miércoles, 24 de febrero de 2016
RENUNCIA A LA PRESIDENCIA
RENUNCIA
A LA PRESIDENCIA
Luis
Marín
La Cátedra
Pío Tamayo de la UCV realizó un foro con María Corina Machado el lunes 22-02-16
para debatir sobre la renuncia, a la que se añadió el abandono del cargo como
otra propuesta sobrevenida a la que no podía dejar de prestarle atención, en el
entendido de que las otras opciones han sido ya bastante discutidas, aunque no
agotadas.
El tema de
La Salida alcanzó el primer lugar en la palestra pública, lo que ya de por sí
es un gran éxito para sus proponentes, al punto de que el mismo Maduro propuso
que le hicieran un referéndum revocatorio, no porque se le hubiera ocurrido
sino para hacer lo mismo que hizo Chávez para meter a la oposición en ese
pantano con los resultados que son harto conocidos y en los que ya nadie debería
volver a caer.
Pero el
consenso se deshace en el cómo: referendo revocatorio, asamblea
constituyente, reforma o enmienda constitucional, renuncia, abandono del cargo
e incluso la usurpación, que es lo que se infiere de pedir la partida de
nacimiento del “ilegítimo”.
Como
antecedentes de renuncias presidenciales pueden encontrarse uno remoto y otro
muy reciente. El primero fue José María Vargas que renunció en 1836, con la
salvedad de que en realidad nunca quiso ser elegido, aceptó con mucha reticencia
el mandato y una vez escarmentado le rogó al Congreso que lo relevara de esa
obligación para la que no se consideraba capacitado.
Un caso
único en la historia y muy caro a la UCV que todavía sigue llamando a la del
Rector “la silla de Vargas”, que ocupó de 1827 a 1829. Mucho ha cambiado desde
entonces: la actual rectora es quien la ha ocupado por más tiempo, rompiendo el
record anterior de siete años que ostentaba Jesús María Bianco.
Sin que esto
implique ninguna acusación, porque ha sido el régimen quien a través de su
Tribunal Supremo de Justicia ha impedido que se hagan elecciones en las
universidades y todos los cargos tienden a volverse interinos y sin término
definido.
El caso más
reciente fue el de Chávez, que podríamos denominar como el mundo al revés del
general Lucas Rincón, que puede resumirse en su célebre frase: “Se le solicitó
al señor presidente de la República la renuncia de su cargo, la cual aceptó”.
Una
confusión ilustrativa de la turbulencia mental de Lucas Rincón: ¿Quién
renuncia? ¿Quién acepta? El que renuncia no es el que acepta. En Derecho, la
renuncia es una declaración unilateral de voluntad a la que sigue la
aceptación. Es lo que recoge la Ley del Estatuto de la Función Pública que
exige sólo dos requisitos: que sea escrita y debidamente aceptada. Importa
añadir que si la renuncia no es aceptada el funcionario debe permanecer en el
cargo, en todo caso, mantenerse allí mientras llega su reemplazo.
Ahora bien,
el Presidente es un funcionario electivo (no de carrera) para un período fijo
determinado y aunque la renuncia está contemplada no está reglamentada, ni hay
precedentes salvo el de Vargas, pero en aquel entonces como elegía
indirectamente el Congreso es comprensible su ruego para que éste le aceptara
la renuncia.
No es el
caso hoy que la elección es universal, directa y secreta; pero es absurdo
pensar que se renuncie ante el pueblo y esperar que éste acepte. La solución
obvia es que haya un consentimiento tácito y funcione el mecanismo para cubrir
la vacante.
La
Asociación de Profesores de la UCV acogió en un comunicado la tesis de la
renuncia pero a ninguno se le escapa la respuesta que tradicionalmente se da a
estas demandas acuñada por Rómulo Betancourt: “Yo no renuncio, ni me
renuncian”.
Con lo que
resulta doblemente necesario considerar la siguiente alternativa.
ABANDONO DEL CARGO
Debe
realizarse una lectura concatenada de los artículos 232 y 233 de la
Constitución. El primero dice que el presidente es responsable de sus actos y
del cumplimiento de las obligaciones inherentes a su cargo y añade, está
obligado a: Procurar la garantía de los derechos y libertades de los
venezolanos; así como la independencia, integridad, soberanía del territorio y
defensa de la República.
Y como si
estuviera haciendo un traje a la medida concluye: “La declaración de los
estados de excepción no modifica el principio de su responsabilidad”.
Al margen de
la redacción desmañada del constituyente sobre la que no podemos detenernos en
este momento, lo cierto es que la mera lectura da para preguntarse si el
derecho de los venezolanos a la vida, propiedad, dignidad o la libertad de
pensamiento, expresión y comunicación, están garantizados, por poner sólo unos
pocos ejemplos.
No hablemos
de la independencia, integridad soberanía del territorio o la defensa de la
República, es decir, vale preguntarse si el presidente está haciendo su trabajo
o si lo está haciendo satisfactoriamente.
Toda la
doctrina y la jurisprudencia esta conteste unánimemente en que el abandono no
se refiere solamente al abandono físico del cargo, que el funcionario se
ausente, que se vaya, como hizo Fujimori; sino también que aunque esté en su
despacho no haga lo que tiene que hacer, que no cumpla con las obligaciones
inherentes al cargo.
En todo
caso, quien hace la calificación del abandono es la Asamblea Nacional, según la
Constitución que establece en su artículo 233, entre las faltas absolutas del
presidente, el abandono del cargo “declarado como tal por la Asamblea
Nacional”.
Por supuesto
que la AN puede declarar el abandono del cargo, porque es su prerrogativa y la
Constitución no pone ninguna condición adicional; pero el mecanismo sólo puede
funcionar sobre la base de que se cumplan otros supuestos.
El primero
sería un acuerdo político de altísimo nivel que haga que el vicepresidente
asuma el cargo vacante, el CNE convoque a elecciones en 30 días, etcétera
(quizás John Kerry tenga que reunirse de nuevo con Raúl Castro para que nos
arreglen la vida); si no hay acuerdo, la declaratoria de ausencia naufragaría
ante el TSJ como todas las leyes que no tengan el consenso oficialista.
El segundo
supuesto sería una intervención militar que imponga el imperio de la
Constitución; pero esto forma parte de las cosas de las que no se habla, aunque
todo el mundo las sepa, por razones de corrección política y hasta de seguridad
personal.
HISTORIA CIRCULAR
Es
inevitable hacer referencia al caso de Carlos Andrés Pérez que probablemente
está en el inicio de todo el descalabro institucional que caracteriza a la
Venezuela del siglo XXI como si efectivamente la historia se vengara de quienes
no atienden sus lecciones.
En efecto,
todo este debate ya se dio durante el período de CAP, los obstáculos eran
básicamente los mismos así como las soluciones que se ofrecieron para
sortearlos, concluyendo en lo que hoy se considera como un craso error: la
judicialización de la política o tratar de resolver los problemas políticos en
los tribunales.
Haberse ido
por el camino de la responsabilidad penal atribuyéndole un delito espurio, como
ese de la malversación genérica porque no se pudo demostrar ningún peculado,
hoy se considera como un “sucedáneo perverso” de la responsabilidad política,
que es lo que ha debido regularse desde entonces, si se hubiera aprendido algo.
En cambio,
aquel aprendizaje le sirvió al régimen para anticiparse a tomar la Fiscalía
General y al TSJ, previendo aquella solución desafortunada y como el apremio
provenía de los sucesivos intentos de golpe militar, ahora los neutralizan
transmutándolos en compañía anónima, para que terminen de hundirse en el
excremento del diablo.
Así culmina
la destrucción de la poca institucionalidad que se había logrado construir en
medio siglo de esfuerzos. Es algo que se admita que no se debió dinamitar la
institución presidencial para sacar a un individuo, por mucho que se le haya
odiado; pero aun no se ha dado el paso de regular la responsabilidad política,
que es el problema de fondo.
Venezuela no
tiene un régimen parlamentario que permita que la Asamblea decrete la
responsabilidad política del primer ministro, por ejemplo, y se adelanten las
elecciones. No se previó ninguna solución institucional al caso CAP y se cayó
en lo mismo, andar inventando cómo salir de una situación insostenible mediante
alguna argucia más o menos presentable.
La gran
paradoja sigue siendo que si los militares son la causa del problema, ¿cómo se
van a convertir ahora en parte de la solución?
Luis
Marín
23-02-16
domingo, 21 de febrero de 2016
AL REVOCATORIO COMO AL PARO-GOLPE PETROLERO DEL 2002.
AL REVOCATORIO COMO AL PARO-GOLPE PETROLERO
DEL 2002.
Rafael Iribarren
.-I-.
.- Con Revocatorio;
más polarización, sin debate. Más candidaturismo más campañas.
Pese a la crisis que
vive el país, a la experiencia, histórica, de las parlamentarias y el 6D; al
alcance político que han tenido; al desconcierto y la desmoralización que hoy domina
a los venezolanos habiendo ganado la AN, sin que suceda casi nada de lo que se
esperaba y de la expectativa que se promovió y manipuló. No hay debate. Seguimos
sin debate, sobre nada.
A pesar de la
circunstancia de estar viviendo la tercera experiencia en dieciocho años de
polarización; las dos del 1998 y del 2002, de habernos sacudido al
autoritarismo, para luego regresar a lo mismo o peor; hoy nuevamente derrotado
y puesto contra la pared al autoritarismo; las burocracias partidistas
oposicionistas y gubernamentales, siguen jugando a continuar y profundizar la
polarización. Aunque la deriva de ese
juego es la de una nueva regresión; es que, siga sin haber un cambio real en el
país; ni un verdadero impulso hacia él.
Frente a la respuesta, previsible del madurismo ante la pérdida de la AN, de
desconocerla y anularla; de negar y trancar cualquier dinámica entre los
poderes; las burocracias partidistas y candidaturales de la MUD, juegan a
empujar al país a más polarización. Ahora promoviendo la revocatoria del
mandato de Maduro; luego de la que, lo único seguro es que seguiremos en
campaña habrá más electoralización y más candidaturización.
Pues, en caso de ser
revocado; constitucionalmente, en un lapso determinado, habrían nuevas elecciones presidenciales; simultáneas
o sucesivas con las regionales de gobernadores, este mismo año. Para seguir el
próximo 2017 con las locales, municipales; e, inmediatamente casi, con las
nuevas presidenciales del 2019. O sea, seguir tres años en cada vez más
polarización y partidización. Seguir en campaña continuada, sin debate y sin ni
siquiera apuntar a las causas profundas, estructurales, de la crisis. Con la
retórica de que la cuestión está en que el gobierno y Maduro son malos, como lo
fueron Chávez el suyo; y que sacándolos, con otro gobierno y otro presidente, esos sí, “buenos”,
saldríamos adelante. Y, no solo es que no hay debate ni se promueve; sino,
peor, se bloquea y descalifica como supuesta “antipolítica”, toda idea o intento de plantear y mover la atención hacia
la base estructural histórica, bicentenaria
de la crisis.
.-II-.
.- La crisis actual:
200 años de autoritarismo, 70 de rentismo neto, 60 de partidización.
La crisis coyuntural
que vivimos no es sino expresión y resultante de nuestra crisis
estructural, histórica. Que hoy tengamos el gobierno de Maduro; no es ni la
crisis en sí, ni su causa. Es su efecto. Como Chávez y el chavismo fueron efecto,
consecuencias del hueco al que fue empujado el país en las tres últimas décadas
del siglo pasado. Aunque por su parte ellos hayan sido determinantes de su profundización y extrema perversión
actuales.
El chavismo y su degradación
en madurismo, han sido posibles: y han
podido llevar al país a la crisis total en que estamos; porque, en el
marco de nuestra inestructura fundacional como República, en ellos se
personificaron las tres perversiones en el ejercicio del Poder, que imbricaron toda
nuestra historia; y que esterilizaron toda capacidad social de confrontación al
Poder, siempre máximamente concentrado: el autoritarismo, el rentismo y la
partidización.
Luego de doscientos
años de autoritarismo; de siete décadas largas, que hoy continúan, de rentismo
neto; y de setenta años de partidización
absoluta de los poderes y la política. La estructura de Poder que llamamos Estado y/o Gobierno; indistintamente porque
realmente no se diferencian; es incapaz de asumir y menos responder a ningún
problema de fondo de la sociedad venezolana; menos de ralentizar y, ni hacer nada
por revertir la inercia de perversión que hoy la domina en todos los planos. El aparato del poder en Venezuela, está
agotado; atrapado en sus exigencias interna de sobrevivencia
.-
.- La crisis es política. La crisis económica, sin
justificación, es causada políticamente.
Ateniéndonos a los factores y determinantes económicos
propiamente, la crisis económica que vivimos en Venezuela es inexplicable; no tiene
justificación. Como tampoco era explicable, ni tuvo justificación, la crisis en
que se metió al país y se mantuvo desde
los años setentas hasta los noventas; y que Chávez continuó y profundizó. Las
crisis económicas, actual y anterior, que son la misma, secuenciales, fueron y
son políticas. Causal y morfogenéticamente resultaron del manejo discrecional,
corrupto y clientelar de la renta petrolera, para las burocracias
partidistas-empresariales-militares puntofijistas primero y luego chavistas, mantenerse en el Poder.
Con todo el potencial
y la capacidad instalada que tenemos; intelectual, profesional y técnico;, hoy
el país está paralizado; sin decisiones ni siquiera ante lo que parece
inminente; solo por la pelea “interna” de dos grupúsculos post-chavistas; ya sin base sociopolítica
real; según por la “botella vacía” del “legado y la sucesión de Chávez. En
concreto por sobrevivir como sea encastrados en el Poder.
Ante la parálisis en
que los post-chavismos tienen al país; las oposiciones pese a tener la mayoría
calificada de la AN; sobre los ocho
millones de votos del 6D; no logran ir
más allá del manejo político mediático de
las situaciones, del “run-runeo” y de los “confidenciales”; de esperar a que
“pase algo”, a que “alguien haga algo”. Siempre, activando los protagonismos
candidaturales; siempre en campaña. Todo ante el país del inmenso 6D;
desmovilizado; otra vez regresado al desconcierto; a la impotencia de la
dispersión total.
DÉCADAS PERDIDAS
DÉCADAS PERDIDAS
Miguel Aponte
Desde los
años 80 se reconocía que el país perdería esa década y hubo quien advertía ya
lo peor: perderíamos la siguiente, los 90, como también ocurrió. Hoy todos
constatamos que lo peor siempre puede empeorar porque igual pasó con la primera
década y más del siglo XXI: tres de cada cuatro venezolanos son pobres y, con
este régimen, el que resta va a serlo; y, adviértase, eso luego de romper todos
los récords históricos de ingreso petrolero.
¿Hará falta
más para probar que el fondo del problema no es económico? Pero no busque
culpables afuera ni en el fatalismo: eso déjelo a los fracasados. Seamos
capaces de cuestionar y buscar el origen de tales resultados en nuestras
instituciones, pues solo así hallaremos soluciones.
En economía
se ve claro cómo el imaginario precede y condiciona todo. Veremos
cómo, en el fondo y en la forma, en realidad, en más de 30 años no hubo
diferencias más allá del discurso y el empaque. Mire hacia atrás y verá que la
economía proyectó el mismo imaginario fracasado con mucha más responsabilidad
imputable al liderazgo que a la ciudadanía.
¿Por dónde
entonces empezar la rehabilitación democrática? Primero, que los políticos
dejen de “elaborar programas para ganar elecciones”, comiencen a pensar
integralmente en el país y elaboren una visión que dé lugar a un proyecto que
valga la pena: ¿Qué Venezuela queremos ser? ¿Cuál es el venezolano de hoy y
cuál el ciudadano que será?
La
fotografía aspiracional no es la “etiqueta” de hoy y menos su proyección, sino
el estatuto de un ciudadano democrático autónomo; entonces, ¿qué es un
individuo autónomo? ¿Cómo debe ser una democracia que lo promueva? Una sociedad
que permita emerger ciudadanos responsables y libres. No hablamos de ideologías
desgastadas, como son todas hoy.
Es una
reflexión que toca a todos realizar. Un buen comienzo es:
1) identificar
y denunciar las malformaciones del imaginario que fracasó. Las conocemos:
autoritarismo, caudillismo, populismo, estatismo, falsa democracia;
2) tratar al
país con espíritu adulto y no esconder la propia inseguridad tras falsos
argumentos;
3) no seguir
creyendo que nuevas constituciones nos salvarán.
El paradigma
viable es nuestra Constitución, lo fue la del 61 y lo es la del 99, si se
cumpliera y desarrollara;
4) activar
la acción política por la democracia y preguntarse ¿cómo alterar las
instituciones para que el poder no siga ajeno a la ciudad y termine secuestrado
por los de siempre? ¿Cómo llevar al ciudadano hasta el ejercicio de la política
y no seguir creyendo que esta es asunto de especialistas?;
5) convocar
al país al proyecto por una sociedad democrática, hablando con sinceridad de
sus costos y beneficios, sin escamotear la realidad o las dificultades.
El desafío
es, claro, una oportunidad única para la oposición democrática.
21 de
febrero 2016.
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Democracia,
Miguel Aponte - Décadas perdidas,
Venezuela 2016
domingo, 14 de febrero de 2016
EL VERDADERO GOLPE DEL 10 DE FEBRERO DEL 2016
EL VERDADERO GOLPE DEL 10 DE FEBRERO
DEL 2016
Pablo Hernández Parra
Dedicado a Rosa Natalia[1],
que una vez más nos
alerta sobre
el golpe de Estado que
desde el 2014
vienen dando los
militares
y el señor Padrino
López.
La
mejor forma de ocultar algo es mostrarlo a medias.
Toda el amplio espectro
de la oposición desde los jesuitas hasta el Opus dei y desde la MUD y Voluntad
Popular hasta Bandera Roja y el Frente Militar,
ha caído en un verdadero estado de paroxismo histérico masculino[2], según
la definición de este término por la psicólogo argentina Malena Lede. En efecto
tan pronto el Tribunal Supremo de Justicia en la crónica de una sentencia
anunciada, legalizara el decreto de emergencia económica[3] del Sr
Maduro, los gritos, flagelaciones y rabietas de la oposición han llenado sus
medios de comunicación y redes sociales. Desde ya anuncian su arma favorita: La
lengua para las denuncias y giras internacionales, invocación de la Carta
Democrática y hasta un golpe de estado al payaso de Miraflores.
Se abre un nuevo acto
de la ópera bufa y el circo de la politiquería venezolana cumple una vez más su
papel de distracción.
Y mientras los títeres
y payasos hacen su papel, el verdadero golpe lo da el héroe del 6 de diciembre.
Exactamente, el mismo 10 de febrero cuando el TSJ anunciara la partida de defunción de la
Asamblea Nacional, el señor Padrino López se alza con el santo y la limosna.
Un cartel llamado: Boliburguesía Militar Bolivariana
de Venezuela o según sus íntimos, Cartel de los Soles
El pasado 10 de febrero
en la Gaceta Oficial 40.845, el
flamante presidente “obrero” firmo el decreto
2231 mediante el cual se crea la COMPAÑÍA ANONIMA MILITAR DE INDUSTRIAS
MINERAS, PETROLIFERAS Y DE GAS (CAMIMPEG) “con el objeto de efectuar todo lo relativo
a las actividades licitas de servicios petroleros, de gas y de explotación
minera en general, sin que esto implique limitación alguna”[4].
Aunque en el decreto se
explaya en varios “considerando”,
los más importantes en este país del realismo mágico latinoamericano, faltaron
las razones verdaderas en la creación de este nuevo cartel y no precisamente
petrolero. Veamos esas otras razones, que están implícitas en el fulano
decreto.
Considerando que:
·
El actual ejército, el
partido militar, es la organización principal responsable del mayor robo y
saqueo contra el dinero y los bienes públicos en toda la historia de Venezuela.
·
Ha sido el causante
principal no solo de la entrega del yacimiento petrolero venezolano y sino del
mayor endeudamiento en toda nuestra historia.
·
En febrero-marzo de
1989 ocasiono la mayor masacre contra la población venezolana, sino que en el
2014 llevo adelante la mayor violación de DDHH, asesinatos, torturas y
detenciones en este siglo.
·
En los años 60’ del
siglo pasado forjo los Teatros de Operaciones, los campamentos antiguerrilleros
y las desapariciones forzadas.
·
Como instrumento
político-militar desde su creación por Juan Vicente Gómez en 1910 ha sido el
soporte y bastión principal de dictaduras y “democracia”, en su única misión y
función de la defensa del orden del capital y de la gran propiedad en Venezuela
contra las aspiraciones y derechos de obreros, trabajadores, clases medias y
asalariados.
·
Estos señores desde el
Plan Bolívar 2000 han demostrado con lujo de detalles cuál era su verdadera
misión a la que venía en Venezuela.
·
Hasta hoy no hay un
solo organismo, ministerio, compañías del Estado venezolano que haya sido
dirigida por un militar venezolano en este periodo “bolivariano” y el cual no
haya sido saqueado por estos personajes.
·
Este verdadero ejercito
de intervención, dirigido primero por su máximo caudillo Hugo Chavez y ahora en
manos de sus Centuriones han sumido a la inmensa mayoría de la
población y sociedad venezolana en una verdadera crisis en todos los órdenes,
donde solo reina la miseria, la pobreza, la impunidad, la corrupción, el crimen
y la violencia y claro las colas y escasez.
·
Y tomando muy en cuenta
que ellos tienen las armas, y “consiguen
más con una pistola y una palabra, que con una palabra solamente”[5]
.
Por lo tanto y en
virtud de todos los considerandos anteriores, y ante tamaño desastre y tragedia,
el señor Presidente sentado en las bayonetas, los premia y les abre las puertas
del negocio petrolero, minero y de gas en Venezuela y en general de cualquier otra
actividad de “licito comercio”.
Pero hay más dudas y suspicacia sobre el real objetivo
de la creación de esta compañía precisamente en este momento de la transición
hacia la nada.
PDVSA esta
financieramente quebrada. Técnicamente está en el suelo. Los precios del
petróleo siguen por debajo de los costos de producción. Las compañías
petroleras internacionales que están en el país, han paralizados sus
principales proyectos. No hay dólares para cubrir los elementales costos de
repuestos, tecnología o insumos para el funcionamiento de partes de la
industria como son las refinerías. Estamos importando crudos y derivados. Más
de un tercio de la producción está hipotecada. Los comodity minerales han caído
en las bolsas. Pero sobre todo, ¿que
saben los militares del negocio petrolero, salvo que los carros funcionan con
gasolina y necesitan aceites y lubricantes en el motor?
En estas condiciones
que se busca con entregarle al partido militar un cheque en blanco para que
incursiones LEGALMENTE no solo en el negocio del petróleo, gas y minería venezolana
sino en todos los negocios de importación y exportación no solo relacionados
con estas industrias y sectores, sino que según el objeto de la compañía
establecido en el artículo 3 del mencionado decreto, esta compañía se convierte
en un inmenso trust monopólico que puede incursionar en cualquier actividad
económica en alianza con el capital público y privado.
En pocas palabras, la Boliburguesía militar venezolana
ha obtenido la carta aval para abrirse a las empresas mixtas con el capital
privado nacional y extranjero, público o privado, tanto en el país como fuera
de el, en cualquier negocio “licito”[6].
A qué se debe esta medida, ante la cual pocos se han
pronunciado, pese a la gravedad del hecho. Y donde hasta hoy la oposición calla
miserablemente[7].
¿Qué se esconde detrás de este verdadero golpe en frio?
El artículo 7 es donde
radica la esencia de este nuevo mecanismo de lavado y blanqueo que se establece
en Venezuela. Según el citado artículo
CAMIMPEG “… percibirá los aportes financieros correspondientes a su funcionamiento
además de los ingresos propios generado por sus actividades Y DE DONACIONES DE
PERSONAS JURIDICAS DE CARÁCTER PUBLICO Y PRIVADO O DE CUALQUIER LIBERALIDAD[8]
DE LAS PREVISTAS EN EL ORDENAMIENTO JURIDICO”[9]
Es evidente que en un
país donde militares, policías y delincuentes tienen la hegemonía del Poder del
Estado. Donde el narcotráfico y el
crimen junto a la corrupción galopante se han convertido en las principales
industria del país, generadora de grandes beneficios, la creación de esta
compañía es el mecanismo idóneo puesto a disposición de estos nuevos factores
de poder no tanto para el control de PDVSA, cuestión imposible, ante el poder
de las compañías petroleras internacionales y el capital financiero, sino para la
legalización del “capital originario”
fruto de la corrupción y el crimen
La creación de esta compañía es simplemente la
legalización de los Carteles de los
Soles y el de MiraFLORES
Si se observa con detenimiento el
artículo 7 del decreto, se nota a leguas la esencia del negocio. Por
medio de este artículo, la compañía o compañías que se deriven de ella, se lavara cualquier cantidad de dinero público
o privado que puede llegar a ellas incluso POR
LA VÍA DE DONACIONES O CUALQUIER LIBERALIDAD.
La
razón de esto hay que buscarla en la necesidad para la banca y capital
internacional de llevar adelante la transición “democrática” en Venezuela con
el ejército como árbitro y fundamento de la misma. Desde hace dos años la
campaña internacional desde EEUU y Europa sobre la corrupción, el narcotráfico
y las violaciones de los DDHH, se han arreciado y centrado en el Sr Cabello y
algunos militares de su entorno, así como en el papel de PDVSA, como una máquina de lavado y blanqueo de dinero no solo
en Europa, sino en EEUU, Argentina, Brasil,[10]etc. Por lo que legalizar
los dólares frutos del saqueo, luego de estas campañas, solo es posible a
través de “nuevas compañías” que puedan mover DOLARES en el circuito financiero
internacional.
Es
indudable que Venezuela, pese a la profundidad de la crisis no va a
desaparecer. La transición en el país tiene un fundamento económico y dos
actores políticos principales: la Boliburguesía como un nuevo sector dentro del
bloque dominante y el resto de los factores de poder nacionales y foráneos,
vale decir, banca, transnacionales, importadores, etc. Esta perfectamente claro
para la camarilla militar, pese a las negociaciones, delaciones y lobby de
Alejandro Andrade, Rafael Isea, Rafael Ramírez, banqueros de Miami o de la
burocracia cubana ante el gobierno de EEUU, que en los organismos policiales y
de inteligencia yanqui, no se puede confiar en ningún momento, ya lo decía Madame Nu, esposa del
asesinado presidente Diem de Vietnam “el que tiene a los norteamericanos de
amigos no necesita enemigos”. [11]
En un país
donde el capitalismo es el modo de producción dominante y su economía depende
total y absolutamente del mercado internacional, cualquier salida a la crisis
será sobre la base de fortalecer ese capitalismo. En ese sentido, es
absolutamente lógica y “natural” una alianza entre socios del mismo bando como
son el ejército y Boliburguesía y el capital. Un objetivos perfectamente
alcanzable a mediano plazo para esta alianza es recuperar el aparato productivo
interno, con miras atender el mercado nacional, e incluso para la exportación,
especialmente de derivados de los hidrocarburos, hierro y aluminio. Y en este
camino desde febrero del 2014 tanto Lorenzo Mendoza como Vielma Mora, Rodríguez
Torres y el mismo Padrino López han venido exponiendo abierta o solapadamente
este programa de transición[12].
La ofensiva contra la Polar y otras
compañías privadas, así como a las negociaciones y diálogos con empresarios
expropiados que desde el 2014 viene llevando adelante el gobierno, se inscribe dentro de esa estrategia. En ese
sentido el decreto de emergencia puede ser el marco necesario para empezar a
desarrollar esta alianza.
Por ello insistimos, la creación de esta
compañía en manos de los militares, en medio de esta crisis y con una
transición en marcha, apunta NO al control de PDVSA, que está quebrada y en
manos del capital financiero y petrolero, sino principalmente al uso del
negocio petrolero, minero, de importación y exportación para el lavado y blanqueo
del dinero de la “pujante y rentable
industria del crimen en Venezuela.
Es evidente que la transición en marcha
en Venezuela, se hará con el ejército, especialmente con la Boliburguesía
dirigida por Cabello y el grupo de relevo como
son Rodríguez Torres, Vielma Mora, Padrino López, etc. Las transiciones
“democráticas” tipo China o Cuba, han sido una de las mejores tácticas
aplicadas por el capital financiero, que mejores resultados les ha dado. Ya
este “camino chino” para Cuba lo denuncio Celia Hart Santamaría un mes antes de
“morir” junto a su hermano en un “accidente” en el 2008. Igualmente David
Rockefeller, señalo repetidamente, desde la década de los 90’ que la transición
cubana se realizaría a partir de la dinastía de los Castros[13].
De tal manera, que estamos en presencia
de un Presidente Títere y una oposición de payasos en el congreso, que sirven
de mamparas, para llevar adelante una descarada transición en beneficio de los
delincuentes de gobierno y oposición que han sumido a la mayoría de la
población venezolana en la mayor tragedia en toda su historia.
En Venezuela se ha conformado a lo largo
de 16 años un Estado fallido, dirigido
por militares, policías y delincuentes arriba y abajo, en el gobierno y en la oposición.
Y ambos sectores han contado con el apoyo del capital financiero internacional,
tanto desde EEUU como desde Europa, China o Rusia. A partir de este Estado se
ha formado un sector de nuevos ricos, que a diferencia de las pasadas
experiencias en Venezuela de sectores burgueses formados a partir del Estado y
su Renta Petrolera, tales como los Doce Apóstoles, los Amos del Valle o
Fedecámaras, esta Boliburguesía constituyen no solo una organización, sino el
único partido disciplinado, cohesionado y sobre todo armado, incluido en el, no
solo el ejército y las policías, en especial el CICPC, SEBIN y DIM, sino esos nuevos aliados como son las bandas
organizadas, los Pranes y los llamados Colectivos.
Este inmenso aparato
militar-policiaco-delictivo, ha culminado con “todos los honores” la ansiada Reforma del Estado iniciada en los
años 70-80’ del siglo pasado, dentro de la estrategia de la globalización del
capital financiero mundial de suprimir las soberanías nacionales, sustituirlas
por elites de tecnócratas, políticos, militares y delincuente forjando los
llamados Estados fallidos o delictivos, predominantes en el mapa geopolítico
mundial[14].
Mientras los militares y delincuentes
desde el gobierno y fuera de él, no encuentren resistencias reales de fuerza y de
verdadero poder en la calle, por parte de los trabajadores y asalariados, ellos
seguirán en su ofensiva de tierra
arrasada, de saqueo, de crímenes y violencia. Este es un principio elemental en
la lucha de clase y en la guerra: mientras no encuentres resistencia en tu
ofensiva, la debes continuar en todos los frentes. Por lo tanto, adelante con
el aumento de precios, de tarifas e impuestos, deterioro de los servicios
elementales de salud, agua, gas, aseo y electricidad, crecimiento de la
impunidad a todos los niveles y el robo, hiperinflación galopante, violencia de
todo tipo, especulación y de una verdadera anarquía permitida y propiciada.
Gobierno y oposición, policías,
militares, jueces, funcionarios públicos y delincuentes abusan, atropellan,
violan y matan a diestra y siniestra, convirtiendo a la sociedad venezolana en
el reino del delito y la impunidad, donde de hecho y derecho se ha convertido
al ciudadano común, al trabajador y asalariado en sujetos al margen de la ley.
Los nuevos Amos del Valle han erigido el
crimen, el robo, la estafa y sobre todo vivir del trabajo ajeno en las
verdaderas “virtudes ciudadana”. En pocas palabras la máxima ética del capital:
Vivir del robo, de no trabajar, del
engaño y la mentira, son hoy los verdaderos valores y moral dominantes en la
sociedad venezolana promovidos a diarios por gobierno y oposición.
¡Todo militar
en cualquier país del mundo es el administrador de la violencia del Estado
contra los trabajadores, cómo pueden estos esperar cambios y libertades de
quienes fueron educados, entrenados y pagados por el Estado para defender el
orden de la minoría dominante y garantizar la seguridad de sus negocios!
¡Solo en
manos de trabajadores, asalariados, estudiantes, clases medias esta la salida a
la crisis!
¡Ni mesías,
ni salvadores de la patria, en manos de cada trabajador y trabajadora, de cada
asalariado
y asalariada
está el futuro!
¡Sin claridad
de objetivos, seguiremos a la cola de los representantes y testaferros
políticos y militares, de “izquierda” y de derecha, del capital!
¡Una
nueva sociedad basada en el amor, trabajo y conocimiento no saldrá de una urna
de votación, de las palabrerías y mentiras de un caudillo o de las promesas de
un candidato electoral, será únicamente producto de la unión, organización,
conciencia y lucha de los trabajadores y asalariados contra el capital, su Estado y representantes
Pablo Hernández Parra
13 febrero 2016
[1] “PADRINO LOPEZ DIO GOLPE DE ESTADO Y ES
PRESIDENTE PARALELO”, 12/02/2016, http://trincheraderosas.blogspot.com/2016/02/padrino-lopez-dio-golpe-de-estado-y-es.html
“Un golpe de estado sin
resistencia de la población chavista”,09/07/2014
.http://www.aporrea.org/actualidad/a191284.html
[2] Los
hombres que mienten, inseguros y miedosos son histéricos, porque seducen y
actúan como si fueran los protagonistas de una obra y estuvieran en un
escenario, hacen creer una cosa que después es otra y luego, sin tener en
cuenta los sentimientos de sus víctimas, huyen y las abandonan sin una
explicación, con una actitud deshonesta y cobarde…Suelen ser muy atractivos,
simpáticos y amables, hasta que de pronto, cuando se dan cuenta que la persona
que cayó en sus redes desea que la relación crezca, se enfrían, y desaparecen
sin decir nada…La histeria es algo propio de la mujer, cuando se comporta en
forma seductora pero renuente a entregarse sexualmente, pero ahora es también
una característica masculina, del hombre que promete y no cumple.
http://psicologia-malenalede.blogspot.com/2011/03/histeria-masculina.html.Vease la histeria masculina.
[3] Vease http://prodavinci.com/blogs/que-dice-decreto-de-emergencia-economica-por-jose-ignacio-hernandez-g/
[6] No olvidemos que
para el capital todo es licito si genera ganancias y para un ejército y un
militar hacer la guerra, el saqueo, el asalto, el crimen son acciones “licitas y moralmente justas”, más
cuando en los considerandos para la creación de
CAMIMPEG el señor Maduro señala que con esta compañía no solo “se consolida Venezuela como una potencia
energética,… para generar la
suprema felicidad de nuestro pueblo, …sino que se asegura la Defensa,
Integridad y Soberanía de la Nación” Vaya muestra de hipocresía
y cinismo
[7] Salvo el artículo de Rosa Natalia arriba citado y
el del Ingeniero Sergio Sáez “Acabar con
PDVSA, o ganar tiempo”.Hasta hoy no conocemos otropronunciamiento.
[8] “Se
define las liberalidades como un acto a título gratuito, donde una persona
manifiesta su voluntad de disponer de uno o más de sus bienes patrimoniales, en
provecho de otro sin recibir nada a cambio y con la intención de enriquecer el
patrimonio del gratificado. Es decir, el simple hecho de dar un bien o varios
bienes a alguien sin recibir provecho alguno”.
http://lyspucmm.blogspot.com/2011/03/liberalidades.html
[10] La detenciones y
congelamiento de cuentas de personajes ligados a PDVSA y Corpolec, en EEUU, el
banco de Andorra, los sobrinos de la primera combatiente, los tanqueros de
PDVSA detenidos con droga, la estafa de ODEBRECHT, la estafa china, los turbios negocios con Cuba, Bielorrusia,
Argentina, Rusia, CADIVI, SITME, PUDREVAL, etc, etc, son hechos públicos y
notorios del saqueo cometido por la
Boliburguesía, especialmente los militares. Y ese “capital originario” está en
el circuito financiero internacional, a la vista de los organismos policiales y
jurídicos del gran capital
[11] El
susto que le metieron al pollo Carvajal en Curazao, lo dejaron como “el picado de macagua, que bejuco le para
el pelo”
[12] Sobre
el tema hemos escrito anteriormente: https://www.academia.edu/12848579/Una_introducci%C3%B3n_al_programa_de_Lorenzo_Mendoza
http://www.soberania.org/2014/03/03/las-declaraciones-de-vielma-mora-y-el-programa-de-transicion/
https://www.academia.edu/10048121/El_capitán_Vielma_Mora_y_su_posición_ante_la_crisis
https://www.academia.edu/10465609/Venezuela_2015_Un_golpe_de_estado_en_fri%C3%B3
http://www.soberania.org/2015/11/10/militares-verdaderos-hijos-de-chavez/
http://www.soberania.org/2015/08/12/izquierdas-y-derechas-del-capital-unidas-jamas-seran-vencidas/
[13] Léase los análisis y escritos de Julia E Sweig, mano derecha
de David Rockefeller y enlace con Fidel Castro desde los años 80 del siglo
pasado. . Secretaria para América Latina del todopoderoso Council on Foreign
Relations
https://en.wikipedia.org/wiki/Julia_E._Sweig.
http://www.cfr.org/cuba/council-fellow-julia-sweig-debunks-mythology-surrounding-birth-cuban-revolution/p4580
[14] Vease: http://fsi.fundforpeace.org/,
https://www.academia.edu/17187026/VENEZUELA_ESTADO_GOLPE_Y_GLOBALIZACI%C3%93N_1970-2015_
http://elordenmundial.com/geopolitica/el-indice-de-fragilidad-de-estados/
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