablecimiento de las relaciones de
EEUU con Cuba[11], forman
parte de este nuevo ciclo de la izquierda en su papel de bomberos del capital.
Sin embargo estos nuevos cantos de
sirenas al estilo del Sr. Levitsky, entonados para que la izquierda en
Venezuela asuma un papel en la defensa de la “democracia a secas”, tiene mucho que ver con la estrategia para
América Latina de capital financiero de Washington y Europa, cuando varios de
esos gobiernos de “izquierda y progresistas” muestran signos de agotamiento
como auxiliares del sistema, pero también ante la realidad del Nuevo Orden
Mundial, que aceleradamente este capital impone en el planeta y que lo conduce
a implantar diversas formas y modelos de
Estado, que combinen la ilusión democrática electoral, el populismo y la
adecuada mano dura[12].
Para el capitalismo, no se trata solo
de un problema político y del necesario control social sobre la mayoría de la
población como principal papel de todo Estado y gobierno, sino también una
cuestión de “costos de producción”. Política y económicamente siempre serán más
reducidos los gastos de dominación y mayores los beneficios de la explotación
bajo el “dominio democrático” que bajo un estado de guerra permanente o una intervención
militar. Es cierto que hoy la guerra es un buen negocio y un instrumento del
neomaltusianismo del capital, pero no debemos olvidar que el capitalismo se
fundamenta en la producción y la ganancia, para ello lo primero que debe
garantizar todo gobierno a su servicio son el orden, la paz y seguridad a los
negocios[13].
Esta división política entre izquierda y
derecha data de la revolución francesa de 1789 y fue durante la Guerra Fría un
disfraz muy eficaz, para ocultar la lucha de clases y sobre todo para que los
partidos comunistas difusores del stalinismo colocaran al movimiento de los
trabajadores a la cola del liberalismo, él nacionalismo, antimperialismo y el
capitalismo de Estado como banderas de la revolución democrático burguesa
planteada para ese entonces en América Latina según las líneas trazadas por la III Internacional Comunista desde
Moscú.[14]. Desde esa época, que se remonta a la política
de los Frentes Populares, el termino de izquierda paso a significar al
movimiento que unía a los comunistas con el llamado campo democrático,
especialmente del liberalismo burgués, que se oponen a las tendencias
dictatoriales, autoritarias o fascista que asume en determinados momentos el
dominio del capital.[15]
Hoy, de nuevo se trata de resucitar el
cadáver y se agita el fantasma de la Guerra Fría. La “amenaza comunista” ha
sido sustituida por un nuevo enemigo: El terrorismo. Sin embargo, en Venezuela,
se da el original experimento donde los payasos y testaferros del capital de
“izquierda y derecha”, agitan ante sus respectivas masas fanatizadas, las tres
más grandes amenazas difundidas por el capital
como enemigos de toda sociedad: Comunismo, fascismo y terrorismo, son
parte del discurso diario de los bandos en aparente pugna.
El gobierno acusa de terrorismo y fascismo a la llamada
oposición. Por su parte esta acusa al gobierno de castro-comunista y de desarrollar el terrorismo de estado. Y lo más
cómico es que ambos bandos, se reúnen y negocian con el mismo amo: El capital.
La oposición, en su papel de candidatos para una transición por cualquier vía, no deja de
viajar a Washington y el gobierno, se
reúne con la banca de Wall Street, los judíos y no haya forma ni manera de
mandarle mensajes a Obama[16]
para renegociar la deuda, garantizar el mercado petrolero y evitar la quiebra
que pueda provocar su caída y el fin de los privilegios.[17].
El capital agonizante al que se le
anuncio su derrumbe final, como el ave
fénix ha demostrado una capacidad de adaptación, solo comparable a la iglesia
católica, con más de 1500 años de adecuación a todos los sistemas de
explotación conocidos. El capitalismo
luego de dos guerras mundiales, más una “Fría” y varias crisis, hoy goza
de muy buena salud. Mientras los
sepultureros del capital, literalmente son los que se encuentran sumergidos,
debilitados y divididos y a cada momento, especialmente en América Latina se
aferran a cualquier aventurero, caudillo militar o ex guerrillero que con sus
discursos y verborrea electorales sobre “socialismo, antimperialismo y
soberanía” les recuerden “pasadas
glorias” de juventud.
Los primeras golpes que les asestan
los gobierno de Betancourt-Leoni a la lucha armada entre 1962 y comienzos de
1964, provocan las primeras deserciones y abandonos de líderes y militantes de
esta izquierda, iniciándose ya desde aquel entonces una rauda retirada -como
buenos hijos pródigos- al hogar de la democracia burguesa, luego de la derrota
sufrida cuando pretendimos[18]
establecer un “gobierno de liberación nacional” por la vía revolucionaria de
las armas, copiando el camino cubano[19].
Desde líderes radicales como
Gumersindo Rodríguez o el propio Domingo Alberto Rangel, hasta hoy con los
Maduro, Ali Rodríguez, Elías Jaua Soto Rojas, Julio Escalona en el
gobierno, Puerta Aponte en la oposición
o Américo Martin, Teodoro Petkoff, Pompeyo Márquez, los García Ponce, en un
pasado, prácticamente toda esa dirección de la llamada izquierda ha vuelto al
bando que siempre pertenecieron: El de la socialdemocracia de izquierda o de
derecha según la juventud o vejez de cada uno, o la situación histórica
concreta[20].
Esta “larga marcha” o mejor dicho su
huida con armas y bagajes al bando del enemigo que en su juventud combatieron,
es una película melodramática que los trabajadores, asalariados y pobres de
este país, han presenciado a lo largo de más de medio siglo.
Todos con contadas excepciones han
terminado siendo gobierno o parte del Estado, partes del poder ejecutivo o como
opositores legislativo, solo ha sido cuestión de tiempo y oportunidad, para que
uno a uno hayan vuelto al redil “democrático” y al servicio del Estado, que no
pocas veces ha sabido recompensar con creces su rendición incondicional.
Y debemos dejar asentado que incluimos
en este “ejército en retirada”, a los eternos aventureros profesionales de las
conspiraciones cívico-militares–religiosas de “izquierda y derecha” que, pese a
salir siempre con las tablas en la cabeza en cada intento golpista[21],
no cejan en su empeño de llegar a ser parte del Estado venezolano, bien como
presidentes o ministros o al menos como diputados o concejales. Su gris papel
se reduce a permanecer en la cresta de la ola, reuniéndose con “militares
patriotas” y figurar en los medios de comunicación.
Hoy a la luz del resultado final de un
siglo de luchas mundiales entre el capital y el trabajo, es hora de despojarnos
de esa pesada herencia que por 100 años condujo a la derrota de los
trabajadores y sacar las debidas lecciones y experiencia. Y esta experiencia
necesariamente pasa por la necesaria reivindicación del uso de la violencia
revolucionaria y de la combinación de los diversas formas de lucha y
organización, totalmente legítimas y necesarias en manos de los trabajadores y
asalariados del mundo, contra el capitalismo mundial.
En un momento como el actual, cuando
el capital financiero mundial construye su Nuevo Orden Mundial, apoyado en el
más grande aparato militar y de violencia conocido por la humanidad, cuando abiertamente predican y construyen un
gobierno mundial, defender la no
violencia, el pacifismo, la pasividad o la resignación entre los trabajadores,
asalariados y pobres del mundo, puede ser una “loable virtud” religiosa, una
“honesta” posición política, pero de hecho es sencillamente una defensa del
orden del capital, donde una minoría propietaria[22],
vive a costa de la miseria y pobreza de por los menos 5000 millones de seres
humanos.
Hoy, el desarrollo del capitalismo
mundial prueba con meridiana claridad la genial visión de Charles Fourier hace
200 años: “En la civilización la pobreza y miseria, nace de la misma abundancia”.
Un mundo de igualdad económica, política y social, es hoy plena y materialmente
posible, el problema de construirlo en beneficio de los trabajadores y
asalariados se reduce en definitiva a un problema de tener o no poder para
derrotar al poder del capital y poner la riqueza social a la disposición de
quienes en definitiva la han creado: LOS TRABAJADORES Y ASALARIADOS DEL MUNDO.
EL
REGRESO DE LOS HIJOS PRODIGOS AL HOGAR DEL PADRE MISERICORDIOSO
LA
LARGA MARCHA DE LA IZQUIERDA “ESTALINISTA-LENINISTA” PARA REGRESAR AL HOGAR
La
“izquierda” el 4 de febrero 2012: Desfile Militar en honor a Hugo Chavez.
Fernando Soto Rojas encabeza el desfile de los exguerrilleros en dicho homenaje[23]
Teodoro Petkoff y Pompeyo Márquez al
lado de Rafael Caldera.
Gabriel Puerta Aponte, al lado de la
“oposicion democratica”[24].
Epitafio:
Tanto nadar para morir en la orilla.
[1] Punto I del artículo sobre “Venezuela: Una democracia blindada”.
https://www.academia.edu/11646249/Venezuela_Una_democracia_blindada
[2] Lenin, Tres fuente y tres partes integrantes del
marxismo. http://www.marx2mao.com/M2M%28SP%29/Lenin%28SP%29/CPM13s.html.
[3] http://www.larepublica.pe/columnistas/aproximaciones/la-izquierda-y-el-desafio-de-venezuela-01-03-2015.
[4] Cuando nos referiremos a la izquierda objeto de esta reseña,
nos referimos esencialmente a la llamada izquierda “revolucionaria”, en sus
diversas modalidades de marxismo, marxismo-leninismo, stalinismo, trotskismo,
Maoísmo., etc. En definitiva la que
estratégicamente consideraba el socialismo y comunismo como objetivo últimos.
No incluyo a la llamada izquierda democrática, aliada natural de la primera en
aquella época de la lucha armada. Hay que dejar claro, que desde la socialdemocracia
surgieron diversos partidos y movimientos de izquierda, unos que tendieron
hacia el comunismo, otros que se mantuvieron en el terreno de la llamada
democracia burguesa radical o reformista. Lo común a todos ellos es que el socialismo no
estaba planteado como objetivo inmediato, al cual solo se accedería luego de
una transición más o menos democrática a
través de diversos tipos de gobiernos. De todos modos eso es objeto de otra
historia.
[5] No
incluimos aquí la “revolución de octubre de 1945”, que en realidad fue el
primero de los intentos violentos de la “izquierda socialdemócrata” para la
llamada toma del poder. La revolución cubana es una variedad de esa izquierda
democrática radical. Betancourt y AD al igual que Fidel Castro y el 26 de
julio, eran partidos socialdemócratas, diferentes y si se quiere opuestos con
la Izquierda que seguía la línea de Moscú. En este caso nos referimos a los
levantamientos de Carúpano y Puerto Cabello en 1962, donde confluyen estas dos
tendencias..
[6] José
Vicente Rangel, de la izquierda democrática oportunista fue el primer Ministro
de la Defensa civil en la historia republicana venezolana.
En la
creación del Sistema de Protección Popular para la Paz (SP3), un nuevo Estado
Mayor cívico-militar-policial para desarrollar un plan de operaciones contra la
guerra económica y la corrupción, el presidente obrero nombro al “diputado
obrero” Francisco Torrealba, como uno de los cuatro directores del Estado
Mayor”. http://cpnb.gob.ve/index.php/noticias/externas/739-presidente-nicolas-maduro-juramento-coordinadores-y-comisionados-del-sp3.
[7] El
chiripero de Caldera con su arco iris como bandera y el Gran Polo Patriótico
con sus diversos colores agrupados alrededor del verde oliva son la culminación
mimética de esta izquierda.
[8] Aunque
las verdaderas consignas “revolucionarias” de todo oportunismo político en
Venezuela se reducen a: ¡No me den, pónganme
donde haiga! Y su grito de guerra preferido
¡ Cuanto hay pa’ eso!
[9] Y no debemos
olvidar a Europa, donde ha jugado un especial papel en la consolidación del capitalismo,
luego de la II Guerra Mundial y hoy el capital le vuelve a echar mano a estos
matafuegos en Grecia y España.
[11] Todo
el cuento y los entretelones de las verdaderas relaciones entre EEUU y Cuba, en
especial el papel de la burocracia cubana dentro de la Guerra Fría desde la
crisis de los cohetes en 1962, incluyendo del papel del CFR de Washington en la
actual transición política que se lleva a cabo en la isla, está hoy bastante
documentada. http://wgbhnews.org/post/secret-talks-and-back-channels-pervaded-us-relationship-cuba. . http://www.democracynow.org/blog/2014/10/1/thursday_back_channel_to_cuba_exposes. Sobre el tema: El mito del socialismo cubano y
los nuevos mujiquitas venezolanos. http://www.soberania.org/Articulos/articulo_7081.htm. . . .Venezuela:
¿Transición al socialismo o consolidación del capitalismo? II. http://www.soberania.org/Archivos/.
[12] Recomendamos. ”Para qué
le sirve la izquierda a Washington en América Latina”. Cómo funciona la
construcción de "presidentes progresistas"http://www.iarnoticias.com/secciones_2006/latinoamerica/0011_la_izquierda_imperial_02feb05.html.
El "mundo único": La falsa guerra de
la "izquierda" contra la "derecha”. El Imperio sin enemigo
estratégico.
[13] La
cuestión del Neomaltusianismo como uno de los pilares fundamentales de la
política del capital en las actuales condiciones, es un tema que escapa a este
análisis, pero que no debe ser olvidado, por cuanto la reorganización que se lleva adelante en la economía
mundial, está íntimamente ligado a reorganizar la producción en función del
llamado mercado de consumo, donde para el capital, no tiene cabida las ¾ partes
de la humanidad que viven con un ingreso diario de tres dólares o menos. Esta
masa es para el capitalismo una masa sobrante, innecesaria por cuanto no
produce plusvalía, ni consume los artículos principales del mercado de consumo
para el capital, tales como vehículos,
viviendas, equipos electrónicos, turismo, viajes, etc. La población
sobrante en el mundo, según las diversas fuentes del neomaltusianismo oscilan
entre 2000 a 4500 millones de personas.
[14]Esta división entre
izquierda y derecha en el seno de los socialistas y comunistas (conocidos como
socialdemócratas para la época) se puede rastrear su origen en la
Conferencia de Zimmerwald (septiembre de 1915), donde se produce la
división entre la socialdemocracia de izquierda encabezada por Lenin
(comunistas internacionalistas,
contrario a la guerra) y la
socialdemocracia de derecha (socialistas, nacionalista aliados a la burguesía
durante la guerra). Los congresos V y VI realizados en 1924 y 1928
bajo la dirección de Stalin marcan el establecimiento de una nueva línea
política, que virtualmente marco el accionar de todo el movimiento comunista
mundial prácticamente hasta el fin de la Guerra Fría y aun hoy en el siglo XXI,
su influencia perdura
[15] Marx
en “El dieciocho Brumario”, explica a partir del golpe de estado de Luis
Bonaparte el papel que juega el bonapartismo dentro de las formas de gobierno
del estado capitalista. https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/brumaire/brum1.htm.
[16] El
último mensaje de Maduro a Obama forma parte del nuevo espectáculo de la
intervención militar Ver
www.eluniversal.com/nacional-y-politica/150314/maduro-tiende-la-mano-a-obama-para-una-solucion.
[17] La posibilidad de una caída estrepitosa del gobierno es un problema
de vida o muerte para sus principales dirigentes. Acusados por el “imperio”, no solo de
narcotráfico, sino de corrupción, una caída los colocaría en la situación
adonde ir a disfrutar las riquezas mal habidas y evitar la persecución
judicial. De ahí la “radicalización” del gobierno como moneda de negociación y
los análisis y declaraciones de sectores “democráticos” y de izquierda sobre la
necesidad de que la transición se debe hacer con el chavismo, vale decir con la
camarilla militar-política dirigente en Venezuela. En resumida quienes pueden
ser los chinitos de RECADI, es una preocupación evidente que ronda en la cabeza
de muchos líderes oficiales. Ver : Ante
la crisis: ¿Ilusiones democráticas o Legítima defensa, . https://www.academia.edu/10414043.
[19] En aquel entonces tanto el PCV como el MIR enarbolaron los
más diversos programas políticos y formas de gobiernos, todos inscritos dentro
de la democracia burguesa. Gobierno
popular, democrático y nacionalista, gobierno de paz democrática, nuevo
gobierno ya, gobierno de reconstrucción nacional, democracia popular, etc,
etc. En ningún momento se planteó como objetivo inmediato el socialismo, por
cuanto este era una reivindicación exclusiva de los comunistas
marxista-leninista, y según Moscú y el librito, la lucha era por la liberación
nacional aliados al llamado campo democrático de la inexistente burguesía
nacional, pero expresión de la abundante pequeña burguesía urbana, que dirigía
dicho proceso.
[20] Un
ejemplo clásico del renegado, es el del comandante Concepción Alcalá, o Rafael
Elino Martínez, al terminar joven su trajinar guerrillero, escribe “Aquí todo
el mundo, esta Alzao” como un tributo a la lucha armada. 40 años después
reniega de toda su experiencia y demuestra las “malas intenciones” de Fidel
Castro contra Venezuela, a partir precisamente de sus conversaciones y accionar
con Cuba en aquella época.
[21] la
máxima expresión de esta tendencia la encontramos en el comandante Douglas Bravo.
la entrevista a Las Verdades de Miguel en febrero del 2011, es una pieza
histórica, que resume el papel de este sector de la izquierda a la cola de los
llamados sectores militares patriotas. El título de la entrevista “ El 4F Chávez le negó
las armas al pueblo”, resume toda una concepción conspirativa de esta
izquierda, que muy poco tiene que ver con una revolución. http://www.soberania.org/Articulos/articulo_6123.htm.
[22] “En
resumida, 773 corporaciones o titulares en todo el mundo son en definitiva
quienes deciden sobre el destino, la vida y la muerte de los casi siete mil
millones de seres humanos que habitan hoy el planeta”. Estas corporaciones son a su
vez controladas por un reducido número de bancos y fondos de inversión. Quienes
son las familias reales y plebeyas que son dueñas de esos bancos, ahí es donde
está la verdadera burguesía, todos los demás que salen en televisión y “nos
gobiernan” son simples empleados de esa
minoría. El verdadero Poder Único Mundial http://www.soberania.org/Articulos/articulo_6996.htm.
[23] Sobre la
participación de los exguerrilleros en ese desfile ver: http://www.msn.com/es-xl/video/watch/ex-guerrilleros-venezolanos-marchan-junto-a-militares/vi-.
[24] Sobre esta historia de la Venezuela contemporánea, bajo el
presente gobierno se han escrito ríos de memorias, historias cuentos y fabula, sin que hasta ahora se haya
hecho el debido balance histórico de dicho periodo. El enorme y encomiable
esfuerzo de Agustín Blanco Muñoz por conservar la memoria de los principales
protagonistas, debe ser un buen punto de partida para dicho balance. Las
innumerables tesis de grado sobre la Lucha Armada publicadas por la ULA y otras
universidades, es otra fuente no menos importante para dicho análisis. En esta
labor, hay que tener presente en todo momento, que el proceso histórico
venezolano ha sido una parte indisoluble
de la expansión mundial del capitalismo y los diversos intentos de los trabajadores, campesinos y pequeña
burguesía, por lograr en el sus reivindicaciones históricas, en medio de esa
lucha entre el capital y el trabajo.
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