jueves, 1 de octubre de 2009

EDGAR JAIMES - EL BANCO SOCIAL DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LA PLATA, ARGENTINA


Previo mi participación en el VI Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental en San Clemente de Tuyú, Provincia de Buenos Aires, realicé una visita a la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales (FCAF) de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), durante la cual fui atendido por el Decano de dicha Facultad, Ing. Agrónomo Guillermo M. Hang (decano@agro.unlp.edu.ar), quien suministro información valiosa en relación con una de las experiencias de extensión rural más exitosas en Latinoamérica: El BANCO SOCIAL, cuyo principal promotor es el Ing. Agrónomo Ramón Cieza, Prosecretario de Desarrollo Social y Comunitario (cieza@agro.unlp.edu.ar), de la FCAF-UNLP.

El propósito de este artículo es resumir las características y logros de un sistema integral de apoyo técnico, económico y financiero, cuyo principal objetivo es “…mejorar los ingresos y la calidad de vida de los productores familiares agroalimentarios de la zona del Gran La Plata”. (www.agro.unlp.edu.ar).

Es pertinente señalar que a consecuencia de la crisis económica desatada en Argentina a finales del año 2001 se produjo un creciente desempleo y sub-empleo, cuyos impactos negativos se hicieron sentir en las condiciones de vida, seguridad agroalimentaria y en el poder adquisitivo de la población, provocando que en el año 2002 el 50% del pueblo argentino se ubicara por debajo de la línea de pobreza, sin incluir un 20% que ya era considerado como indigente.

Por otro lado, en la zona de influencia de la FCAF-UNLP la horticultura es la actividad agrícola más importante ya que ocupa el 60% del territorio del Cinturón Verde Bonaerense. En esta región coexisten la producción empresarial y la familiar con diferentes gados de capitalización, esta última sin propiedad de la tierra, la cual es arrendada a un promedio de 1-4 hectáreas por familia, manejada en forma tradicional, con bajos niveles de inversión e ingresos que solo permiten su reproducción, motivos por los cuales no tienen acceso a créditos de la banca formal.

Este escenario obligó a replantear el papel de la Universidad en función de su integración comunitaria. De esta manera, la FCAF-UNLP se constituyó en un promotor de desarrollo, impulsando iniciativas sociales más allá de sus competencias tradicionales, es decir asumiendo un mayor compromiso social con las comunidades rurales y periurbanas del Gran La Plata.

Dentro de este contexto, en el año 2004 se conformó en la FCAF-UNLP un equipo promotor interdisciplinario (Profesores y Estudiantes) que condujo a la creación del Banco Social en el año 2005. El financiamiento inicial fue otorgado por el Programa Banca Social del Ministerio de Desarrollo Humano y Trabajo de la Provincia de Buenos Aires con un monto de 15.000 dólares ($) para microcréditos y 1660 $ para el fortalecimiento de la Asociación de la FCAF para los gastos administrativos de los fondos, constituyéndose así en el primer banco social del país dependiente de una universidad.

Entre los resultados más importantes del Banco Social de la FCAF-UNLP se indican los siguientes:

1º) Beneficia a más de 500 productores hortícolas, distribuidos en 22 grupos de trabajo, a quienes se les han entregado 213 créditos por un monto total de 125.000 $. El apoyo en microcréditos oscila entre 125 y 625 $, con tasa de interés de 0%. El número de beneficiarios en el año 2005 fue de 30, pasando a 122, 440 y 500 en los años 2006, 2007 y 2008, respectivamente. La tasa de recuperación de estos microcréditos supera el 95%, ligeramente por debajo de la obtenida por el Banco de Los Pobres, creado por el Economista Bangladeshí Muhammad Yunus, Premio Nobel de La Paz 2006. Este resultado es un reflejo de la alta eficacia y eficiencia de este sistema de financiamiento rural-productivo.

2º) Brinda asistencia técnica a los productores que reciben los microcréditos, orientada a apoyar la gestión administrativa, comercialización, fortalecimiento grupal y el acompañamiento de las familias en la solicitud y trámites de los microcréditos. La frecuencia de asistencia es de una vez por mes.

3º) Contribuye en la capacitación de los productores y estudiantes del último bienio de la FCAF. Hasta la fecha se ha logrado capacitar a 12 estudiantes en microfinanzas rurales y en otros aspectos socio-económicos, organizacionales y productivos. La capacitación de los productores se realiza periódicamente en las sedes de las Asociaciones de Productores, aulas de la FCAF y en la unidad de producción de los beneficiarios. La capacitación se realiza mediante charlas ilustrativas, talleres vivenciales y días de campo, entre otras estrategias.

4º) Aumento de la superficie sembrada, diversificación de los cultivos y en los volúmenes de cosechas obtenidas, en respuesta a la adquisición de insumos productivos como semillas certificadas, abonos orgánicos, alquiler de maquinaria para la preparación del terreno, adquisición de implementos agrícolas y acceso a mejores técnicas productivas, entre ellas el riego presurizado, todo bajo la asesoría y supervisión de expertos de la FCAF.

Con base en esta experiencia exitosa del Banco Social de la FCAF-UNLP y otros logros en lo científico, tecnológico y humanístico, exhorto a las autoridades universitarias del Núcleo Universitario “Rafael Rangel” (NURR), Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales (FCFA) y al Equipo Rectoral de la Universidad de Los Andes (ULA) para que se promueva un convenio de colaboración institucional recíproca en términos del intercambio de especialistas, formulación y desarrollo de proyectos de investigación productiva, intercambio de información científico-tecnológica y organización de cursos de postgrado en temas de interés común para la UNLP y la ULA.

Este exhorto es extensivo a los ciudadanos Alcaldes y Gobernador del Estado Trujillo, así como al Ejecutivo Nacional para que se unan a esta iniciativa cuya meta final es coadyuvar en la construcción social de las comunidades productivas rurales y periurbanas, a los efectos de organizar y priorizar la resolución de sus necesidades insatisfechas, contribuyendo con la seguridad agroalimentaria del pueblo venezolano. La experiencia del Banco Social de la FCAF-UNLP es un modelo digno de toda referencia. jaimes@ula.ve

Dr. Edgar Jaimes (*)
(*) Profesor Titular Jubilado del NURR-ULA, Trujillo, Venezuela.

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