miércoles, 10 de marzo de 2010

EDGAR JAIMES - POR UNA DEMOCRACIA QUE NOS UNA A TODOS


Está circulando en todo el país un boletín titulado “¡Hora de cambiar!”, suscrito por personas con diferente militancia político-partidista e ideología, entre los que se involucran académicos, docentes, profesionales de la salud, maestros, economistas, politólogos, tecnólogos, investigadores científicos y humanistas, pequeños y medianos productores, dirigentes y promotores sociales, amas de casa, estudiantes, escritores, artistas, artesanos, deportistas, periodistas y reconocidos luchadores sociales.

En el mismo se resaltan visiones y procesos para impulsar un modelo de Democracia Socialista que comprometa a todos los compatriotas en la reconstrucción de una comunidad futurista, donde el odio y la exclusión no tengan cabida. El boletín de marras es patrocinado por la organización Iniciativa Democrática (ID), definido como un voluntariado de ciudadanos, cuyo objetivo central es lograr un consenso para desarrollar una Venezuela incluyente.

En efecto, los venezolanos queremos vivir en un país a la medida de lo que se establece en su Carta Magna (CM), es decir bajo la visión compartida de un “…Estado democrático y social de Derecho y de Justicia…”; que propugne valores superiores como: “…la vida, la libertad, la justicia, la igualdad, la solidaridad, la democracia, la responsabilidad social y, en general, la preeminencia de los derechos humanos, la ética y el pluralismo político”; cuyos fines esenciales incluyan: “… la defensa y el desarrollo de la persona y el respeto a su dignidad, el ejercicio democrático de la voluntad popular, la construcción de una sociedad justa y amante de la paz, la promoción de la prosperidad y bienestar del pueblo y la garantía del cumplimiento de los principios, derechos y deberes…”; en un país cuyo gobierno sea efectivamente: “…democrático, participativo, electivo, descentralizado, alternativo, responsable, pluralista y de mandatos revocables…regido por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.”

Dos objetivos orientan el espíritu, propósito y razón de esta propuesta, a saber:

1º) Alcanzar un desarrollo humano con equidad, erradicando las causas originarias de la pobreza y la exclusión social. Los procesos que son consustanciales con este objetivo se resumen de la siguiente forma: A) Instrumentación directa y eficaz de la atención de los más vulnerables, que respete su dignidad sin que facción alguna pueda manipularlos o exigirles sumisión a cambio; B) Promoción de la participación de la población en circuitos de economía social, que den impulso a la producción, la creación de empleos con seguridad social y garanticen lo más posible la cobertura de las necesidades sociales; C) Reinversión sostenida de la renta petrolera en proyectos productivos, eficientes y eficaces, orientados exclusivamente al progreso socio-económico y del bienestar comunitario.

2º) Transformar las instituciones del Poder Público Municipal, Estadal y Nacional en organismos independientes entre sí en lo que a sus funciones correspondan. Los procesos implícitos en esta estrategia son: I) Asegurar la autonomía y el equilibrio de los poderes públicos; II) Restaurar la subordinación del poder militar al poder civil; III) Implantar reglas y mecanismos efectivos para erradicar la corrupción; IV) Profundizar la descentralización del país para garantizar el ejercicio de la participación y del gobierno democrático y V) Fortalecer un sistema de partidos políticos que representen las diversas visiones contenidas en estos objetivos.

Para edificar este modelo de democracia los venezolanos debemos comprometernos a aportar nuestra creatividad, esfuerzo productivo, conocimientos, tolerancia, visión compartida de la totalidad, pensamiento sistémico y, sobre todo, tener la disposición de aprender en equipo, a los fines de producir la riqueza social, cultural y ética que necesita el país para enrumbarlo por el camino de la convivencia en paz. En fin, es hora de cambiar, para que la luz de la libertad y la justicia comiencen a alumbrar el futuro de Venezuela.

Edgar Jaimes (*)
(*) Profesor Titular Jubilado del NURR-ULA, Trujillo, Venezuela. jaimes@ula.ve

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