miércoles, 24 de noviembre de 2010

EDGAR JAIMES - LA IGNORANCIA ES LA MAYOR AMENAZA DE LA DEMOCRACIA



El título de este artículo lo tomé prestado de un documento que me hizo llegar un amigo chileno que vivió por treinta años (1973- 2003) en Venezuela. Parte de su contenido fue producto de algunas conversaciones que tuve con él, y con el Profesor José Gregorio Mendoza, en la oportunidad de estar en Santiago de Chile (05 al 15-11-2010) con motivo del XVI Congreso Internacional de Conservación de Suelos, ISCO Chile 2010.

El objetivo es compartir con los lectores y lectoras algunas de las Ideas-Fuerza derivadas de esos diálogos, en virtud del atraso socio-político, educativo-cultural y económico-ambiental que en forma creciente ha exhibido Venezuela desde 1973 pero particularmente desde hace diez años, a saber:

1) La ignorancia mantiene al hombre en un estado de oscuridad y estupidez, que le hace inútil para sí, y de poco provecho para los demás. El ignorante comete faltas y desaciertos ya que entre los defectos que acompañan a la ignorancia se destacan: la presunción, el orgullo y la temeridad. Podría afirmarse que de la ignorancia procede la mayor parte de los males que afligen a la humanidad porque hace a la persona crédula, supersticiosa, fanática y bárbara, induciéndola a prácticas ridículas y a hábitos raros, provocando la degradación de la especie humana.

2) John Kenneth Galbraith ha dicho en varios de sus libros una gran verdad: “Todas las democracias contemporáneas viven bajo el permanente temor a la influencia de los ignorantes…”; porque éstos pueden bloquear las soluciones adecuadas para mantener o mejorar la calidad de vida de las comunidades, originando el atraso en todos los ámbitos de la vida social y, en última instancia, estimulando el sabotaje de la propia democracia que utilizan.

3) Lo que está ocurriendo en Venezuela, y otros países de América Latina, revela realmente que la influencia de la ignorancia contribuye significativamente en la inflación, la inseguridad ciudadana y jurídica, el abuso de poder, la corrupción obscena, la pésima gestión pública, la falta de rendición de cuentas, las estatizaciones y confiscaciones inútiles, entre otras deficiencias democráticas.


Sin lugar a dudas, la ignorancia está saboteando y degradando los sistemas democráticos en Latinoamérica. Contra esa ignorancia es que estamos en el deber supremo de luchar. De allí la importancia de fortalecer la democracia de ciudadanía, en todos los niveles de la sociedad, a través de la EDUCACIÓN porque ella es parte imprescindible de cualquier formación humana “…para hacer a las personas ciudadanos críticos e interesados en el bien común, con capacidad de argumentar, de autoexaminarse y ponerse emocionalmente en el lugar del otro, para lo cual la enseñanza de las artes y las humanidades es imprescindible…”, tal como lo plantea Martha C. Nussbaum.

Por su parte, el filosofo, escritor y profesor Fernando Savater señala al respecto:”Los demócratas no surgen de las piedras naturalmente, como las flores silvestres; hay que cultivarlos, regarlos. Para crear demócratas hay que formarlos, impartir unos principios elementales". 

Bastaría con mencionar algunos ejemplos recientes en Venezuela para constatar lo dañino que es la ignorancia cuando ella se convierte en la norma administrativa que rige en la gestión gubernamental. En efecto, casos como el de Pudreval, el caos eléctrico nacional, el problema hidrológico del Lago de Valencia, los derrumbes, desbordamientos e inundaciones ocurridas en los andes venezolanos, el deterioro de la soberanía y seguridad agroalimentaria del país, la “hedentina” de la planta de tratamiento de aguas servidas de Valera, la puesta en evidencia de la cúpula “cívico-militar” del alto gobierno involucrada en el delito de narcotráfico, según el testimonio de Walid Makled; son apenas los más emblemáticos porque representan la expresión más notoria de ella. 

En síntesis, nuestro deber ahora y siempre es estar conscientes que la culpa no es puramente del ignorante, sino de quien lo ha mantenido en la ignorancia, de quien no ha luchado por romper esa cadena de ignorancia y de demagogia, que están hoy muy extendidas en la región. Este es el gran reto que hoy tienen las democracias Latinoamericanas.

Edgar Jaimes 
NURR-ULA Trujillo, Venezuela. 
E-mail: jaimes.5060@gmail.com

No hay comentarios: