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jueves, 15 de abril de 2010
EDGAR JAIMES - EL PRINCIPIO DE LA SUBSIDIARIEDAD
Antes de indicar los elementos clave que conforman el Plan de Gestión Parlamentario (PGP) que expondré en sucesivos artículos, es fundamental explicar el Principio de la Subsidiariedad porque es la columna principal que sustentará dicho PGP. La subsidiariedad es la tendencia favorable que surge desde el poder del Estado hacia los poderes locales con el fin de promover y consolidar actividades socioeconómicas, por ejemplo proyectos productivos u obras de infraestructura rurales, periurbana y urbanas, con el propósito de fortalecer el desarrollo social e integral de las comunidades locales.
Esta definición está implícita en los principios constitucionales, uno de los cuales establece que: “Venezuela se constituye en un Estado democrático y social de Derecho y de Justicia…”). De allí que el Estado venezolano debe ser el resultado de un proceso asociativo, progresivo y posterior a otros órdenes constitucionales, por ejemplo el poder local a nivel comunal debe asegurar la provisión de bienes y servicios públicos a través de la participación de las de las organizaciones vecinales; a nivel parroquial se requiere de la participación de todas las organizaciones comunales; en el municipal de todos las organizaciones parroquiales y así escalonadamente hasta configurar los poderes locales en uno solo que es el del Estado.
El proceso que hace posible la expresión del poder del Estado en la solución eficaz y efectiva de los problemas prioritarios de las comunidades locales es la descentralización y transferencia de competencias del poder nacional a los estados, municipios, parroquias, barrios, urbanizaciones, sectores, comunas, cuadras, familia e individuos. De allí que lo fundamental de un orden social libre es el respeto de los derechos individuales para minimizar el riesgo de que algunos individuos sean decisivos en la definición del bienestar de otros, pero también, para generar un sistema de incentivos que permita una asignación eficiente de los recursos en beneficio de muchas personas.
En este contexto, el principio de subsidiariedad constituye la clave para dar coherencia a un sistema que fomente la libertad individual, permitiendo que las personas se organicen libremente y resuelvan sus problemas con autonomía e independencia con el apoyo del Estado, sin que medien controles o requisitos que sean diferentes o contrarios al interés o bienestar comunitario. Por ello, a medida en que las decisiones estén más cercanas de las personas, los riesgos de externalidades del gobierno son menores. Por lo tanto, al Estado le corresponde un ámbito de decisión pública limitado a la preservación de los derechos fundamentales y a la provisión de bienes públicos.
De allí la insistencia en defender la descentralización conquistada en gobiernos anteriores, ya que el gobierno actual ve a los municipios y las regiones como herramientas del Estado Central, erosionando las bases de la responsabilidad individual. Esta situación trae consigo dos efectos negativos: 1º) El deterioro de los vínculos y las relaciones solidarias entre las personas y 2º) La concentración de la toma de decisiones en pocos individuos.
Así, cuando la responsabilidad no radica en el nivel local y, por consiguiente, las respuestas a los problemas que allí surjan son dirigidas al gobierno central, se genera un incentivo a concentrar la actividad de demanda por regulación en el nivel central, generando un proceso creciente de concentración de la toma de decisiones entorno a dicho centro. A su vez, esto aumenta la demanda por capturar instituciones que implican la asignación de recursos desde el gobierno central. De esta forma, la profecía se auto-cumple: el gobierno central distribuye recursos a entidades pasivas que, dependiendo de las contingencias, demandan periódicamente recursos del gobierno, lo cual confirma el carácter central de dicho nivel.
Por eso hay que insistir en la libertad individual, en informar adecuadamente a las personas, y al estar debidamente informadas, exijan transparencia y rendición de cuentas a sus autoridades. Con esto terminaríamos con un flagelo que nos corroe que es la corrupción impune.
En resumen, queremos un Estado que cumpla su papel de tutor del bien común; que cumpla con eficiencia sus tareas en relación con el principio de subsidiaridad, elemento esencial del sistema de economía social de mercado.
Edgar Jaimes (*)
(*) Profesor Titular Jubilado del NURR-ULA, Trujillo.
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Edgar Jaimes
miércoles, 14 de abril de 2010
Otto Gebauer: “Para mí Lucas Rincón dijo la verdad”

Entrevista realizada a Otto Gebauer, por Sheyla G. Urdaneta
para La Verdad, Maracaibo, el 11 de abril del 2010.
web@laverdad.com - Sheyla G. Urdaneta - Maracaibo - 11/04/2010 00:01 11
(No negocia)
Le pidieron que cambiara su versión de los hechos
y que dijera que el presidente Chávez estaba dispuesto
a morir por el pueblo. Se negó.
Hoy está preso desde hace cinco años
en la cárcel de Ramo Verde y afirma que pasa
las 24 horas luchando “contra esta dictadura".

Otto Gebauer, el capitán que vio llorar al Presidente
recalca que Lucas Rincón dijo la verdad
El 11 de abril Chávez lo que se quería era ir para Cuba
Tiene una sentencia de 12 años, seis meses 22 días y 12 horas. Lo detienen por primera vez el 10 de noviembre de 2004, luego le otorgan beneficio de régimen abierto el 13 de marzo de 2009 y dos meses y 13 días después una comisión lo busca, lo saca “a golpes” y lo devuelve a Ramo Verde, sitio donde cumple la pena que le impusieron.
A Otto Gebauer lo mantienen preso por “la complicidad en el delito de la privación ilegítima de la libertad de Hugo Rafael Chávez Frías los días 11, 12 y 13 de abril de 2002 y por el delito de insubordinación”. Ni su esposa Ana Mercedes de Gebauer “ni ningún jurista” le ha podido explicar porqué su pena, como supuesto cómplice de estos delitos, “es cuatro veces la pena de quien está sentenciado como autor, culpable y responsable de estos hechos”.
Tiene 41 años y una hija de ocho. Asegura que antes del 11 de abril jamás tuvo contacto directo con el presidente Hugo Chávez. Su trabajo en la Fuerza Armada estaba relacionado con el área de inteligencia. Le asignaron conformar una mesa de trabajo en la Disip y apuntó que sería colaborador, pero que no quería estar en la Policía Política.
De acuerdo con sus afirmaciones, Hugo Chávez renunció a la presidencia de Venezuela y quería irse a Cuba. Su historia de los hechos denota que bajo esa condición, el presidente tomó la decisión. Responsabiliza al General Efraín Vazques Velasco de que en menos de tres días Chávez Frías fue ex presidente y luego presidente. “Le endoso la responsabilidad a quien era el más antiguo en ese momento del componente militar, que era el general Efraín Vazquez Velasco, porque era el oficial de más alta graduación”.
A los militares al mando de la situación en esos días de abril los cataloga como “indisciplinados. Allí faltó toma de decisiones. Cuando uno lee lo que pasó y cómo actuaron los militares yo digo, estos parecen los osos revoltosos”.
Recuerda paso a paso lo que sucedió esos tres días. En ocasiones habla en tercera persona. Desde su celda en Ramo Verde dice que está “las 24 horas peleando contra esta dictadura desde todo punto de vista”. Rechaza que cada 11 de abril el Presidente cuente una historia diferente de lo que sucedió. “Otto Gebauer únicamente prestó el servicio. Estuvo allí y te puedo garantizar que mientras estuvo Otto Gebauer se les respetaron los derechos al teniente coronel Hugo Rafael Chávez Frías, ex presidente de la República de ese entonces. Porque él en ningún momento manifestó que era el Presidente y por el contrario en la noche le dijo al capitán Blondel que le recordara al coronel Rodríguez Salas, que una de las condiciones de su renuncia era que lo sacaran para Cuba y fue lo que mandó a pedir”.
Otto Gebauer vio llorar a Chávez frente a un televisor mientras los medios retransmitían los hechos del 11 de abril. Recalca que “cuando uno dice la verdad uno tiene por qué temer a nada”. Ya tiene cinco años detenido y apunta: “No me doblego. No negocio con estos malandros. No tranzo, ni me repliego".
-¿A Hugo Chávez lo secuestraron, como él dice, los que estaban al frente de lo que sucedió el 11 de abri?
- La palabra secuestro no cabe allí. Chávez se presenta ese día en la comandancia general del Ejército ante una petición del cuerpo de generales, para formalizar su renuncia personalmente ante lo que había dicho Lucas Rincón. Allí, tengo entendido -yo no estuve allí-, pero lo que tengo entendido es que se presentó una discusión entre los generales. El general más antiguo era Efraín Vázquez Velasco que era el comandante general del ejército y se determina que Chávez debe ser presentado ante la justicia con motivo de esclarecer los muertos ocurridos el día 11 de abril. Se decide entonces que en vez de permitírsele que se fuera de Venezuela, rindiese cuentas.
El general Vasquez Velásco ordena que se lleve al 35 regimiento de Policía Militar, que está en Fuerte Tiuna, y allí Chávez es recluído. Eso fue el día 12 de abril como a las 6.00 de la mañana. Yo me presento a eso de las 8.30 por orden del coronel Rodríguez Salas que era el jefe de la custodia y de la seguridad del señor Chávez. En el lugar estaban dos fiscales militares del Ministerio Público. El fiscal general militar las manda para constatar el estado físico del señor Chávez y el sitio de reclusión y aparte de eso, dicho por la misma fiscal militar, ellas fueron a notificar de la imputación de la cual sería objeto Hugo Rafael Chávez Frías.
- ¿Cuál era la imputación?
- No la sé. Ella habló de la imputación, más no de los delitos que se le iban a imputar. Ese día se levantó un acta donde se constató que estaba en buen estado de salud, en un sitio de reclusión acorde a su estatus y a su condición y que próximamente iba a ser presentado ante la justicia militar con la finalidad de determinar el sitio de reclusión.
- ¿Chávez renunció?
- Primero, la conducta de Hugo Chávez ese 12 de abril ante mi persona. Llegan las fiscales y levantan un acta y no le dan el estatus de Presidente de la República. Segundo, nunca, en ningún momento manifestó que era el Presidente de la República y que por lo tanto debía recibir el trato de presidente, es decir, no tenerlo en una habitación bajo una seguridad. Es más, cuando llegó a la Policía Militar ni honores le rindieron. Entonces todos esos son indicios. Tercero, la noche antes del traslado le dice al capitán Carlos Blondel que recuerde que una de las condiciones de su renuncia era que lo sacaran para Cuba. No me dijo que había renunciado, pero a Blondel le dijo que recordara al coronel Rodríguez Salas que una de las condiciones de su renuncia era que lo sacaran para Cuba y fue lo que mandó a pedir. Eso me hacía deducir que había renunciado. Aparte de eso, el mayor Suárez Chourio, que ahorita es coronel y jefe de su seguridad, ese día se fue de vacaciones. El general Vietri Vietri, que en ese momento era jefe de la Casa Militar, cuando yo lo llamé y hablé con él porque le estábamos pidiendo una ayuda para Chávez me dijo: Ya yo no trabajo para ese señor.
- ¿Entonces el ex ministro Lucas Rincón dijo la verdad?.
- Yo digo en el libro de “Yo lo vi llorar” que la cobardía de Lucas es proporcional a su tamaño. Lucas es muy alto. Lucas para mí dijo la verdad. De hecho él se fue inmediatamente después de la alocución esa en la que dijo que se le había pedido la renuncia la cual aceptó. Salió de Fuerte Tiuna. Él nunca se acostó a dormir ni se acostó con dos granadas ni con tres. Nada de eso. El se fue pa'l zipote.
- ¿A Chávez lo iban a matar?
- Jamás. De hecho, tengo estudios en Derecho Internacional Humanitario y a mí me designa para la comisión el general José Esteban Godoy Peña, general de brigada del Ejército, quien era el director de los derechos humanos de la Fuerza Armada Nacional y en todo momento la orden fue: Garantizar su integridad física y el respeto a sus derechos humanos. A Hugo Chávez se le permitió un teléfono en varias oportunidades. El hizo uso del teléfono celular del coronel Rodríguez Salas que es quien lo recibe.
- ¿Por qué Chávez lloró? ¿A qué le tenía miedo?
- Yo creo que esa sería una pregunta que el debería responder. Al Hugo Chávez que yo vi demacrado y llorando fue viendo el televisor cuando empezaron a pasar las escenas de los muertos de todos los hechos violentos que habían sucedido el día anterior. Un Chávez muy reflexivo, muy quebrado emocional y anímicamente. En una oportunidad manifestó que tenía miedo. Me imagino por todo ese cúmulo de situaciones. Tal vez culpa. Temor a lo que le venía. Entonces eso generó ese cuadro patético que observé ese día en Hugo Chávez, que me llevó a meterme en este embrollo. Porque cuando ellos buscan que yo cambie mi versión del Chávez que yo vi, yo digo bueno que eso fue lo que vi y no lo puedo cambiar porque eso fue lo que sucedió.
- ¿Su desgracia comienza cuando usted vio a Chávez llorar?
- Sí y continúa cuando yo me niego a cambiar la versión de los hechos del 12 de abril, de todo lo que presencié no solamente en la policía militar, sino allá en La Orchila. El general de división López Hidalgo que era inspector general del Ejército y que después me enteré que lo habían nombrado presidente de la comisión que investigaría los sucesos del 11, 12 y 13 de abril dentro de las Fuerzas Armadas, me llaman a mí y me dicen que colabore, que yo debo colaborar más.
Eso fue después de la sentencia del 14 de agosto del 2002 cuando el TSJ dictaminó que no hubo golpe de estado, sino vacío de poder. Cuando absuelven a todos esos generales, automáticamente ellos arremeten contra los oficiales subalternos que estábamos implicados en esos hechos. Me imagino y deduzco de eso que era para buscar que nosotros ante el temor de las imputaciones, de las acusaciones y todas las retaliaciones que venían por esos hechos, nosotros acusáramos a los generales.
- ¿Qué sucede luego?
- Ellos me llaman a mí después de la sentencia. López Hidalgo y los otros coroneles me dicen que yo debo colaborar más y mi respuesta fue: yo he colaborado hasta ahora. A mí me han llamado y yo he dado mi declaraciones y todo lo que me han preguntado yo he manifestado tal cual ocurrió para esclarecer los hechos. Entonces me dice: Nosotros necesitamos que usted nos diga que el 11 de abril habían m
ontado un golpe de estado, que al Presidente lo querían matar y que el presidente estaba dispuesto a morir por el pueblo. La respuesta mía en ese momento fue: Con todo respeto, si hubo un golpe de Estado montado eso no lo puede responder el capitán Gebauer, porque un capitán no da golpes de Estado. Si Chávez estaba dispuesto a morir por el pueblo o no, yo no vi eso, porque el Chávez que yo vi fue el que se quería ir para Cuba. Allí me dijo capitán entonces usted está botado y va preso.
- ¿Qué hay que hacer para que en Venezuela se respete la Constitución y haya separación de poderes?
- Las constituciones tiene los artículos 350 y el 333. Pero te voy a decir, la única estrategia que hay en un país que está bajo una dictadura es que el pueblo tiene que arrecharse, tan sencillo como eso.
De cara a la candidatura
- ¿Usted está en la lista de los presos políticos que quieren optar a candidaturas para la Asamblea Nacional. Cuáles son sus propuestas?
- Otto es un venezolano que está las 24 horas peleando contra esta dictadura desde todo punto de vista. Aquí estamos ya hace cinco años y no me doblego, no negocio con estos malandros, no tranzo ni me repliego. Aquí hay que mantenerse en la pelea. La pelea tiene que ser en todos los campos en el político, en el económico y en el social. Esta es una de las formas de acción si hace falta. Hay que tener claro una cosa, que para vencer debe existir la unidad por sobre todo, no porque Chávez sea mayoría sino porque esto es una dictadura y tiene secuestrado los poderes.
- ¿Usted lloró cuando lo pusieron preso?
- No lloré. Le dije a Ramírez Espósito, jefe de investigaciones de la DIM cuando me metieron preso el jueves 28 de mayo de 2009, cuando esto caiga coronel, usted y su jefe van a rendir cuentas ante la justicia, téngalo por seguro.
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Otto Gebauer
domingo, 11 de abril de 2010
ANTONIO SÁNCHEZ GARCÍA - EN TORNO AL 11 DE ABRIL

Pues en rigor ésa es la disyuntiva: ¿dictadura o democracia? ¿Legitimación de un Estado forajido o retorno a la democracia? La cuestión fue y seguirá siendo de una claridad meridiana: desde el 11 de abril de 2002 vivimos un estado de excepción. Aún no se resuelve el enfrentamiento existencial que arrastramos desde entonces. ¿Se resolverá mediante una transición pacífica y electoral a partir de un cambio en la correlación de fuerzas?
"Para quienes no tenemos creencias,
la democracia es nuestra religión."
Paul Auster
1
La teoría del estado de excepción[1], desarrollada por Carl Schmitt nos provee del más certero aparato conceptual para comprender la situación de excepcionalidad y sin duda la crisis más prominente vivida en estos últimos once años de excepcionalidad: la colosal rebelión popular del 11 de abril. de 2002. Una sociedad pasa a un estado de excepción cuando su legitimidad, sus instituciones y su juridicidad se ven suspendidas sine dia por causa de hechos extraordinarios. Nos referimos al momento en que una sociedad queda momentáneamente a la deriva ante la ausencia de legitimidad y la quiebra de los fundamentos éticos y jurídicos del Poder. Exactamente lo que sucediera el 11 de abril, cuando debido a las circunstancias de Puente Llaguno, el alto mando pidiera la renuncia del presidente de la república – “la cual aceptó” - y pusiera sus cargos a la orden de las nuevas autoridades.
Un hecho imposible de satisfacer, pues el país se encontraba huérfano de toda autoridad. Pues independientemente de lo establecido en una Constitución cuya vigencia se encontraba suspendida de facto, no existían ni podían existir tales autoridades. Esas nuevas autoridades, desaparecidas todas las instancias regladas por la Constitución, debían imponerse mediante un ejercicio inédito en la historia de la república democrática: el de la imposición y establecimiento de una nueva soberanía.
Era, en efecto, el momento preciso para que dicho estado de excepción fuera resuelto. Quien tuviera la capacidad de resolverlo, esto es: IMPUSIERA un nuevo poder: ése sería el soberano. Incluso imponiendo mediante la fuerza legítima del Estado el cumplimiento de las normas pautadas en la Constitución para un caso de excepción como el que entonces se viviera. Como lo dice la primera frase del escrito más importante de Carl Schmitt: “soberano es quien resuelve el estado de excepción”. Su legitimidad es un acto legítimo en sí mismo, no derivado. Es fundante, no consecuente. La aparente contradicción entre esa nueva vida que busca expresarse y el marco institucional suspendido sine dia por la excepcionalidad de las circunstancias se resuelve por vía de la acción misma: la decisión soberana. Una situación intrínsecamente contradictoria, pero inevitable: la legalidad de una ilegalidad, la emergencia de una nueva realidad que nace de entre las ruinas de la que desaparece. El futuro que se introduce en el presente, incluso siguiendo el acierto hegeliano: la violencia como partera de la historia.
Una violencia especular, metafórica, absolutamente inerme, pero de una gigantesca capacidad disuasiva: la mera exhibición de una fuerza popular como no se la viera nunca antes en la historia de Venezuela. Contra la que un régimen deslegitimado actuaría derrochando el máximo atributo del poder establecido: decidir del derecho de vida o muerte de sus ciudadanos. En el caso: ordenando que francotiradores al servicio del régimen asesinaran a mansalva una veintena de ciudadanos, honrados luego de superada la crisis de excepción como héroes mientras los auténticos héroes eran condenados a treinta años de cárcel.
Es a través de la acción de tal soberano, capaz de ser fiel expresión de esa fuerza fundante de derecho, que se hubiera debido crear un nuevo orden e introducir en el corpus jurídico, la nueva juridicidad, y en la sociedad misma, un nuevo protagonismo histórico. Más aún en el caso que nos compete, en el que se intentaba recuperar la legitimidad democrática violada por un acto brutal cometido consciente y manifiestamente por el mandatario que dejara el Poder motu proprio. Como ha quedado suficientemente consignado por documentos gráficos y el testimonio de todos los protagonistas. Así una patraña jurídica y conceptual montada cinematográficamente a costos dignos de las Mil y Una Noches y reiterada hasta la saciedad por un aparato partidista y mediático inescrupuloso pretendan lo contrario.
El hecho político, histórico y jurídico cierto es que el 11 de abril se vivió un estado de excepción, se suspendió por fuerza de los hechos la vigencia de la Constitución, el Poder cayó en la acefalía y sólo la imprudencia, la pusilanimidad y la incapacidad existencial de los protagonistas para asumir y llevar hasta sus últimas consecuencias la decisión de fundar una nueva soberanía mediante la fuerza de los hechos impuso la necesidad de traicionar la voluntad popular regresando al status quo ante bellum. En la circunstancia, se confirmó de manera paradigmática la falencia congénita de sociedades liberales en crisis – la confusión e ineptitud de una dirigencia política que hizo honor de aquel comportamiento propio de “una clase discutidora” denunciado por Donoso Cortés: postergar sine dia la decisión crucial y dejarla en manos del sector más radical del ejército, fiel a Hugo Chávez. En el caso del vacío de Poder creado a partir de lo sucesos del 11 de abril esa pusilánime dirigencia alternativa que no supo decidir llegó al extremo de renunciar incluso al derecho a establecer la verdad. La comisión de la verdad exigida por la sociedad civil e impulsada por la OEA y el Centro Carter jamás sesionó. Hasta el día de hoy: a una década de los sucesos aún se nos niega a los venezolanos el derecho a establecer de una vez por todas la verdad del 11 de abril.
2
El 11 de Abril reproduce así, en la impotencia del tirano, que renuncia, y en la incapacidad de decidir por parte de quienes se la exigen, la clásica situación retratada por Walter Benjamin en su gran obra, Origen del Drama Barroco Alemán, dedicada a estudiar la impotencia política del soberano en el siglo XVII: “Se trata de la incapacidad para decidir que aqueja al tirano. El príncipe, que tiene la responsabilidad de tomar una decisión durante el estado de excepción, en la primera ocasión que se le presenta se revela prácticamente incapaz de hacerlo” (Origen del Drama Barroco Alemán, página 56). En cuanto al soberano, no decide por enfrentarse a una situación inédita: “pues si, en el momento en que el soberano despliega el poder con la máxima embriaguez cae en el estado correspondiente a su pobre esencia humana”. ¿Pedro Carmona Estanga?
Una situación en extremo paradójica, pues el máximo despliegue de poder exhibido por las masas populares que ponen un millón de combatientes frente a Miraflores, coincide con su máxima impotencia decisoria.: un gobierno de utilería. La historia ha descorrido el telón para que entre en escena el nuevo protagonista e inaugure un nuevo ciclo histórico. La absoluta orfandad de un liderazgo a la altura de las circunstancia permite la transmutación de un parto de soberanía en sacrificio ritual de un feto muerto. Venezuela arrastra esa primera gran frustración histórica. El resultado ha sido la parálisis y la degradación de la capacidad política de su dirigencia.
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Vivimos desde entonces las circunstancias derivadas de la ausencia de un factor capaz de resolver el estado de excepción sufrido durante los sucesos del 11 de abril. Vacío de Poder, le llamaron los constitucionalistas. Ante la falta absoluta de quien asumiera la responsabilidad histórica, militar, política, existencial de la crisis resolviendo el impasse, y el horror al vacío y la desintegración puestos de manifiesto por la incompetencia de quienes usurparan el papel de un auténtico soberano, la historia dio un paso atrás y la sociedad retrocedió al statu quo ante bellum, reponiendo en el cargo a quien había perdido factual, real, manifiestamente toda legitimidad.
El 11 dejó Miraflores un presidente que, por ese mismo acto, perdía su legitimidad. El 13 regresó una figura sin legitimidad alguna, un fantoche. Que auxiliado por Fidel Castro y con la venia de la nueva y la vieja izquierda latinoamericana se convertiría en el dictador de nuevo cuño que busca su entronización vitalicia. Es la situación que vivimos desde entonces. El carácter fraudulento de su legitimación del 15 de agosto – otro simbólico 11 de abril, con iguales resultados - no ha terminado por resolver esa crisis: antes bien, la ha agravado. Tampoco su derrota del 2 de diciembre y el torpe intento por remediarlo en el plebiscito de febrero. El estado de excepción se ha convertido en norma y la legitimidad ha asumido carácter estrictamente simbólico, metafórico, ilusorio. Venezuela se ha partido en dos: la que detenta el Poder al margen de la Constitución y legisla para establecer una imaginaria dictadura proletaria, y la absolutamente mayoritaria que le da la espalda y espera el momento propicio para derribarlo.
La parte mayoritaria , de creer en todas las encuestas, y sin duda la de mayor jerarquía específica de nuestra sociedad, no le reconoce legitimidad alguna. Espera por una nueva ocasión de excepcionalidad extrema, posiblemente provocada por la negativa del régimen a reconocer su derrota electoral, para resolver la crisis de raíz, abriendo la historia hacia un nuevo tiempo. Mientras quien usurpa el cargo espera resolver su transitoriedad convenciendo a la sociedad civil de respaldarlo electoralmente, mediante la expresión consensuada de las mayorías y dotando así de relegitimación a un régimen intrínsecamente ilegítimo, “revolucionario”, espurio. Asunto altamente problemático, dado el estado de virtual rebelión civil – incluso de naturaleza electoral - que caracteriza a la voluntad ciudadana contra esa “revolución”, por una parte; y la decisión inquebrantable de quien ejerce el Poder de no permitir un traspaso de poderes que revierta en 180 grados su voluntad transgresora, falsamente trascendente, “revolucionaria”.
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Ese es el auténtico significado de todas las mediciones electorales que tuvimos y tengan lugar en el futuro: una lucha tenaz de vida o muerte por la defensa o la destrucción del sistema de libertades y el estado de derecho. Puesto seriamente en duda por la clarinada de excepcionalidad del 4 de diciembre de 2005, cuando nueve de cada diez venezolanos desconocieran el acto de legitimación electoral y se negaran a convalidarlo con su presencia en las urnas. Un hecho objetivo de inmensa trascendencia que perdió toda significación política al no encontrar, una vez más, un liderazgo capaz de asumirlo y continuarlo hasta sus últimas consecuencias.
No se tratará, pues, de elecciones corrientes dentro de los límites de la normalidad institucional, como en los casos de todas las elecciones presidenciales, parlamentarias o edilicias que están ocurriendo en América Latina. Se trata del intento por obtener legitimidad de parte de quien no la posee o resolver la grave crisis existencial que vive la república recuperando una auténtica legitimidad, por ahora nacida de las urnas. Mientras el régimen insiste en dichos eventos bajo su regimentación a la búsqueda de legitimación, la oposición debiera participar plenamente consciente del estado de excepción que vivimos. Y de que en juego no están unos cargos, ni siquiera una asamblea, sino la República. Sea imponiéndose electoralmente – hecho inmensamente dificultoso sin el cumplimiento por parte del régimen de las condiciones electorales exigidas por la oposición – sea volviendo a aflorar en toda su crudeza el estado de excepción latente en que vivimos.
Pues en rigor ésa es la disyuntiva: ¿dictadura o democracia? ¿Legitimación de un Estado forajido o retorno a la democracia? La cuestión fue y seguirá siendo de una claridad meridiana: desde el 11 de abril de 2002 vivimos un estado de excepción. Aún no se resuelve el enfrentamiento existencial que arrastramos desde entonces. ¿Se resolverá mediante una transición pacífica y electoral a partir de un cambio en la correlación de fuerzas? ¿Contribuirán las elecciones del 26 de septiembre a descorrer el velo e inaugurar una fase superior del enfrentamiento? ¿Permitirá el gobierno que se lleven a cabo si vislumbra su derrota? ¿La aceptará de buen grado si la victoria popular es irrebatible? ¿Permitirá el pueblo que se le escamotee su voluntad democrática? ¿O decidirá asumir su rol supremo, el del soberano, expulsando del poder al usurpador mediante los medios extra parlamentarios que la Constitución le faculta, incluso si ella, la Constitución, se encuentre suspendida de facto?
Esas son las preguntas cruciales que debemos responder. Hoy, 11 de abril, es una buena ocasión para formulárselas.
sanchezgarciacaracas@gmail.com
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Antonio Sánchez García
LUIS MARÍN - EXPEDIENTES SECRETOS
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El principal desafío que plantea el proceso penal venezolano actual, en particular, lo que concierne a la judicialización de la persecución política, es que los indiciados no saben de qué se les acusa. En Venezuela cualquiera puede ser detenido con el pretexto más rocambolesco y luego imponerle la carga de adivinar cuáles sean las verdaderas razones de la detención, porque resulta evidente que no son las que el régimen les impute. Igual puede ser liberado, siempre en virtud de un cálculo político.
La consecuencia inmediata es la indefensión, porque nadie puede contestar apropiadamente si no conoce la acusación, ni cuáles puedan ser sus fundamentos para poder desvirtuarlos; pero lo peor es encontrarse luchando contra molinos de viento, contestando acusaciones postizas que a veces ni siquiera revisten carácter penal.
Un caso emblemático, no sólo por ser el más reciente, sino por la temeridad que implica para poner a prueba este modus operandi, es el de Oswaldo Álvarez Paz. Se le acusa de “conspiración”, pero la base de la acusación es su participación en un programa de televisión. ¿Qué conspiración puede ser esa que se realiza ante unas cámaras, a la vista del público?
Pero además, es el único detenido e indiciado, siendo que la configuración del delito exige el concurso de varias personas; pero el gobierno ni siquiera se ha preocupado en insinuar que haya otros implicados, ni necesita hacerlo y la Fiscalía tampoco requiere a nadie más. Es una conspiración de una sola persona.
Pero si de algo puede ser acusado OAP es de ser conservador, alguien que nunca en su larga vida política ha pretendido “cambiar la forma republicana” de la nación, todo lo contrario, lucha por conservarla. En cambio los comunistas cubanos y sus agentes criollos sí se han pasado la vida conspirando para destruir la forma republicana que se ha dado la nación, para imponer un régimen castro-comunista, totalitario, militarista y policial, como el de Cuba.
Las otras supuestas acusaciones no son nada mejores: difundir información falsa, siendo que hacía comentarios sobre asuntos del dominio público y que toda la prensa comenta, incluso en términos más duros y directos que OAP; pero también públicas estricto sensu, porque cursan por ante tribunales españoles.
Por último, causar una situación de pánico y zozobra en la población, sin que se pueda mostrar una sola persona en ese estado por causa de sus declaraciones, aunque sí por causa de su detención.
Esas no son razones que justifican la detención de OAP, ni existe ningún caso penal, ni nada que pueda resolverse jurídicamente. El problema es enteramente político, por lo que, a falta de explicaciones, la ciudadanía se ve obligada a especular sobre cuáles puedan ser las verdaderas razones de su detención y que significación pueda tener en el terreno político.
Un rasgo pintoresco es que los corifeos gubernamentales declaran a todos los medios nacionales e internacionales que OAP habría incurrido en “vilipendio” y que no es posible que alguien aparezca vinculando al comandante en jefe con la guerrilla y el narcotráfico impunemente. Pero no hay ni un periodista que riposte que esa no es la acusación que cursa la Fiscalía, que además requeriría instancia de la parte supuestamente agraviada, lo cual no ha ocurrido, ni ocurrirá.
¿Cómo es posible que se intenten acciones judiciales en un sentido y a la vez se orqueste la propaganda en otro completamente diferente? Probablemente porque se piensa que este último argumento es más digerible hacia “las masas”, que al fin y al cabo, no entienden mucho de los intríngulis judiciales.
Pero también da pié para pensar qué es lo que se discute internamente y cuáles pueden ser las justificaciones oficiales para la medida, ya no de cara a las masas sino hacia “el partido”, que es otra cosa y que nos conduce a quienes sean los artífices de la estrategia política.
INDICIOS. El ejército cubano de ocupación, sus servicios de inteligencia y el G2 no se comportan en Venezuela de manera distinta a como lo hacen en Cuba. Su sello profesional es el mismo: el secretismo, característico de toda la burocracia comunista y la irresponsabilidad ante el público, puesto que no están obligados a rendir cuentas de sus acciones a nadie, salvo a su línea de mando, que conduce en última instancia a la familia Castro.
Esta conducta es perfectamente consistente con la situación interna de su país, en vista de que los cubanos no tienen derechos, no pueden reclamar nada y carecen de mecanismos para intentar acciones contra ese Estado patrimonial. Pero todavía causa problemas afuera, mientras exista la ilusión de poseer medios de defensa contra los abusos oficiales, la que irá desapareciendo en la medida en que sea abolida la república y sea sustituida por un estado absolutista.
Debe recordarse la arrogancia de Castro ante sus secuaces del ALBA corrigiéndoles que no había que decir cuántos barriles de petróleo recibía Cuba, sino que bastaba decir que recibía “lo suficiente”, sin detalles, como si aquello fuera dar información relevante al enemigo.
Lo que no les pasa por la cabeza a estos dictadores es la obligación de rendir cuentas al público, porque no manejan un patrimonio personal; el que otros países se enteren es una consecuencia del mismo concepto de “políticas públicas”. Pero lo que no pueden hacer es, con el pretexto de que otros no se enteren, no informar a sus propios ciudadanos, que pasan a ser súbditos ignorantes de lo que hacen en su propio país y de cómo se invierten sus recursos.
Asimismo en Venezuela la administración se hace cada vez más hermética, los funcionarios no se sienten obligados a rendir cuenta a nadie de su gestión y al contrario, algunos han sido destituidos de sus cargos por la única causal de dar declaraciones a medios de comunicación social.
El principio de que la publicidad es la regla y la confidencialidad la excepción ha sido sustituido por su contrario, el secreto es la regla, ningún funcionario está autorizado para informar nada respecto del servicio que presta, incluso, el vector de servicio ya no apunta al administrado sino al jerarca, no le sirven a un contribuyente en principio libre e igual, sino al comandante en jefe.
¿Con base en qué ley Ramiro Valdez se presentó en Venezuela calzando uniforme, rango militar, voz de mando y conservando su cargo de vicepresidente del consejo de ministros?
De acuerdo con la Constitución, para ser ministro se requiere ser venezolano por nacimiento; pero este señor comanda, interviene en la administración de servicios públicos al lado de Alí Rodríguez Araque, sin cualidad alguna para hacerlo. Y esta relación no es nueva. Se remonta a los años sesenta, cuando éste era guerrillero y aquel coordinaba la invasión de Venezuela por Machurucuto.
Hoy se levanta un monumento en esa playa en homenaje a aquellos cubanos (con lo que los militares venezolanos que los combatieron quedan en ridículo) pero lo más importante es notar que los invasores cubanos resultaron victoriosos. Ramiro Valdez comanda una fuerza armada desplegada y tiene autoridad territorial, es decir, que ejerce soberanía.
Es un principio de Derecho Internacional Público que la ocupación se configura con los actos de gobierno de la fuerza ocupante: la administración de los servicios y el mantenimiento del orden públicos. Es irrelevante un acto de capitulación formal de las FFAA del país ocupado porque se entiende, en la llamada ocupación pacífica, que existe un tácito consentimiento.
Precisamente, han sido ciudadanos de origen cubano, Otto Reich y Carlos Alberto Montaner, quienes advierten desde el exterior que OAP es un preso de las fuerzas cubanas de ocupación, prisionero sui generis de una guerra de cuarta generación.
Desde este punto de vista, lo único que se puede hacer políticamente en Venezuela es levantarse contra la ocupación cubana.
PRUEBAS. La Audiencia Nacional de España se las verá difícil para constatar los presuntos nexos de las FARC, la ETA y el régimen venezolano. Por ejemplo, que la viceministra de tierras, adjunta del hoy vicepresidente de la República, es cónyuge de un etarra en proceso ante ese honorable tribunal; así como dar con expedientes de solicitudes de extradición de etarras rechazadas por el TSJ.
Con algo de fervor histórico, buscarían los periódicos “Punto en Domingo”, de mediados de los setenta, en que publicaban enjundiosos artículos muy ilustrativos sobre la causa de ETA. Esta era la edición dominical del periódico Punto, órgano del Movimiento Al Socialismo (MAS), dirigido por Eleazar Díaz Rangel, hoy director de Ultimas Noticias y vocero periodístico más connotado de la dictadura.
La historia de ETA en Venezuela es larga, pulula en lugares tan clandestinos como las tascas de la Plaza Candelaria, que exhiben la Ikurriña y las opiniones políticas de dueños y parroquianos se gritan a voz en cuello, como corresponde a todo vasco que se aprecie.
Podrían ver en la Televisión Española, como hemos visto nosotros con sorpresa, a viejecitas lamentándose de que los asesinos de sus esposos, hijos, nietos, según el caso “están dándose la gran vida en Venezuela”. ¡La Televisión Española es un órgano del gobierno de España!
Más difícil es dar con rastros de las FARC, por ejemplo, para encontrar el busto en honor de Manuel Marulanda, alias Tiro Fijo, develado en la parroquia 23 de enero, la más populosa de Caracas. Constatar en la prensa la participación del entonces alcalde de Caracas, Freddy Bernal, en aquel acto solemne. Se puede acompañar una de esas romerías que hace el Partido Comunista para llevarle ofrendas en las efemérides; o bien asistir a los mítines del PUSV y ver las franelas estampadas con la cara de Raúl Reyes que ostentan los asistentes.
Enterarse de que Rodrigo Granda, el canciller de las FARC, fue capturado aquí, siendo vecino del mayor Francisco Ameliach, para entonces presidente de la asamblea nacional. No es raro que esposa, hija, chofer y escolta desaparecieran como por arte de magia, sin explicaciones. No, lo raro es que el oficial de la Guardia Nacional que lo capturo fue procesado por “traición a la patria” y todavía está preso, mientras que Granda se pasea por el mundo con su cargo de canciller.
Es demasiado arduo hacer una relación de todos los comandantes de las FARC que viven en Venezuela y son habitué del palacio, e innecesario, porque salen en las fotos de sociales, baste un solo dato adicional.
En conferencias internacionales ante testigos de excepción como Lula Da Silva, Michelle Bachellet, Cristina Kirchner, Rafael Correa, Evo Morales, Daniel Ortega y consortes, el comandante en jefe ha declarado que si Colombia hiciera en Venezuela lo que hizo en Ecuador, les manda unos Sukhoi, en fin, habrá guerra.
Que Colombia haga en Venezuela lo que hizo en Ecuador es posible, sí y sólo sí, aquí hubiera campamentos como aquél de Raúl Reyes.
El socialismo quiere imponer su verdad ficticia; para quien no la crea, la cárcel o el manicomio.
Luis Marín
11-04-10
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Oswaldo Álvarez Paz
CPT - ¿DÓNDE ESTÁ Y QUÉ SIGNIFICA EL 11A-02?

Cátedra Pío Tamayo
Centro de Estudios de Historia Actual
IIES / FACES / UCV
CONVERSATORIO
OCHO AÑOS DESPUÉS
¿DÓNDE ESTÁ Y QUÉ SIGNIFICA
EL 11A-02?
Objetivo: Esta conversación quiere apuntar no sólo hacia el examen del aún enigmático acontecer del 11/ 14 de Abril del 02 sino también hacia otro foco del mayor interés: revisar críticamente la trayectoria del evento con la idea de precisar en qué punto se halla en la actualidad.
¿Se puede limitar la consideración a debatir si fue Vacío de Poder o Golpe de Estado? ¿Estaba o no planteado un mundo de crisis que conformó un movimiento de protestas de calle dirigidas a lograr la sustitución del mando-poder?
¿Resulta o no elemental que el régimen tomara las 'providencias del caso? ¿Sigue vigente el montaje golpista del 11A-02?
¿Tiene asidero la tesis que mantiene que el llamado 'proceso revolucionario' es uno antes y después del 11A-02? ¿Hasta entonces llegó 'la revolución pacífica'? ¿Se inicia en ese momento la planificación para enfrentar la viisión y plataforma democrática con el 'Socialismo Nuevo' o del siglo XXI?
¿Comienza a funcionar en esa oportunidad la unidad Cuba-Venezuela que termina en la creación de VENECUBA como la expresión de la integración del destino de dos 'revoluciones'?
¿Son estos, en consecuencia, ocho años de y para la conformación de un accionar dirigido a desdibujar la institucionalidad y la práctica que se tenía como democrática para sustituirla por el llamado Modelo Socialista?
Y en este sentido ¿Es el 11A-02 el padre de la decisión de implantar aquí el Socialismo del Siglo XXI? ¿Y cuál ha sido en el plano histórico-concreto las realizaciones de ese socialismo en formación y de la unidad venecubana?
¿No son suficientes estos prolegómenos del tan nombrado SSXXI para tener una clara idea del hundimiento en que seguirá inscrita esta sociedad? ¿Podrá este "Socialismo" dar las respuestas indispensables para la superación de los grandes problemas que aquejan a los venecubanos?
CONVERSADORES INVITADOS
ANTONIO BERARDUCCI
MARCOS FUENMAYOR
JUAN LÓPEZ BOSCH
VÍCTOR POLEO
MODERADOR
AGUSTÌN BLANCO MUÑOZ
LUNES 12 DE ABRIL DEL 2010
SALA “E” / 6 pm
Coordinadores
Agustín Blanco Muñoz / Mery Sananes / Danielita Barrolleta
Tlfs 6052536 / 6052563 (0416) 638-7320 (0414) 333-6515
abm333@gmail.com / merysananes@gmail.com / dbarrolleta@gmail.com
http://historiactual.blogspot.com
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sábado, 10 de abril de 2010
ABM - COCHINO DINERO EN EL BOTÁNICO

La depredación en el Jardín Botánico de la UCV (JB) avanza a paso de destrucción. La anunciada recuperación de la Laguna Principal es sólo un pretexto para adelantar la construcción de un “Cafetín Ecológico” (CE), previsto como fuente de grandes ingresos.
‘El fin justifica los medios’, fue la expresión que utilizó la Adjunta al Presidente (AP) de la Fundación Jardín Botánico “Tobías Lasser” el 07-04, en charla a los miembros de la Coordinadora Ecológica de la UCV, para explicar la liquidación de centenares de bambúes.
Primero se talaron, ahora las máquinas arrancarán sus raíces. La AP reconoció que, una vez abierto el espacio para construir la sede del CE, el JB contará con una muy buena fuente para obtener “cochino dinero”.
Todo esto contradice la información inicial de que se haría un simple esclareo o poda. Al quedar al descubierto que el plan es el CE, se ven forzados a mostrar el proyecto elaborado por dos estudiantes. Una “Cajita de Cristal” que tendrá a su frente la Laguna de flores, y que para cumplir su cometido manda a desaparecer los bambúes.

¿Qué opina la Arquitecto responsable de velar por el cumplimiento del ‘Plan Maestro de JB’? ¿Contempla ese plan original un Cafetín? ¿Estuvo la obra en la mente del fundador Tobías Lasser? ¿Es esto algo aprobado por unanimidad en la Junta Directiva de la FJBTL?
Desde el 04-02-10, planteamos formalmente nuestro desacuerdo con el proyectado CE, sin recibir respuesta y señalamos que la Fundación UCV aprobó una partida para su realización. Hoy la AP sostiene que, a pesar de que es un proyecto aprobado por todas las instancias, no podrá construirse porque carecen de presupuesto. ¿Entonces por qué y para qué la depredación?
Pero va más allá. Seis árboles fueron sacrificados por el delito de “estar repetidos”. ¿Fue asesorada esta tala por el Dr. Leandro Aristigueta?
Tampoco pudo negar la AP las podas programadas para beneficiar clientes. Al ‘Árbol Sagrado’ se le arranca uno de sus brazos para que pasen cómodamente las cavas de las televisoras que alquilan espacios para filmaciones.

Calificamos el aludido Proyecto Cafetín como la acción de mayor capacidad criminal acometida en la UCV, dado que es realizada en lo que se supone es un templo para la vida y la naturaleza en general. Sancho, estamos ante otro abril de destructores y asesinos! abm333@gmail.com
Últimas Noticias, 10 de abril del 2010.
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THAMARA NIEVES - LOS MEDIOS: ÚNICO CONTRAPESO AL PODER

Si bien los periodistas y docentes universitarios Gloria Cuenca, Marcelino Bisbal y Rossana Ordóñez, difieren en algunos puntos sobre el rol actual de los medios de comunicación social, los tres coinciden que en la Venezuela actual se marcha aceleradamente hacia la hegemonización de la información en los medios privados en el contexto de un ejercicio presidencial totalitario.
Los reconocidos comunicadores alertaron sobre los graves peligros que corre la democracia en Venezuela: "Sin prensa libre no puede haber democracia". La profesora Cuenca fue más concreta al pedir "darle un parao" al Gobierno antes de que termine de cercenar los pocos vestigios de prensa libre que aún nos quedan.
El debate se intensificó cuando se abordó la pregunta, si los medios de comunicación social actúan como un partido más de la polarización, en el cuadro político de la Venezuela actual, en un foro auspiciado por la Cátedra Pío Tamayo que dirige el historiador Agustín Blanco Muñoz.

Blanco Muñoz planteó que hoy no se concibe la política al margen del componente mediático. El tiempo de la comunicación políticos-masas parece haber quedado en el pasado. "En la actualidad el alcance de una política está en relación directa con sus posibilidades de comprar o manejar centimetrajes," subrayó.
"Quien no tenga acceso a los medios difícilmente será electo en unos comicios"en opinión del historiador. "La política está directamente relacionada y definida por éstos".
Para el historiador y catedrático universitario, el cuadro político venezolano está caracterizado por la confrontación de dos minorías: la oficial que domina la mayoría de los espacios y la oposición u oposiciones que aspiran volver a ocuparlos como en el pasado.
Pero la mayor parte de la población -aclara- no está alineada en esos dos bandos: "Más del 50% rechaza esas dos posiciones; los no alineados o Nini, sin inscribirse en la llamada antipolítica tienden a apartarse del manido e impuesto esquema que favorece a las viejas maquinarias, llevado ahora a un plano de actualizado autoritarismo que se inspira de manera firme y tajante en el totalitarismo y el neofascismo".
Los polarizados están lanzados a una campaña electoral que para unos significa la sobre ratificación de sus poderes y para los otros empezar a derrotar por los votos a un régimen que al propio tiempo califican de autoritario, totalitario y fascista, pero que entregaría el mando-poder por la vía electoral, argumenta con vehemencia. Y está a la vista de todos que el bloque de ´las oposiciones´ coincide con los medios privados y el régimen en mantener el voto como garantía de la existencia y persistencia de una democracia que cada día tiene menos registros.

Radicalmente NO
Para la profesora Cuenca, los medios de comunicación social no son partidos políticos, ni instrumentos de la polarización.
La docente universitaria cree más bien que ésa es la teoría que ha utilizado el gobierno para descalificarlos y neutralizarlos, buscando su autocensura, "lo peor es que muchos periodistas sí lo creen".
Expone, que desde el principio del régimen se acusó a medios privados y periodistas de poco objetivos, "como si existiera la objetividad" y se les responsabilizó de todos los males de este país: de los sucesos del 11-A, del paro nacional, de golpistas y todos los epítetos ya conocidos.
Negó que hayan sustituido a los partidos políticos, "los políticos se devaluaron por sí mismos. Se trata de una gigantesca maniobra para enfrentarnos a la opinión pública". En este sentido compartió las recientes declaraciones del ex director de Globovisión, Alberto Federico Ravell al admitir que la prensa, radio y TV sí tienen un papel político que jugar.
- Estos canales informativos lo que han hecho es defender la sobrevivencia democrática para evitar la imposición de un modelo tipo cubano. Quienes no creyeron en esta posibilidad ahora están más claros con el cierre de RCTV, de las 32 emisoras y las enormes presiones a los periódicos regionales, los cuales no pueden subsistir sin la publicidad oficial. La situación es dramática.
Por lo pronto, avisora la próxima arremetida -cree que recaerá sobre Televen, en donde aún quedan espacios informativos- por considerarlo "demasiado libre" para el gusto oficialista.
La académica pidió entonces: "Hay que darle un 'parao' al gobierno. La polarización no la impuso los medios privados sino el Ejecutivo Nacional, consciente del daño que causaba al sector de la información. Eso ocurre en todos los regímenes comunistas: Camboya, China, URRSS, Cuba, Corea del Norte y ahora en Venezuela".

Son actores políticos

Fríos y calientes
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El profesor e investigador de la comunicación, Marcelino Bisbal, respondió afirmativamente la pregunta: "Los medios de comunicación sí son actores políticos, y muy privilegiados.
- Actor colectivo o individual, capaz de afectar la toma de decisiones en el proceso político. Siempre ha sido así, puntualiza Bisbal. Su ámbito de decisión es la influencia sobre el poder político. Ellos no actúan en el vacío, están muy influidos por otros actores como el Gobierno y la sociedad civil política.
Los medios, según Bisbal, no van por el poder pero sí ejercen una influencia sobre ellos. Y viceversa.
Citó tres interpretaciones para abordar la polémica de si los medios de comunicación contribuyen al fortalecimiento del sistema democrático o son un obstáculo. - La primera, pesimista y negativista, niega el periodismo libre y la libertad de expresión, tal como lo hacen los sistemas marxistas y neomarxistas. La segunda de corte liberal y neoliberal es muy optimista al asignarle un papel importante a los medios de comunicación en el fortalecimiento de la democracia. La tercera, no neutral, no acepta ni el excesivo pesimismo ni optimismo, sino parte de la creencia de que éstos son actores políticos sostenedores de la democracia.
Esta corriente se opone a cualquier forma de poder de los medios y admite la necesidad de su existencia para el desarrollo del sistema democrático. Pero de ninguna manera pueden ser dejados a su libre albedrío: "el Gobierno debe dictar medidas regulatorias", advierte.
A diferencia del pasado reciente cuando éramos una sociedad de los "mass media" hoy somos una sociedad multimedia, sumamente compleja, en la cual han surgido con fuerza nuevos medios de telecomunicaciones, informática, del mundo de Internet. "De allí que en mi opinión tanto los medios tradicionales como los no convencionales son actores políticos".
Sobre los partidos, recordó que a finales de los años '80' ya se notaba un agotamiento del sistema político venezolano, sobre todo los del status, los cuales ya no se movían por razones ideológicas sino por factores coyunturales, situación que les originó el descreimiento de la sociedad civil. A partir de los sucesos de abril-02, los medios privados también comenzaron a bajar en esas mediciones y del 1º o 2º lugar que ocupaban pasaron al 4º, mientras que las organizaciones partidistas a un lejano último lugar.
- Los medios de comunicación como actores políticos jugaron tan mal -abril 02, golpe de Estado, paro nacional- que hoy estamos viendo los resultados. Tanto es así que transmitieron entre 500 y 700 cuñas de factores políticos. Es decir, ellos no buscaban el poder pero ejercían el poder. Se convirtieron en fijadores de la agenda política nacional durante mucho tiempo y ése no es su rol, aunque ahora hacen el mismo papel las alocuciones y cadenas presidenciales".
El investigador advierte que actualmente los canales informativos están cada vez más hostigados, más intimados, a través del andamiaje jurídico que ha creado el gobierno con la clara intención de imponer la autocensura. "Los medios se han convertido en catalizadores, movilizadores del descontento social, al punto de ser hoy casi el único contrapeso institucional para el apabullante poder político actual del Gobierno".
- En lo personal, prefiero a unos medios como actores políticos y no intimidados y autocensurados, como está ocurriendo en este momento, concluyó Bisbal

Fríos y calientes
La periodista Rossana Ordóñez, diferencia entre medios fríos y calientes y asigna a los impresos -calientes- el papel de marcar la pauta informativa, "hasta ahora no han sido desplazados de este rol".
"Nada sustituye al contacto personal: tu puedes oler el producto, tocarlo, probarlo y después decides, ahora ¿cómo pruebas a un político por TV?".
Pero advirtió que en los medios impresos, la primera y la última página siguen siendo del dominio del director o editor.
Para la comunicadora y ex ministra de Información, en la batalla mediática que se libra actualmente en el país, el pueblo ya no tiene participación.
Un poco de historia
El 27 de junio de 2001, con motivo del Día del Periodista, el Presidente dijo claro que los medios de comunicación "son fuerzas históricas que chocan con la fuerza histórica del futuro que yo represento". Desde entonces ya advertía cómo sería su relación con éstos.
Para que no quedara ninguna duda sobre esta relación, el 4 de octubre de ese año, dijo en una cadena presidencial: "Los medios del sector privado comercial de este país son enemigos de la revolución". A partir de allí, el Gobierno comenzó a crear toda una plataforma mediática en sus manos, "sin parangón en la vida republicana del país, ni siquiera en nuestro acontecer político.
Y todavía faltaba mucho para los sucesos de abril de 2002.
http://www.el-carabobeno.com/u_imprime.aspx?art=a140310lt06&id=t140310-lt06
Artículo publicado el: 14/03/10
Diario El Carabobeño
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VICENTE ZACCARO - ASÍ SERÁ EL BOCHINCHE

Así será el "bochinche", que a pesar de todas las voces que nos están advirtiendo sobre el FRAUDE continuado, que continuará con las elecciones para asambleistas el 26S, seguimos viendo que los protagonistas de la "oposición política" - para nada - le hablan a sus electores, sobre que es lo que se hará una vez que el nuevo FRAUDE, consumatum est!!!
Mucha gente está embarcada en este nuevo "carnaval electoral", y sigue haciéndole el juego a quienes tienen ONCE años estafando la VOLUNTAD POPULAR. Pareciera que ya no les importa lo ocurrido el ONCE de Abril de 2002, que eso ya se olvidó, así como también, se olvidó que renunció aquel cuya renuncia le fuera solicitada y también, a quien promovió dicho infundio (hoy de embajador en PORTUGAL).
Que se olvidó que "ojitos lindos" había sido juramentado como PRESIDENTE y que no se sabe, cual fue la figura jurídica utilizada para restablecer de nuevo en el poder al "renunciado". También se olvidó, que jamás fue creada la comisión de la "verdad" que hubiera puesto cara, nombres y apellidos a los que dispararon contra la inmensa multitud de ciudadanos, quienes "armados" de pitos y banderas, tuvieron la "osadía" de ir a pedir la RENUNCIA de HCH!!!.
Parece que también se olvidó la Lista Tascón, las firmas"planas", el Referendo Revocatorio que ganamos sobrados, los miles de millones de dólares perdidos en corrupción, ineficiencia y AMIGOTES, los perseguidos y presos políticos, los exiliados, los malos servicios públicos, los hospitales abandonados, el REP "envenenado", los miembros "independientes" del CNE, los poderes públicos secuestrados, el "señor" Gouveia, el general "erupto", el plan Bolivar 2000, la tragedia de Vargas, el viaducto Caracas - la Guayra, los cultivos hidropónicos, los gallineros verticales, la ruta de la empanada.
El 2do puente sobre el Lago de Maracaibo, los "quemados" de fuerte Mara y el otro fuerte...Danilo Anderson y el testigo "estrella", la autopista hacia Oriente, las redes de trenes, el eje Apure - Orinoco, la soberanía alimentaria, el gasoducto del Sur, las quiebras del banco Industrial, PDVSA y empresas de Guayana, las mas de CUATRO MIL empresas cerradas, los parques industriales inutilizados, los maletines de KRISTINA, la ciudad "judicial", los cientos de miles de millones de Bolívares perdidos el 28..el 28 (por allí anda "pontificando" uno de sus responsables, como si nada) el satélite S. Bolívar, los mas de 12mil millones de dólares comprados a Rusia en armamento innecesario, las bazookas compradas a Noruega y encontradas en manos de la guerrilla colombiana...
Total, lo que importa es seguir en el "carnaval" a ver que se agarra, haciéndo lo mínimo necesario para acabar de una buena vez con este régimen MALDITO, corrupto y TRAIDOR, el cual - piensan - caerá por sus propias ineptitudes y falencias y que ellos, asaltarán de nuevo el poder, agarrando los "mangos bajitos" sin tener que arriesgar para nada el pellejo. QUE MANGÜANGÜA!!!
En otras latitudes, la gente lucha hasta con la muerte para salir de sus alimañas y nosotros seguimos tan campantes, abandonados a nuestra propia suerte, esperando que otros hagan lo que nosotros mismos debemos hacer. Pareciera que el MIEDO se ha generalizado en todos los niveles y que por ello, hemos abandonado toda intención de dar la pelea, razón por la cual, el régimen sigue avanzando - inexorablemente - para convertirnos en la próxima provincia de la satrapía cubano castrista...TRAIDORES!!!
Que dolor!!!!
Lucio, toma nota
Vicente Zaccaro
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