viernes, 9 de octubre de 2015

INDUSTRIALIZACIÓN DE LA MENTIRA

 Obra de Elmyr de Hory / The Faker



 INDUSTRIALIZACIÓN DE LA MENTIRA
Ramón Santaella

Palabras de la circunstancia

          La mentira, sinónimo de falsedad, invención, ficción, quimera, apariencia, disfraz, es uno de los vocablos-acción circunstanciales, de mayor empleo en las relaciones entre el Gobierno y la sociedad venezolana. Un sector de la población cree en ella y apoya incondicionalmente a los mentirosos, otro sector, aparte de los indiferentes o reservados, dudan de cada invención del Gobierno, por intentar reducir proporcionalmente, el caos actual de la vida política, económica y social en lo que nos dejan por país.

Por lo visto, el diccionario de la Real Academia de la Lengua, precisa una riqueza sinonímica en la palabra mentira, proyectada mediante asociaciones, filológicas o etimológicas, con la finalidad de concretar decisiones políticas aunadas al lenguaje, para lograr el propósito-control del primer sector de la población, según tiempo y espacio determinados, igual que la circunstancialidad respectiva.

La manera política de emplear la mentira como herramienta de alienación y agrupación de electores que en momento determinado favorezca las necesidades de poder de un también determinado gobierno, se verá respaldada por acciones que engloban toda una matriz de operaciones o invenciones tendentes a lograr objetivos y propósito en cuestión.

Para muestra un botón, en la cadena de radio y televisión del Presidente de la República, el 16-09-2015, se mencionó la presencia de la viceministra de la “Suprema Felicidad Social”.

Quienes veíamos y oíamos dicha alocución en el pequeño café de Lucrecia, de manera automática, nos miramos a los ojos, sonreímos y callamos, porque había “moros en la costa” pero, cada quien ha debido dialogar internamente y haber sacado conclusiones.

Particularmente, nos pareció un gesto cruel o inhumano de parte del Presidente, más allá de la demagogia implícita o necesaria en el discurso-mensaje, cuando a diario observamos colas súper-largas, de interesados en adquirir uno o dos productos básicos ofertados cada mañana, a lo largo y ancho del territorio nacional; por supuesto, cuando nos corresponde a nosotros realizar la misma labor, entonces, somos los observados.

Lo cierto es que entre el discurso presidencial y la realidad vivida cotidianamente, por los venezolanos, además, de la mentira “mal” manejada, con fines políticos, está la humillación y el irrespeto al pueblo, desconociendo el significado semántico o semiológico de la palabra dignidad que tanto emplean políticos y militares en sus discursos.

Por lo visto, los objetivos y propósito políticos en este como en cualquier otro Estado del mundo, provienen de necesidades o prioridades y, de igual manera, el resto de ellas y las posibles soluciones, deben plegarse o depender de la solución de las primeras referidas.

¿Será por ello que desde las esferas del Gobierno, se miente y se proponen falsas soluciones en relación al crecimiento, desarrollo y control ofensivo de las bandas delincuenciales, ahora, con armas largas y granadas de uso exclusivo militar; así como se propagara para ese año 2015, la idea de “mejorar y lograr desarrollar” el proceso productivo, tanto agrícola como industrial pero, continuamos haciendo cola para adquirir productos de la canasta alimentaria, según aparezcan y “permanezcan” en los súper o híper-mercados, por el tiempo necesario para ello, pagando precios agravados o determinados por un proceso inflacionario “indetenible”, más allá de la devaluación sufrida por la moneda a consecuencia de la revalorización mundial del dólar y las políticas económicas equivocadas del Gobierno nacional?.

Otro pequeño botón es el ejemplo de lo que ocurre en el estado Aragua, donde el gobierno estatal ha elaborado y publicitado una campaña relacionada con la palabra “potencia”; en consecuencia, Aragua, por “decreto” del gobernador, es “potencia” (No sabemos de qué pero, es “potencia”), ahora, en muchos de los municipios del estado, las alcaldías propagan la idea del municipio  “potencia” y para cuadrar bien la línea política y económica de esa potencialidad, durante los primeros cuatro días de Octubre, se ha celebrado en “Ferimar” (centro de ferias de Maracay), la exposición organizada por el gobierno del estado, relacionada con el “Socialismo Productivo” (¿Productivo de qué?, tampoco sabemos; ¿Para comenzar a producir cuándo?, menos), lo cierto es que se habla de producir, mediante asociación de capitales del Estado y la empresa privada.

Hay un decir popular: “Indio con palo no vuelve” (El indio golpeado no regresa).

¿Habrá de regresar el capital privado a invertirse en un país, cuyo gobierno expropia cuando la inversión ha estado generando rentabilidad?, ¿De hacerse efectivo, dichas inversiones, bajo cuáles normas se regirían, del capitalismo privado o del gobierno expropiador, administrador del llamado capitalismo de Estado y dueño del poder?

No resulta fácil entender los mecanismos empleados por el poder, para solucionar problemas internos o auto-creados; cuanto queda claro el empleo del método de la Mentira, como el más adecuado para lograr los objetivos políticos propuestos.

RSY.


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